Contenido del curso
- 1. Aproximación alternativa de la ciencia
- 2. Aproximación alternativa de la ciencia (II)
- 3. Introducción a la Psicología
- 4. La Psicología transpersonal
- 5. La Psicología transpersonal (II)
- 6. La Psicología transpersonal (III)
- 7. El enfoque integral
- 8. El enfoque integral (II)
- 9. Nacimiento de la Psicología Transpersonal y el surgimiento de un nuevo paradigma
- 10. Nacimiento de la Psicología Transpersonal y el surgimiento de un nuevo paradigma (II)
- 11. Nacimiento de la Psicología Transpersonal y el surgimiento de un nuevo paradigma (III)
- 12. Nacimiento de la Psicología Transpersonal y el surgimiento de un nuevo paradigma (IV)
- 13. Algunos autores relevantes en la Psicología Transpersonal
- 14. Algunos autores relevantes en la Psicología Transpersonal (II)
- 15. Abraham Maslow
- 16. Abraham Maslow (II)
- 17. Stanislav Grof
- 18. Stanislav Grof (II)
- 19. Ken Wilber
- 20. Ken Wilber (II)
- 21. Campo de acción de la Psicología Transpersonal
- 22. Experiencias transpersonales
- 23. Experiencias transpersonales (II)
- 24. Experiencias transpersonales (III)
- 25. Las Terapias Transpersonales
- 26. Visualizaciones simbólicas
- 27. Visualizaciones simbólicas (II)
- 28. Visualizaciones simbólicas (III)
- 29. Dios existe
- 30. Dios existe (II)
- 31. Filosofía y Dios
- 32. Filosofía y Dios (II)
- 33. Filosofía y Dios (III)
- 34. Filosofía y Dios (IV)
- 35. Dios y Religión
- 36. Hacia una mirada antropológica
- 37. Hacia una mirada antropológica (II)
- 38. Hacia una mirada antropológica (III)
- 39. Carta de William Shakespeare
- 40. Carta de William Shakespeare (II)
- 41. Carta de Dios
- 42. Carta de Dios (II)
- 43. Carta de Dios (III)
38. Hacia una mirada antropológica (III)
Capítulo anterior: 37 - Hacia una mirada antropológica (II)
Capítulo siguiente: 39 - Carta de William Shakespeare
En Protágoras, una obra del filósofo griego Platón, puede leerse un mito que se refiere al origen de los seres vivientes. En este mito se muestra por qué, para los griegos antiguos, el ser humano es superior a los demás animales: "Era el tiempo en que existían los dioses, pero aún no existían los seres mortales. Cuando llegó el momento de sacarlos a la luz, Zeus ordenó a los dioses Epimeteo y Prometeo que distribuyesen entre todos seres las cualidades que pudieran convenirles, Epimeteo se encargó de la distribución, y Prometeo, de inspeccionar la tarea una vez realizada. Epimeteo atribuyó a unos la fuerza sin la velocidad; a los más débiles, los dotó de ligereza; a algunos les concedió armas defensivas. A los más pequeños, les dió alas y viviendas subterráneas. Luego se ocupó de abastecer a todos los seres mortales con lo necesario para defenderse de las inclemencias climáticas. A algunos les dió pieles gruesas para el frió; a otros, pieles resistentes al calor. A continuación, procuró distintos tipos de alimentos para cada especie: a unos, las hierbas de la tierra; a otros, los frutos de los árboles; a otros, las raíces. Pero Epimeteo, que no era muy sabio, había consumido todas las propiedades y se había olvidado de la especie humana.
Llegó Prometeo a realizar la inspección. Vió a todas las especies convenientemente equipadas, pero al hombre lo vió desnudo, descalzo, sin lecho, sin defensas. Y era el día marcado para salir a la luz desde el seno de la tierra. Prometeo, ante la dificultad, y queriendo salvar al hombre, robó a los dioses Hefesto y Atenea la sabiduría técnica y el fuego y se los regaló al ser humano. Así, el hombre entró en posesión de la sabiduría útil a la vida.
Puesto que el hombre participaba de lo divino, se distinguió entre todos los seres por su culto a los dioses. Empezó a construir altares e imágenes divinas. Enseguida, adquirió el arte de articular sonidos y palabras e inventó la habitación y el vestido, el calzado y la cama, y los alimentos sacados de la tierra.
En un principio, los hombres vivían dispersos: no había ciudades. Eran destruidos por los animales salvajes, siempre más fuertes que ellos. Buscaron, pues, reunirse y salvarse mediante la construcción de ciudades; pero, una vez reunidos, se peleaban entre ellos porque no poseían la técnica política.
Entonces Zeus, temiendo que la especie humana desapareciera del todo, envió a Hermes para que llevara a los hombres el pudor y la justicia, para que en las ciudades hubiese armonía."
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Hay 42 opiniones del curso
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Empiezo hoy!! -- maika (22/10/08)
Holaaaa a todos!!! hoy es el primer dia que me aventuro hacer este curso. Tengo mucha ilusion y espero me llene totalmente.....decirme que opinais los que ya lo hicisteis. ok?
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más información -- Julia Alicia (26/07/08)
Excelente, pero quisiera saber más sobre el autor Gabriel Ponti, qué es, dónde estudió, a qué se dedica y en dónde. Gracias
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Muchas gracias. -- EZEQUIEL (23/07/08)
Este curso me volvió al camino, me hizo re encontrarme a mi mismo, es decir me re-hizo. Otra vez, muhcas gracias
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Excelente -- Hugo Renán (10/06/08)
Un curso de gran valor. Gracias por brindarmelo y que el Supremo los siga iluminando. Hugo Renán Barrios
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