Contenido del curso
- 1. Aves y seres humanos
- 2. Nuestra relación con las aves
- 3. ¿QUÉ ES UN AVE?
- 4. Plumas
- 5. Plumas II
- 6. Esqueleto
- 7. Alas
- 8. Pico
- 9. Patas
- 10. Sistema respiratorio
- 11. Sistema circulatorio
- 12. Sistema digestivo
- 13. Sistema reproductor y huevos
- 14. Sistema nervioso y los sentidos
- 15. CLASIFICACIÓN DE LAS AVES
- 16. Órdenes de las aves (imágenes)
- 17. Órdenes de aves
- 18. Órdenes de aves II
- 19. Órdenes de aves III
- 20. Órdenes de aves IV
- 21. Nombres comunes y nombres científicos
- 22. ¿Qué comen las aves?
- 23. Frutos
- 24. Semillas
- 25. Néctar
- 26. Hojas y otro tipo de materia vegetal
- 27. Insectos y otros invertebrados terrestres
- 28. Carne de vertebrados vivos
- 29. Aves piscívoras
- 30. Carroña
- 31. De todo un poco: carne, insectos, semillas, frutos...
- 32. Comportamiento de las aves
- 33. Canto
- 34. Forrajeo
- 35. Defensa contra depredadores
- 36. Limpieza
- 37. Territorialidad
- 38. Cortejo
- 39. Sistemas de apareamiento
- 40. Anidación
- 41. Cuido parental
- 42. Colonias de anidación: ¡no hay nido para tantas aves!
- 43. Ayúdame que yo te ayudaré: cooperación en la crianza
- 44. Parasitismo: intrusos en el nido
- 45. Migración
- 46. Herramientas para la observación de aves
- 47. ¿Cuáles binoculares son los mejores para pajarear?
- 48. Características
- 49. ¿Cómo se usan?
- 50. Cuidados de los binoculares
- 51. Guías de campo
- 52. ¿Cómo dijo que se llamaba?
- 53. Guía para escoger una buena guía
- 54. Ya tengo mi guía... ¿cómo la uso?
- 55. Una guía es solo una guía
- 56. Ropa, accesorios y otros
- 57. Reglas de etiqueta para las giras de campo
- 58. ¡No asuste a las aves!
- 59. IDENTIFICACIÓN BÁSICA
- 60. Identificación básica - Espalda y vientre
- 61. Identificación básica - Cola y patas
- 62. Identificación básica - Otros...
- 63. Cuando ya haya adquirido práctica...
- 64. Registros
- 65. Listas de listas
- 66. DEJANDO HUELLA AL PAJAREAR
- 67. Problemas con plumas
- 68. Matanza y cacería
- 69. Contaminación
- 70. Invasores y “plagas”
- 71. Gatos
- 72. Ventanas
- 73. Apoye la protección de las áreas silvestres de su país
- 74. Actúe contra la matanza y la cacería de aves silvestres
- 75. Sea un consumidor responsable
- 76. Mantenga a los gatitos adentro
- 77. Entusiasme a los demás, organícese, participe
- 78. ¿Qué hacer si encuentra una cría?
- 79. Un jardín amigable para las aves - Plantas
- 80. Agua
- 81. Refugio
- 82. Sitios de anidación o de reproducción
- 83. ¿Dispensadores de alimento en los jardines?
44. Parasitismo: intrusos en el nido
Capítulo anterior: 43 - Ayúdame que yo te ayudaré: cooperación en la crianza
Capítulo siguiente: 45 - Migración
En general, las aves son un ejemplo de buenos padres. Sin embargo, existen especies a las que se les denomina parásitos de nidos y que son una excepción a esa regla pues ponen sus huevos en los nidos de otras aves y nunca más vuelven a preocuparse por sus crías. Ejemplos de parásitos son los vaqueros ojirrojos (Molothrus aeneus) y ciertos pájaros cucú como el cuclillo listado (Tapera naevia), los cuales dependen de otras especies para que críen su descendencia. El parasitismo afecta negativamente las poblaciones de las aves parasitadas. Algunas de las "víctimas" más frecuentes de los parásitos son los emberízidos (gorriones, pinzones, finches...). Hay parásitos que tienen una amplia variedad de hospedadores; mientras que otros son más específicos y solo parasitan a una especie particular.
Algunas aves ponen huevos en nidos de otros individuos de la misma especie además de los puestos en el nido propio; a esto se le denomina intraparasitismo. Esto es muy común entre las aves, especialmente en las acuáticas como zambullidores y gaviotas, así como en palomas y aves canoras. Este comportamiento es más probable cuando hay pocos sitios donde anidar y una gran densidad de población. Esto, por supuesto, no favorece en nada al padre engañado, el cual debe repartir la comida entre su prole y el o los intrusos. De ahí que es importante vigilar el nido para evitar que en un descuido aparezca de pronto un huevo más.
En las familias Cuculidae e Icteridae existen miembros que son considerados parásitos obligados (como el cuclillo listado y el vaquero ojirrojo que ya mencionamos previamente). Esto quiere decir que no construyen nidos ni cuidan sus propias crías. En cambio, dependen de otras especies para que críen y cuiden a sus polluelos. Las aves parásitas de nidos ponen sus huevos en varios nidos y disminuyen así las probabilidades de que un depredador elimine a toda su progenie.
La hembra parásita aprovecha el menor descuido para remover algunos o todos los huevos del nido del hospedador y dejar los suyos rápidamente. Además, sus pichones suelen ser más grandes, así que la madre suele alimentarlos a ellos primero, descuidando a los propios. Los pichones parásitos son agresivos y en ocasiones lanzan a sus "hermanastros" del nido o los matan.
Esta forma de reproducción permite a los parásitos tener gran número de descendientes en poco tiempo y con poco gasto de energía.
Es impresionante observar a una cría de un pájaro cucú siendo alimentada por un padre "adoptivo" muchísimo más pequeño en tamaño. En este momento probablemente usted estará pensando: ¡pero qué ave hospedadora más tonta!; ¿qué, acaso no sabe reconocer a sus propias crías?. No piense tan severamente; lo que sucede es que los parásitos han desarrollado, a lo largo de su historia evolutiva, varias características que "despistan" a los hospedadores; por ejemplo, sonidos y marcas en el pico. Se supone que la acción de abrir el pico induce a los padres a alimentar a sus polluelos, pues los patrones de coloración del interior del pico de las aves son clave para el reconocimiento de la descendencia. El interior del pico de las crías parásitas por lo general tiene patrones de color similares a los de la especie parasitada. En otros casos, los huevos de los parásitos son muy parecidos tanto en forma como en tamaño a los de la especie parasitada.
Además, a veces las aves hospedadoras sí reconocen los huevos parásitos y los eliminan exitosamente. Cuando algunas aves descubren que su nido ha sido parasitado, lo abandonan o lo cubren con más material y comienzan a poner huevos nuevamente.Varios ornitólogos creen que en determinados casos no destruyen los huevos de los parásitos porque podrían dañar sus propios huevos o porque los huevos de los parásitos son tan duros que no los pueden romper con el pico.
Un gran número de aves parásitas habita en lugares abiertos. Con el incremento de la deforestación, también aumenta la población de esos animales.
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Hay 50 opiniones del curso
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excelente -- nacho (17/11/08)
t lo as debido de currar eh?.es broma sta jenial para practicas de laboratorio
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Felicidades -- Silvia (06/03/08)
Me gusto, fue ágil, sencillo y trae lo básico para empezar a pajarear
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Gracias Ana Victoria -- Anonimo (18/02/08)
No era lo que buscaba pero tiene una pinta muy maja para iniciarme en el "pajareo". Prismáticos, telescopio terrestre y a observar...
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Observando aves -- Roberto (10/04/06)
Sólo decir que me parece excelente y felicitar a la autora del mismo. Toca todos los temas que alguien que se inicia puede necesitar, desde taxonomía, elegir la guía, ropa, prismáticos, cómo comportarse en el campo .... Sólo hecho en falta una cosa que es una mención al digiscoping, pero siendo una introducción, es probable que hubiese sido demasiado. !!Ójala lo hubiese tenido cuando me inicié en esto de ver aves!!
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