Contenido del curso
- 1. Planteamiento del primer dilema ¿Ejercer o no ejercer?
- 2. Conocer el entorno antes de una decisión
- 3. Dificultades del inicio en la profesión
- 4. El tiempo
- 5. Valoración del mercado
- 6. El entorno en el que se desarolla la profesión
- 7. El ejercicio individual de la profesión
- 8. El ejercicio asociativo. Formas de asociación
- 9. El despacho colectivo
- 10. Obligaciones sociales e impositivas del Abogado
- 11. Fiscalidad del Abogado. Censo. IAE. IRPF. IVA.
- 12. Aseguramiento de la Responsabilidad Civil y la responsabilidad disciplinaria
- 13. El entorno jurídico
- 14. Registros
- 15. Procuradores
- 16. Otros profesionales: Auditores, Economistas, Peritos...
- 17. La Administración
- 18. Juzgados y Tribunales
- 19. El Turno de Oficio
- 20. La formación y la experiencia
- 21. Adquisicíon de la experiencia
- 22. La deontología profesional
- 23. Confidencialidad y Secreto Profesional
- 24. El Abogado y su Colegio Profesional
- 25. El Abogado y los Tribunales
- 26. Relaciones entre compañeros
- 27. Relaciones con los clientes
- 28. De los honorarios profesionales
- 29. El abogado y la parte adversa. La publicidad
- 30. De la Venia
- 31. El marketing y la promoción
- 32. El estilo profesional
- 33. El tratamiento
- 34. La vestimenta
- 35. El despacho
- 36. La solución al dilema del salto profesional
- 37. Consideraciones a tener en cuenta para los que opten por el ejercicio de la abogacía
- 38. Aspiraciones personales y plazos para obtenerlos
- 39. La elección de los compañeros
- 40. La redacción del Currículum Vitae
4. El tiempo
Capítulo anterior: 3 - Dificultades del inicio en la profesión
Capítulo siguiente: 5 - Valoración del mercado
Dice un refrán inglés "Patience is bitter but its fruits are sweet". La paciencia es amarga pero sus frutos son dulces. Será difícil que un abogado haya tenido tiempo de ganarse bien la vida en sus tres o cuatro años de ejercicio. Consolidar unos ingresos en nuestra profesión; los suficientes como para poder vivir de ella, lleva su tiempo. El que sea capaz de aguantar esos años con una actitud firme y entusiasta, conseguirá antes de lo imaginado esos frutos. Y que nadie tenga duda que el buen profesional conseguirá buenos ingresos en el ejercicio de la profesión. Pero todo a su debido tiempo, y mediante una tarea entusiasta de siembra que no ha de cesar nunca.
El abogado tiene solamente un patrimonio: el tiempo, su tiempo, que pone a disposición de los demás. Ni siquiera son sus conocimientos, ya que estos se adquieren con dedicación, lo que es decir, con tiempo. Por eso, los clientes del abogado valoran y requieren los servicios del que con la mejor actitud ofrece su tiempo. Quien se abandone o se relaje en esta obligación verá que la siguiente cosecha será cada vez más pobre.
No conviene que el joven abogado se marque metas demasiado cortas en el tiempo, tampoco demasiado concretas. Ha de desear llegar a los treinta años (por marcar un hito en nuestra biografía) en tales condiciones, pero será el grado de satisfacción personal la que nos indicará si vamos por el buen camino. Si hemos elegido la profesión adecuada nuestro esfuerzo se ha de parecer más a la del navegante que disfruta con su singladura que a la del esforzado maratoniano. Se trata de esforzarse con constancia pero teniendo ocasión diaria de mirar al horizonte y disfrutar de la sensación de volver a casa habiendo hecho un trabajo que solo pueden llevar a cabo los que se saben abogados.
No hay que olvidar que la perseverancia que la profesión exige supone, no tanto una paciencia resignada, sino un empeño que puede llevarte a hacer compatible la profesión con otro trabajo que solucione provisionalmente las necesidades económicas personales. Muchos son los abogados que, al inicio de su trayectoria profesional, se han sustentado de otro trabajo que les otorgara independencia económica y les permitiera, a su vez, emplear las horas necesarias en el inicio de la abogacía. Conviene tener presente que esta posibilidad se refiere a trabajos complementarios y compatibles con el ejercicio a tiempo parcial de la abogacía. Se trata también de trabajos en los que se puedan trabar relaciones que serán muy útiles al futuro abogado a tiempo completo. Es indispensable para los que elijan esta opción que se planteen solamente esos trabajos compatibles, porque por las razones aludidas, no sirve cualquier trabajo.
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Hay 5 opiniones del curso
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sobre el curso -- henry artidoro (12/09/08)
me parece en extremo importante las opiniones vertidas en este curso. muchas gracias
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Excelente Guia -- Maribel (14/08/07)
Me gustó mucho justo en este momento, donde tenia muchas dudas respecto a esta profesión tan querida.
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muy bueno -- pablo (24/07/07)
Esta muy bueno el curso solo queria pedirles el favor de que se me enviara un formato del curriculum vitae ya que en el capitulo final se menciona que se acompa;a pero no es asi. Se los agradeceria mucho.
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099jj -- Anonimo (05/07/07)
jjiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
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