12.176 cursos gratis
8.741.198 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Capítulo 10:

 Contrato terapéutico. Sistema de pago (1/2)

Por otra parte, el manejo y la forma en que se conduce el dinero en las sesiones (forma de pago, si se adelanta, si se retrasa, si se olvida, si entrega efectivo o cheques, si discute el honorario, si acepta pasivamente y después se encuentra en dificultades para el pago, si cree haber pagado y no lo hizo todavía, etc.), representa el estilo con que en otros ámbitos maneja el dinero.

Entonces, si un terapeuta no es claro acerca del dinero en el contrato, difícilmente se encuentre ayudando a un beneficiario que posee dificultades en cómo se conduce en lo económico. El contrato, por ende, no solo es un modelo en términos del contenido que expresa, sino también demarca un estilo relacional. O sea, la forma, la tonalidad, la conformidad con que se impone las reglas del trabajo terapéutico y que demarca el territorio de lo que se debe hacer; para evitar futuras confusiones o malentendidos y de esta manera preservar el vínculo terapéutico. En última instancia, ambos, terapeuta y beneficiario entregan algo, el beneficiario parte de su vida, sus afectos, sus problemas, sus cosas cotidianas, el terapeuta, por su parte, entrega sus conocimientos, afecto y experiencia. Pero el medio que inicia la interacción, más allá del problema de consulta, es el económico.

En conclusión, pague como pague el beneficiario las consultas que realiza, el dinero es el medio de subsistencia del terapeuta y es el que hace posible la oficialidad del trabajo de la psicoterapia.

A pesar que suene para algunos mercantilista y poco filantrópico, el profesional no escucha e intenta solucionar problemas humanos por hobbie, sino que éste es su trabajo y, por ende, su medio de subsistencia.

Las variaciones de contrato económico son múltiples. Las hay desde las formas más rígidas e inflexibles, hasta las más organizadas y poco ortodoxas. Hay terapeutas que se conducen con un tipo de honorario fijo para todos los beneficiarios, mientras que otros intentan una negociación con cada uno de acuerdo a la situación económica que poseen. Uno de los factores que determinan esta última postura, radica en el contexto socio económico y cultural donde se desarrolla el trabajo terapéutico.

Pero más que los factores sociales, económicos y porque no políticos como elementos externos que inciden en la rebaja de honorarios, existen en los terapeutas, trabas y barreras internas que no le permiten conducirse con total libertad en una negociación económica. Por ejemplo, la escasa valoración personal del terapeuta lo lleva a no tomar en cuenta su trabajo como realmente se merece.

Esta predisposición, se observa con mayor énfasis en los profesionales que recién culminan sus estudios y piensan que por su escasa experiencia no merecen cobrar honorarios dentro de lo establecido. También, la escasez de demanda terapéutica lleva a que muchos terapeutas por mayor y relevante que sea su trayectoria, rebajen sus honorarios hasta niveles donde se sienten poco gratificados con su trabajo.

De la misma manera sucede, pero inversamente: muchos terapeutas insignificantes pretenden cobrar lo que no ameritan sus avales teóricos y de práctica clínica (la omnipotencia al poder). Como otros jóvenes no pretenden trabajar por bajos honorarios, sin detenerse a pensar que cumplimentando una jornada de tan solo 5 horas, lograrían un salario mensual que excede ampliamente las pretensiones de cualquier profesional medio.

Sea cual fuere el motivo, a la hora de proponer sus honorarios algunos terapeutas titubean, se bloquean en la fluidez de las palabras, dejan puntos poco claros, esquivan la mirada, etc., y es allí donde confeccionan profecías auto cumplidoras, porque obtienen frente a semejante incertidumbre una respuesta del beneficiario con tinte ambivalente.

Muchos profesionales, esperan el reconocimiento y valoración del beneficiario y relegan lo económico. Se hallan pendientes si el beneficiario evoluciona y si tiene expresiones aduladoras que lo hagan responsable de tales cambios. Esta dependencia extrema, posee un contacto directo con la frustración: si no se cumple tal reconocimiento, si el beneficiario no manifiesta lo que el terapeuta espera es sinónimo de fracaso. Este puede ser uno de los factores, en donde el terapeuta rebaja en demasía sus honorarios o no cobra o se olvida de cobrar o maneja el cobro de manera desprolija.

También, es cierto que muchos profesionales conducen claramente el tema del contrato económico, pero las manipulaciones de algunos beneficiarios exceden la prolijidad de su propuesta y el profesional termina invirtiendo tiempo, energía y sapiencia sin recibir nada a cambio o, mejor dicho, la desazón de sentirse utilizado.

Son múltiples las actitudes indiferentes que en el ámbito de los honorarios pueden suceder, o puede construir el terapeuta en sinergia con el beneficiario. Algunos terapeutas, se manejan con un solo tipo de arancel. En este caso solamente se limita a explicitarlo, pero en el caso que el beneficiario no pueda pagar tales honorarios, puede llegarse a acordar una frecuencia diferente a la de una sesión semanal, por ejemplo, una sesión cada quince días o reducir el tiempo a la mitad de la hora de consulta. Estas estrategias, tienen la finalidad de que el beneficiado pueda pagar tal monto y acceder a la terapia con dicho profesional que de ninguna manera está dispuesto a rebajar sus honorarios; por ejemplo: los honorarios del terapeuta son S/. 100.00 Nuevos Soles y el beneficiario no puede pagar esa suma por una frecuencia semanal de sesiones, entonces, se llega a un acuerdo que asistirá una vez cada 15 días, es decir, 2 sesiones al mes, o tomará una sesión semanal de 30 minutos. El terapeuta, deberá ser muy consciente que esta determinación no depende únicamente de lo económico, sino que chequeará si en el trabajo con el beneficiario es factible tal periodicidad y evaluará si los problemas a resolver requieren ese tiempo o más.

La posibilidad de reducir la hora de sesión, en general fracasa en el caso de la terapia familiar o de pareja, donde son más los integrantes en la consulta y son mayores entonces los niveles de complejidad comunicacional. En cualquiera de las posibilidades podrá elegantemente derivar al beneficiario a otro profesional que se acerque a los honorarios que accede el beneficiario. Algunos cuando deben derivar al beneficiario, lo hacen de manera directa mencionando que esos son sus honorarios y que lamentablemente el beneficiario no podrá atenderse con él y se propondrá otro en su lugar.

Otros, aducen que no tienen posibilidades de horario o que otro profesional es el indicado y experto en su problemática y efectúan la derivación, como por ejemplo: “Creo haberle entendido muy bien lo que le sucede, pienso que en mi equipo de trabajo existe la persona más idónea para el tema que usted desea resolver”.

El riesgo de esta intervención, radica en que el beneficiario puede haberse sentido muy acogido y contenido por el profesional y no desea ser derivado. Bien ahora veamos otra posibilidad, por ejemplo: “Además, yo en este momento no estoy tomando beneficiarios nuevos en consulta puesto que no tengo horas disponibles”; puede ser una posibilidad de amablemente decir que es imposible seguir curso al proceso terapéutico, sino es con el profesional derivado. También es factible que el beneficiario desee esperar, puede ser una respuesta que remarca, en que su problemática necesita ser resuelta ahora y no dejar pasar más tiempo, es decir, explicitar la noción de urgencia.

Siempre los terapeutas, deben tener una serie de profesionales de confianza que poseen ciertos honorarios de menor valor. Este equipo, puede estar compuesto por terapeutas en formación o terapeutas supervisados por él, etc., que trabajan de manera responsable y comprometida pero que su valor hora es menor. Esto brinda la oportunidad, de darle atención al beneficiario de manera indirecta a través de otro profesional.

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratará tus datos para realizar acciones promocionales (vía email y/o teléfono).
En la política de privacidad conocerás tu derechos y gestionarás la baja.

Cursos similares a Terapia familiar. Programa de capacitación y formación



  • Vídeo
  • Alumnos
  • Valoración
  • Cursos
1. Terapia familiar. Tratamiento de niños y adolescentes
La familia es el regulador más poderoso del desarrollo del proceso mental del... [25/08/10]
4.091  
2. Programa de capacitación. Plan de acción
Los programas de capacitación son muy populares actualmente dentro del dinámico... [26/04/12]
11  
3. Terapia de agradabilidad
Es un método natural de salud que se basa en la estimulación sensorio-sicológica... [13/01/06]
4.981  

¿Qué es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail