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Sobre la confianza

Autor: Herder Editorial
Curso:
10/10 (1 opinión) |58 alumnos|Fecha publicación: 19/07/2011
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Capítulo 3:

 Terapia. Confianza

Una confianza terapéutica entre conocidos: la confianza militante

Lo que puede llamarse «confianza militante» consiste en la decisión de una o varias personas de enfáticamente confiar para restablecer la confianza cuando ésta, de manera implícita o explícita, se ha roto. (En la confianza militante, pues, se procura usar la confianza como una forma de profecía que busca su propio cumplimiento: la confianza como motor que genera confianza. De esta manera, nos acercamos peligrosamente a lo que en el primer mapa de las confianzas se denominó «actitudes de obstinación».) Ejemplos característicos de confianza militante tienen lugar en tipos de situaciones como las siguientes:

* P es víctima de algún crimen o sufre decepción o traición (amorosa, política, religiosa...).

O la situación opuesta:

* Q comete un crimen o decepciona, defrauda, engaña, traiciona.

En ambas situaciones, quien asume la perspectiva de la confianza militante procura, acercándose a P, la víctima de la ruptura de la confianza, o a Q, quien la causó, con renovada y activa confianza, restaurar la capacidad de abandonarse a, de contar con, de dar crédito a P y Q.

En el caso de P, las amigas y los amigos de la persona defraudada, engañada, traicionada con el propósito de curar la decepción tal vez busquen mostrar que, por ejemplo, la traición a cierto abandonarse, encomendarse no implica que todo abandonarse se use como una trampa y que, por eso, con discernimiento, sea prudente apoyarse en otras personas, esas circunstancias indispensables para vivir, condición 1 de la confianza. Como parte de esa cura, quienes se aferren a la confianza militante tal vez busquen poner de relieve relaciones en las que es razonable que P, la víctima, vuelva a confiar; por consiguiente, intentarán reavivar las expectativas positivas de P: condición 3.
Por otra parte, no es una sorpresa que muchas aplicaciones de la condición 2 constituyan un obstáculo para la confianza militante. Precisamente, la confianza militante tiene que actuar también respecto de la condición 2, intentando devolverle a la persona defraudada algo así como un metajuicio sobre su tambaleante y, a menudo, distorsionado juicio: tiene que restringirle su constante sospechar y hacerle notar que su toparse por todos lados con signos de engaño, al menos en cierta medida, sólo proyecta su decepción. El segundo caso también es ocasión para activar la confianza militante. Si Q es un compañero de trabajo que roba, digamos, el jabón y el papel del baño común, o incluso alguien que comete un delito grave, P puede decidir motivar a Q dándole a entender que, aunque se ha dado cuenta del hecho, no sólo no informará de él, sino que se abandonará, se encomendará al mejor juicio de Q, condición 1, porque tiene expectativas positivas de la no reincidencia de Q, condición 3.

Parte de saber usar la confianza militante (y evitar sucumbir neciamente a actitudes de obstinación) es aprender a discernir qué circunstancias le son propicias y cuáles no. Sobre todo en el segundo tipo de casos, habrá situaciones en las que, tal vez no sin dolor, se tendrá que comprobar que es improcedente producir confianza militante: condición 2. Pues en este segundo tipo de casos, con confianza militante se intenta –hay que tomar en serio el subrayado de la palabra «intenta»– comprometer a quienes cometen faltas o delitos con el pensamiento de que se está contando con un cambio en el modo de actuar; y hay circunstancias en las que ese intento es notoriamente vano, tal vez incluso peligroso. En consecuencia, en la confianza militante, la condición 3 vuelve a operar como reafirmador de la condición 1 y, parcialmente, de la condición 2, como se defendió en la primera conjetura acerca de las confianzas interpersonales: las expectativas positivas tienen como función no sólo hacer que la persona sea capaz de reconocer su inevitable dependencia de otras personas, sino, también, que ello no implica abdicar a su capacidad de discernimiento.
Sin embargo, ¿operan las condiciones 1, 2 y 3 también en otras confianzas interpersonales? Si operan, ¿lo hacen de modo similar a su operar en las confianzas entre conocidos?

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