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Sintaxis del español

Juan López Agúndez

Autor: Juan López Agúndez
Curso:
8,50/10 (4 opiniones) |24280 alumnos|Fecha publicación: 25/09/2007

Capítulo 3:

 El Predicado


Presentación

En casi todas las oraciones del español se pueden distinguir dos partes; el sujeto y el predicado.

Ya hemos visto que la primera de esas partes, el sujeto, es una relación entre un sintagma de la oración y el verbo; un vínculo especialmente fuerte que se manifiesta, generalmente, en la concordancia en número y persona entre ambos.

En el predicado se establecen relaciones entre los sintagmas que lo forman y un verbo conjugado. Por eso, podemos afirmar que el predicado está formado por un núcleo (un verbo en forma personal) y sus complementos. Como ya vimos en la Unidad 2, lo imprescindible para que exista el predicado o sintagma verbal es la presencia de una forma verbal personal, que podrá o no llevar complementos.

En esta unidad nos vamos a introducir en el estudio del predicado, estudio que iremos completando a lo largo de estas páginas en las siguientes unidades. Empezaremos explicando las características de las formas verbales.

Teoría. Las formas verbales no personales

Características formales de las formas verbales no personales

Las formas verbales no personales no tienen en sus terminaciones las características de persona, número, tiempo y modo. También son conocidas como "formas nominales del verbo", y de ellas nos vamos a ocupar a continuación.

Éstas son el infinitivo (cantar, temer, partir); el gerundio (cantando, temiendo, partiendo) y el participio (cantado, temido, partido).

Tradicionalmente se ha utilizado la forma del infinitivo para diferenciar las tres conjugaciones verbales que existen en español. Así, se consideran pertenecientes a la primera conjugación todos los verbos cuyo infinitivo termina en -ar: amar, cantar, saltar, pasar...

En segundo lugar, se consideran pertenecientes a la segunda conjugación todos los verbos cuyo infinitivo termina en -er: tener, temer, leer, saber, perder...

Por último, se consideran pertenecientes a la tercera conjugación todos los verbos cuyo infinitivo termina en -ir: escribir, morir, salir, conseguir...

Las características formales de estas formas son las siguientes:

1. El infinitivo, el gerundio y el participio se caracterizan desde el punto de vista formal por poseer las siguientes terminaciones:

Infinitivo: -ar, -er, -ir.

Gerundio: -ando (para los verbos de la primera conjugación); -iendo (para los

verbos de la segunda y tercera  conjugaciones).

Participio: -ado (para los verbos de la primera conjugación) e -ido (para los

verbos de la segunda y tercera  conjugaciones).

Es importante tener en cuenta que los llamados verbos irregulares, es decir, aquellos que no siguen las reglas generales de la conjugación verbal en español,  presentan variantes especiales en el participio: escrito, visto, suscrito, roto... Esas terminaciones especiales se deben a su origen latino y a su poca o casi nula evolución en español.

2. El infinitivo y el participio pueden llevar artículo, lo que sitúa a estas formas muy cerca del nombre: el amanecer, los cantares de gesta, un cantar, un dicho, el escrito... A lo largo de la historia de nuestra lengua estas formas han ido aproximándose hacia la categoría nominal, proceso que ha culminado cuando han desempeñado funciones nominales.

Características gramaticales  de las formas verbales no personales

El infinitivo, el gerundio y el participio no tienen características de persona, número, tiempo y modo, pero sí tienen aspecto. Es más, en función del aspecto es como podemos establecer dos grupos en las formas no personales del verbo.

El gerundio presenta el proceso del verbo en plena realización: Cantando, estudiando, pensando, escribiendo... Cualquiera de estos procesos está en pleno desarrollo. Se trata del aspecto imperfectivo.

El participio, en cambio, presenta obligatoriamente finalizado el proceso del verbo: Cantado, estudiado, pensado, escrito... Cualquiera de estos procesos comenzó, se llevó a cabo en el mundo real y sabemos que finalizó. Se trata del aspecto perfectivo.

En cambio, cantar, estudiar, pensar y escribir, es decir, las formas del infinitivo, son formas que presentan el proceso, por así decirlo, de manera abstracta, pero no nos informan acerca del final del mismo y tampoco de su comienzo. Ante cualquiera de los ejemplos de infinitivos que hemos puesto podemos saber, como hablantes de español, el significado de esos procesos, pero nada en ellos nos indica su inicio ni su fin.

Características funcionales de las formas verbales no personales

Estas formas realizan funciones nominales y nunca pueden ser el núcleo de un sintagma verbal. Entre otras razones que justifican este comportamiento, destaca el hecho de que estas formas no tienen en sus desinencias o terminaciones las características de número y persona, que son las que permiten a una forma verbal asentar las bases de la oración gramatical. Según esto, podemos afirmar que una oración tiene por lo menos persona gramatical y predicado, y ese predicado estará formado entonces por un verbo en forma personal que podrá llevar o no complementos.

Por último, estas formas verbales carecen de sujeto; desempeñan las funciones propias del nombre respecto del verbo conjugado y dentro de su sintagma se comportan como cualquier verbo, es decir, funcionan como un núcleo con o sin complementos. Recuerda que el sujeto es una relación de concordancia en número y persona entre un verbo en forma personal y otra palabra de la lengua que pertenezca a la categoría nominal. Esa relación no se da entre estas formas del verbo y los nombres, porque infinitivo, gerundio y participio no tienen las características gramaticales de número y persona. En este sentido, es inapropiado afirmar que el sujeto léxico de esperando es yo en una frase como yo estoy aquí esperando.

Teoría. Las formas verbales personales

Características formales de las formas verbales personales

Las formas verbales personales se distinguen de las formas verbales no personales y de las demás palabras de la lengua por tener unas terminaciones propias. Esas terminaciones reciben el nombre de morfemas verbales o desinencias y contienen las características gramaticales persona-número-tiempo-modo-aspecto. Algunas de ellas son las siguientes:

-o, -as, -a, -amos, -áis, -an.

-e, -es, -e, -emos, -éis, -en.

-eré, -erás, -erá, -eremos, -eréis, -erán.

-o, -es, -e, -imos, -ís, -en.

Fíjate en estos ejemplos:

Cant-o, cant-as, cant-a, cant-amos, cant-áis, cant-an.

Cant-e, cant-es, cant-e, cant-emos, cant-éis, cant-en.

Tem-o, tem-es, tem-e, tem-emos, tem-éis, tem-en.

Tem-eré, tem-erás,tem-erá, tem-eremos, tem-eréis, tem-erán.

Escrib-o, escrib-es, escrib-e, escrib-imos, escrib-ís, escrib-en.

Un rasgo importante de los morfemas verbales de las formas verbales personales es que reúnen en un solo signo lingüístico varias características gramaticales. Por ejemplo, en am-é, el signo lingüístico contiene la siguiente información gramatical: primera persona / singular / pretérito / indicativo / aspecto perfectivo o perfecto, que distinguen esa forma verbal de otras, como am-ó, en cuyo signo lingüístico se contiene toda la información gramatical: tercera persona / singular / pretérito / indicativo / aspecto perfectivo o perfecto.

En el sustantivo, que tiene también morfemas, en este caso de género y número, no sucede esto de la misma manera, ya que cada signo lingüístico es portador de una sola característica gramatical. En el caso de niñ-o-s, el signo lingüístico -o tiene la información gramatical de género, y -s la de número. 

Características gramaticales de las formas verbales personales

Número. Podríamos dividir en dos grupos el conjunto de las formas verbales personales: las que pertenecen al singular y las que pertenecen al plural. La única diferencia entre amaré y amaremos es que la primera es singular y la segunda plural. Dicho de otra manera, de referirnos en el plano del contenido a una sola persona en amé, pasamos a referirnos a varias personas en amaremos.

El número en el verbo implica una combinación de personas gramaticales. Así, en amamos pueden estar implicadas varias personas: yo y ; yo y él; nosotros y ellos... No sucede lo mismo en el sustantivo, puesto que el número plural en los sustantivos implica una suma de denotaciones.

Persona. Por ejemplo, si en la frase "Escribo una historia" cambiamos escribo por escribes, vemos que en el plano del contenido se producen cambios. De referirnos a un "yo", primera persona del singular, pasamos a referirnos a un "", segunda persona del singular. En escribes frente a escribe se produce también una variación de persona. De referirnos a un "tú", segunda persona del singular, pasamos a referirnos a un "él / ella / usted", tercera persona del singular. Hay tres personas en el singular y tres en el plural.

Singular

1ª persona. Yo escribo.

2ª persona. Tú escribes.

3ª persona. Él /ella/usted escribe.

Plural

1ª persona. Nosotros/nosotras escribimos.

2ª persona. Vosotros/vosotras escribís.

3ª persona. Ellos/ellas/ustedes escriben.

Una cuestión importante sobre la persona verbal es que muchas veces en español no aparece en forma de pronombre (yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos) porque esta característica gramatical está ya presente en las desinencias o terminaciones verbales.

Yo voy por la calle.

Voy por la calle.

Tú puedes conseguirlo.

Puedes conseguirlo.

María ordenó su habitación.

Ella ordenó su habitación.

Ordenó su habitación.

Los jugadores saltaron al terreno de juego.

Ellos saltaron al terreno de juego.

Saltaron al terreno de juego.

Aunque la persona no aparezca explícitamente en forma de pronombre, siempre está presente en la terminación del verbo, en los morfemas verbales.

La persona verbal en otras lenguas

Exactamente lo contrario es lo que sucede en otras lenguas, como por ejemplo el inglés. Cuando en esta lengua se utiliza un verbo no puede omitirse el pronombre personal correspondiente. Por eso resultarían agramaticales en inglés frases como

Am the best; are the best; is the best.*

Para que esas construcciones fueran correctas deberíamos utilizar el pronombre personal delante de ellas:

I am the best; you are the best; he/ she/ it is the best.

Tiempo. Por ejemplo, si en la frase "Canté una canción" cambiamos canté por cantaré, vemos que en el plano del contenido se producen cambios. De referirnos a un pasado en el que se lleva a cabo el proceso del verbo cantar, pasamos a referirnos a un futuro en el cual se dará el proceso de ese verbo. De momento, nos basta saber que los tiempos verbales se dividen en tres grandes grupos: presente, pasado y futuro.

Presente

El presente indica generalmente el hoy y ahora del hablante que lo utiliza.

Yo                          (ahora)     canto.

Tú                                  "          cantas.

Él/ella/usted                "          canta.

Nosotros/as                 "         cantamos.

Vosotros/as                 "         cantáis.

Ellos/as/ustedes         "         cantan.

Pasado

El pasado indica generalmente el marco temporal anterior a la enunciación realizada por el hablante.

Yo                     (ayer-antes) canté.

Tú                                 "                      cantaste.

Él/ella/usted               "                      cantó.

Nosotros/as               "                      cantamos.

Vosotros/as               "                      cantasteis.

Ellos/as/ustedes       "                      cantaron.

Futuro

El futuro indica generalmente el marco temporal posterior a la enunciación realizada por el hablante

Yo        (mañana-después) cantaré.

Tú                      "                     cantarás.

Él/ella/usted                 "                    cantará.

Nosotros/as                  "                   cantaremos.

Vosotros/as                 "                     cantaréis.

Ellos/as/ustedes           "       cantarán.

Usos especiales de los tiempos

Presente por pasado . En ocasiones el hablante utiliza el presente para referirse a procesos que se dieron en el pasado. Entre otros, hay un motivo claro que justifica este uso del presente: la proximidad subjetiva con la que el hablante contempla dichos sucesos.

Ejemplos: Colón descubre América en 1492; Rosa López representa a España en el festival de Eurovisión en 2002.

Presente por futuro . También puede suceder lo contrario; el hablante puede experimentar subjetivamente como actuales ciertos procesos que se producirán en el futuro.

Ejemplos: Estas navidades vamos de viaje a Londres. Mañana te espero en la puerta de tu casa.

Futuro por presente .   En ocasiones, el hablante se traslada subjetivamente al momento en el que se van a cumplir sus expectativas. Así, mientras alguien busca desesperadamente unas llaves que perdió, puede decir ¿Dónde estarán las llaves? Evidentemente, las llaves ya están en el sitio donde el hablante las perdió y donde las encontrará. En principio, ahora las llaves están en el mismo sitio donde estarán cuando mañana, después el hablante las encuentre.

Modo. Podríamos dividir en tres grupos el conjunto de las formas verbales personales; las que pertenecen al indicativo, las que pertenecen al subjuntivo y las que pertenecen al imperativo.  Las primeras indican un proceso que se da en la realidad, mientras que las segundas indican solamente la posibilidad de la realización de ese proceso.

Es precisamente esa característica gramatical la que sale a relucir al contrastar las siguientes frases en el plano del contenido:

Sé que vendrá / viene / vino.

Dudo que venga / viniera. ?

El imperativo posee en español unas características morfológicas y sintácticas específicas que hacen de sus formas verbales un grupo bien diferenciado del resto. Desde el punto de vista sintáctico, las formas verbales de imperativo tienen la peculiaridad de no admitir pronombres proclíticos, es decir, pronombres que van delante del verbo. Por eso, no son aceptables en español construcciones como me di; lo haz.*

Tenemos que decir dime; hazlo. Las formas de imperativo sólo admiten pronombres enclíticos.

Desde el punto de vista morfológico se caracterizan por tener terminaciones propias. Así, la segunda persona del singular, frente a la -s del indicativo y el subjuntivo, termina en -a, -e o no tiene: canta, escribe, pon... Las terminaciones de la segunda persona del plural son -ad, -ed, -id, dependiendo de la conjugación a la que pertenezca el verbo: soñad, tened, escribid.

Por lo general, los verbos que pertenecen a la primera conjugación hacen la segunda persona del plural del imperativo en -ad, los de la segunda en -ed y los de la tercera en -id.?

Aspecto. El aspecto indica la situación en la que se encuentra el proceso del verbo: en pleno desarrollo o terminado. Las formas verbales que indican un proceso en pleno desarrollo tienen aspecto imperfectivo, mientras que aquellas que lo presentan finalizado tienen aspecto perfectivo.

Esa es una de las diferencias entre formas como amó y amo. La forma amo tiene un aspecto imperfectivo porque el proceso del verbo no está finalizado, mientras que la forma amó posee aspecto perfectivo porque el proceso del verbo está finalizado.

Características funcionales de las formas verbales personales

Estas formas verbales realizan la función de núcleo de un sintagma verbal. Los núcleos de los sintagmas verbales vive en el sur; compró un ordenador; estudiaba por las tardes y viajaron a Panamá, son vive, compró, estudiaba y viajaron.

Definición .

El predicado es la parte de la oración formada por una forma verbal personal y un grupo de sintagmas que se relacionan con dicha forma. Estas relaciones son muy distintas de la que existe entre el sujeto y el verbo.

Las relaciones sintácticas que se establecen en el predicado reúnen, entre otras, las siguientes características:

Nada tienen que ver con el vínculo que existe entre el sujeto y el verbo; vínculo que forma una oración gramatical, y que se manifiesta en una concordancia necesaria en número y persona entre ambos.

No están formalizadas en la concordancia, excepto el complemento predicativo en algunas ocasiones. Lo estudiaremos más adelante.

Teoría

Según esta definición, el sujeto está fuera del predicado. Esto ha ocasionado bastantes definiciones de la oración fundamentadas en la división entre sujeto y predicado. Esas definiciones tienen sus limitaciones, porque según algunos lingüistas existen oraciones en español que carecen de sujeto: llueve; hace frío; hace calor... Nosotros, en cambio, pensamos que esas oraciones tienen un sujeto morfológico, la tercera persona del singular. Sin pretender en estas páginas solucionar definitivamente esta cuestión, sí nos vemos "obligados", en cambio, a trazar unos límites razonables que nos permitan trabajar. Por eso, consideraremos que hay oración si hay predicado, es decir, si hay un sintagma verbal que tiene como núcleo un verbo conjugado.

En la frase

-Los turistas buscan sol y playa en Canarias,

podemos distinguir el sujeto los turistas, porque el turista buscan sol y playa en Canarias* es inaceptable en español. El predicado está formado por el verbo buscan y sus complementos; sol y playa y en Canarias, sintagmas nominal y preposicional respectivamente. Cada uno de estos complementos funciona dentro del predicado como una unidad: Buscan / eso / aquí.

Práctica

Señala el predicado de las siguientes oraciones y sus partes (verbo en forma personal y complementos), como en el ejemplo. Ten en cuenta que los complementos del predicado son sintagmas que funcionan como una unidad.

-¿Dónde jugarán los niños?

Predicado: Dónde jugarán.

Verbo: Jugarán.

Complementos: Dónde.

-La ola de calor dejó unas cuantas víctimas en Canarias el verano pasado.

Predicado:

Verbo: 

Complementos:

-Compró su ropa durante las rebajas.

Predicado:

Verbo: 

Complementos:

-Llámale por teléfono ahora mismo.

Predicado:

Verbo: 

Complementos:

-Metieron en un solo coche todas las maletas.

Predicado:

Verbo: 

Complementos:

-Ella lloró desconsoladamente.

Predicado:

Verbo:

Complementos:

-Visitó a su familia en Tenerife.

Predicado:

Verbo:

Complementos:

-Desde su hotel veía la playa de las Canteras.

Predicado:

Verbo:

Complementos:

-Aquel verano empeoró su asma.

Predicado:

Verbo:

Complementos:

-Llevaron el coche al taller.

Predicado:

Verbo:

Complementos:

- Tenía cinco gigas de música en su ordenador.

Predicado:

Verbo:

Complementos:

Teoría

Dentro del predicado, como dijimos anteriormente, se establecen relaciones sintácticas entre el verbo y los sintagmas que lo forman. En las siguientes unidades estudiaremos detenidamente esas funciones sintácticas, que son las siguientes: Atributo, complemento predicativo, complemento directo, complemento suplemento, complemento indirecto y complemento circunstancial.


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