12.176 cursos gratis
8.742.278 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Los remedios florales

Vilma Spalla

Autor: Vilma Spalla
Curso:
10/10 (3 opiniones) |2578 alumnos|Fecha publicaciýn: 01/09/2006

Capýtulo 22:

 Los remedios florales y sus indicadores.

(Publicado en Epsom*, 1933) *Este artículo apareció probablemente en The Neuropathic Journal.

 Seguramente, la fuerza curativa de estas plantas nos resulta familiar a muchos de nosotros que ya hemos empleado los siguientes remedios. Los resultados que se han alcanzado con ellos ha superado ampliamente nuestras expectativas. Cientos de esos llamados casos incurables han sanado y han recuperado la felicidad.

 Estos remedios se prescriben en función del estado anímico del paciente, ignorándose por completo la enfermedad física que padece el cuerpo.                                       

Los doce indicadores son los siguientes:

    1.   Atormentado    Agrimonia                     7.   El entusiasta                        Verbena
    2.   Temor               Heliántemo                   8.   Falta de valor                       Genciana
    3.   Miedo               Mímulo                         9.   El que es pisado por todos   Centaura
    4.   Indiferencia      Clemátide                    10.   El loco                                 Cerostigma
    5.   Dolor                Impaciencia                 11.   Aflicción                             Violeta de agua
    6.   Indecisión         Scleranthus                 12.    Bloqueo                              Achicoria

 Esencialmente existen 12 tipos principales de personalidad, de las cuales cada una puede manifestarse de manera positiva o negativa.

 Estos tipos diferentes de personalidad nos indicarán el signo del Zodiaco en el que se encontraba la Luna en el momento del nacimiento. Un estudio de estos signos zodiacales nos aporta los siguientes conocimientos:

1.              Tipo de personalidad.
2.              El objetivo y la obra de su vida.
3.              El (los) remedio(s) que le apoyarán en la realización del trabajo de su vida.

 Como sanadores, nos ocupamos únicamente de las manifestaciones negativas de estos doce tipos de personalidad.

 El secreto de la vida reside en ser honrados y sinceros en relación con nuestra personalidad y en no sufrir la intromisión de influencias externas.

 Averiguamos nuestra personalidad en función de la posición de la Luna en el momento de nuestro nacimiento, pero los astrólogos le otorgan un valor exagerado a los planetas, ya que, si podemos ser fieles a nuestra personalidad y honrados frente a nosotros mismos, no tenemos que temer influencia planetaria o externa alguna. Los remedios nos apoyan a mantener nuestra personalidad.

 Sólo en los estadios más tempranos del desarrollo resultamos influenciados o dominados directamente por uno o más planetas. Si logramos desarrollar por una vez el amor y, más concretamente, el profundo amor al prójimo, entonces nos liberamos de la influencia de nuestras estrellas, perdemos los hilos del destino, convirtiéndonos en el capitán de nuestro propio barco, sea para mejor o para peor.

 Lo que Hahnemann, Culpepper y otros grandes buscadores querían encontrar es la reacción mundial, espiritual, la que muestran esos doce tipos de personalidad, así como los remedios que pertenecen a cada tipo.

 Tenemos doce remedios. Qué sencillo es entonces ordenarlos con gran exactitud y explicarles a nuestros pacientes el motivo de su desarmonía, de su discordia interior, de su enfermedad, para poder ponerlos de nuevo en armonía con lo infinito de su alma y restablecer su salud corporal e intelectual.

 La sanación se completa en siete pasos,

que se desarrollan en el siguiente orden:

 - Paz. - Esperanza. - Alegría. - Confianza. - Seguridad. - Sabiduría. - Amor.  

 Cuando el paciente se encuentre lleno de amor, no de amor por sí mismo, sino de amor por el universo, entonces habrá dado la espalda a lo que llamamos enfermedad.                                                                                                                                           

 Las personas clemátida son indiferentes y no poseen un interés especial en la vida: son apáticas y no se esfuerzan realmente por recuperarse de la enfermedad o por concentrarse en el trabajo  diario. A menudo les gusta dormir mucho y poseen una mirada hasta cierto punto ajena al mundo.

 Las personas agrimonia están atormentadas internamente por la preocupación y el miedo, aun cuando externamente se comportan valerosamente para ocultar su tensión. Con frecuencia beben bastante o tomen drogas para poder soportar el estrés.

 Las persona scleranthus están invadidas por la indecisión. En su vida diaria les resulta muy difícil el poder tomar una decisión y, en caso de enfermedad, no están seguras de lo que quieren, considerando que algo es correcto por un momento y al instante siguiente opinan lo contrario.

 Los ceratostigma son los locos. Deberían ser profesores inteligentes, pero parece que prestan demasiada atención a las opiniones de los otros, dejándose influenciar fácilmente por circunstancias externas.

 Impaciencia es el dolor de un tipo de personalidad que viene provocado porque un canal por el que normalmente circulan la luz y la verdad espiritual está bloqueado. En el origen de este estado se observa a menudo una cierta dosis de crueldad.

 Los centaura son los que se dejan pisar por los demás. Parece que les falta cualquier poder de individualidad o de capacidad para negarse a ser utilizados por todos. No luchan por recuperar su libertad.

 La violeta de agua es el padecimiento, concretamente la aflicción, que sufren las grandes almas, que llevan valientemente y sin rechistar la carga de este sufrimiento con valor y resignación, sin molestar a los otros con ello y sin permitir que influya en la obra de su vida.                                                                                                                                                                      

 El mímulo es el miedo total. Estas personas hacen el débil intento de enfrentarse a sus perseguidores pero parecen estar como hipnotizadas soportando su miedo con calma y sin oponer resistencia. En general, siempre encuentran alguna disculpa para su comportamiento.

 La verbena es el entusiasta. Aquí nos encontramos con aquellas que se esfuerzan demasiado por alcanzar sus ideales, hiriéndose ellas mismas en ese intento. Se trata de personas que poseen elevadas metas, pero que, en lugar de ejercitar la paciencia y la benevolencia, lo hacen con energía y prisas. Son personas que han hecho ya suficientes progresos como para poder reconocer que los grandes ideales sólo se alcanzan sin estrés y sin prisas.

 La achicoria son las personas que quieren servir y en las cuales el amor ya se encuentra bien desarrollado, permitiendo que las influencias externas impidan la evolución libre de su amor, por lo que se encuentran paralizadas tanto espiritual como físicamente.

 La genciana es el desánimo. Aquí se trata de nuevo de personas a las que les gusta hacer muchas cosas pero que, sin embargo, permiten que la duda o la depresión les influya cuando aparecen las dificultades. A menudo desean fervientemente salirse con la suya en lugar de considerar las cosa desde una perspectiva más amplia.

 El heliántemo es el temor. El temor frente a algo más grande que las cosas materiales. El temor frente a la muerte, el propio suicidio o las fuerzas sobrenaturales. Aquí se trata de personas que luchan por su propia libertad espiritual.

 Si ahora pensamos en las doce cualidades de Cristo que aspiramos a conseguir y que él nos quiere enseñar, encontraremos las doce grandes lecciones de la vida.

 Aunque debemos aprender todas esas lecciones, concentrémonos en una determinada. Esta lección viene fijada por la posición de la Luna en el momento de nuestro nacimiento, indicándonos cuál es la meta principal de nuestra vida.

       Remedio                  Cualidad a desarrollar                   Error 
     Agrimonia                         Tranquilidad                              Atormentado
     Scleranthus                        Perseverancia                            Indecisión
     Verbena                             Tolerancia                                 El entusiasta
     Clemátide                          Bondad                                      Indiferencia
     Achicoria                           Amor                                         Estancamiento
     Genciana                           Comprensión                             Ausencia de valor
     Violeta de agua                 Alegría                                       Padecimiento
     Centaura                            Poder                                         Se deja pisar por todos
     Impaciencia                       Perdón                                       Dolor
     Cerostigma                        Sabiduría                                   El loco
     Heliántemo                        Valor                                         Temor
     Mímulo                              Compasión                                Miedo

 Frascos con estos remedios pueden obtenerse de los antiguos fabricantes de productos homeopáticos, aunque también pueden ser elaborados por uno mismo, tal y como se describe a continuación.

 Coja un delgado recipiente de cristal y llénelo de agua clara de un río o, preferentemente, de una fuente. Deposite suficientes unidades florales de la planta en cuestión hasta que la superficie del agua quede totalmente cubierta. Deje el recipiente en un lugar soleado hasta que las flores comiencen a marchitarse. A continuación extraiga cuidadosamente las flores del agua añadiendo la misma cantidad de coñac para su conservación.                                                                                                                         

 Una única gota basta para preparar una botella de 0,2 litros de agua (200 mililitros), de la cual se tomará la dosis necesaria usando como dosificador una cucharilla.

 La dosis debe ser medida teniendo en cuenta las necesidades del paciente; en casos agudos, hay que suministrarlas cada hora; en casos crónicos, tres o cuatro veces al día hasta que se observe una mejora y el paciente pueda seguir adelante sin el remedio.

 La clemátide, la alegría del caminante, decora nuestros setos allí donde el suelo es calizo. La agrimonia y la verbena las encontramos en los bordes de los caminos. La achicoria y el scleranthus en los campos de cereal. La centaura, genciana y el heliántemo en las praderas. El mímulo y la impaciencia crecen en las proximidades de Crichowell, en una cuantas millas más allá de Abergavenny, aunque también se encuentran en otros condados de Inglaterra. La cerastostigma no crece silvestre en Gran Bretaña, pero existen estas plantas en los jardines de Pleasaunce, Overstrand, Norfolk y en el Kew Gardens. La violeta de agua se encuentra en nuestros claros y maravillosos ríos.

 Queremos glorificar siempre a Dios por haber hecho crecer en las praderas todas esa plantas medicinales que posibilitan nuestra curación.

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a Los remedios florales



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. Los ocho remedios naturales
Vivimos en un mundo dónde la ruina, la enfermedad y la pobreza nos circunda. Es... [11/08/08]
5.644  
2. Tratamientos para el cabello con remedios naturales
Conoce el remedio natural que le devolverá vida a tu pelo . El aceite de oliva... [14/10/11]
5
Curso con video
3. Esencias florales de nenúfares y lotos. Beneficios
Curso de terapia floral con esencias de nenúfares y lotos. Vídeo descriptivo con... [12/12/11]
22
Curso con video

Capýtulos del curso


ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail