12.171 cursos gratis
8.752.200 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Las religiones

Autor: Jesús González García
Curso:
9,40/10 (5 opiniones) |833 alumnos|Fecha publicaciýn: 25/06/2008
Envýa un mensaje al autor

Capýtulo 1:

 Como ven los Baháis a las demás religiones

Como ven los baháis a las demás religiones:

Cuando los Bahá'ís afirman que las religiones son una, no quieren decir con ello que los diferentes credos y organizaciones sean una misma cosa. Más bien, lo que esta expresión viene a significar es que hay una sola religión y que todos los Mensajeros de Dios han revelado progresivamente su naturaleza. En su conjunto, las grandes religiones del mundo son la expresión gradual de un único plan divino: La inmutable Fe de Dios, eterna en el pasado, eterna en el futuro

Gran número de personas de todas las procedencias religiosas reconocen que las promesas y expectativas suscitadas por sus propias creencias de origen se ven cumplidas en la Fe BahRí. Del mismo modo, los BahRís nativos de América y África han visto en las enseñanzas la confirmación de visiones proféticas propias de sus tradiciones.

Para los Bahá'ís de procedencia Judía, Bahá'úlláh representa la venida del prometido "Señor de las Huestes acompañado de diez mil santos". Bahá'úlláh, de la progenie de Abraham y vástago de la rama de Jesé, ha venido para guiar a las naciones a fundir sus espadas en arados. Muchos aspectos del exilio involuntario de Bahá'úlláh a la Tierra de Israel, junto con otros hechos históricos de Su vida y aun otros posteriores a ella, son interpretados como el cumplimiento de numerosas profecías bíblicas.
Para los Bahá'ís de origen Budista, Bahá'úlláh colma las profecías relativas a la venida del Buda llamado Maitreya, el Buda de la concordia universal, Quien, de acuerdo con las tradiciones budistas, traerá paz e iluminación a toda la humanidad. En el hecho de que Buda haya de venir del Occidente ven el cumplimiento de numerosas profecías, pues Irán, según hacen notar, está situada en el Occidente de la India.

Para los Bahá'ís de tradición Hindú, Bahá'úlláh ha venido como la nueva encarnación de Krishna, el Décimo Avatar y el Mas Grande Espíritu. Él es el que no tiene nacimiento y no tiene muerte; Quien, según la promesa del Bhagavad-Ghita, en toda época cuando la bondad mengua regresa para restablecer la rectitud
Para los Bahá'ís de tradición Cristiana, Bahá'úlláh cumple las promesas paradójicas del retorno de Cristo en la gloria del padre y como ladrón en la noche. El hecho de que la Fé fuese fundada en 1844 tiene relación con numerosas profecías cristianas. Por ejemplo, los Bahá'ís suelen hacer notar que el corazón de África no se abrió a la cristiandad hasta la década de 1840, hecho que fue ampliamente visto como la coronación de la promesas según la cual Cristo volvería después de que el Evangelio hubiese sido predicado a todas las naciones. En las enseñanzas de Bahá'úlláh los Bahá'ís ven cumplida la promesa de Cristo por la que Él juntaría a todas las gentes de modo que habrá una sola religión, un solo rebaño y un solo pastor.

Para los Bahá'ís de tradición Musulmana, Bahá'úlláh cumple la promesa del Corán referida al día de Dios y al Gran Anuncio, cuando Dios descenderá cubierto de nubes. En los hechos trágicos que rodearon el nacimiento de la Fe Babí y BahRí ven el cumplimiento de muchas afirmaciones tradicionalmente atribuidas a Mamad y que durante largo tiempo habían constituido un enigma.

Aproximadamente cada mil años, Dios Manda a un Ser cuyas palabras tienen el poder de impulsar la motivación humana, cambiando a la civilización ignorante y salvaje, en una espiritual e instruida

A Estos Sagrados Seres, les llaman profetas, manifestaciones de Dios, fundadores de religiones.
Krishna, Moisés, Zoroastro, Buda, Jesús, Mahoma, El Báb y ahora Bahá'u'lláh,
Todos son lo mismo, todos son el mismo. Por todos Ellos DIOS ha revelado, hablado; a través, por medio del Espíritu Santo

"Qué es ser Bahai; el objetivo de la vida para un BahRí es promover la unidad de la humanidad. El sentido completo de nuestras vidas está entrelazado con las vidas de todos los seres humanos: no es una salvación personal lo que buscamos, sino una universal. No se espera de nosotros que nos fijemos en nosotros mismos y digamos "Ahora ocúpate de salvar tu alma y reservarte un lugar confortable en el Otro Mundo" No, se nos exhorta a ocuparnos de traer el Cielo a este Planeta. Éste es un gran concepto. Nuestra meta es producir una civilización mundial que a su vez tendrá un efecto sobre el carácter del individuo. En cierta forma, sucede al revés que en la Cristiandad, que empezó con la unidad individual y, a través de ésta, alcanzó a la vida conjunta de la humanidad. Shogui Effendi.
Ser bahái es: es: amar a toda la humanidad, tratar de servidla, trabajar por la paz, la unidad y fraternidad universal. El objetivo de un bahái es: adquirir conocimientos, cualidades, valores, atributos divinos, para ponerlos al servicio de los demás. Abdul-Bahá.

LA UNIDAD DE LA RELIGIÓN

Cuando somos Bahá'ís, creemos que todas las religiones del pasado tiene origen divino. No cambiamos nuestra religión para hacernos Bahá'ís, porque creemos que Dios tiene solamente una religión, que viene a nosotros de tiempo en tiempo. Al aceptar la religión de todas las edades, hemos hecho más perfecta nuestra creencia en Dios. En realidad, no hemos cambiado nuestra religión. Una semilla desarrolla raíces, luego, brota un tallo, hojas, flores y frutos. El árbol es el mismo árbol en todo momento. No cambia; solamente crece. El sol es el mismo sol aunque se levanta desde diferentes horizontes. El género humano, debido a la imitación y la ignorancia, adora al punto del amanecer desde el cual sus antepasados vieron el Sol de la Manifestación. Si el mismo sol se levanta desde un punto de amanecer diferente, lo pasan por alto y se confunden. Pero cuando miramos al sol, reconocemos que es el mismo Sol que ha brillado antes desde horizontes distintos.

Los Bahá'ís creen que todos los Profetas del pasado tienes igual rango y propósito. Todos son jardineros divinos que ayudan al crecimiento del bendito Árbol de Dios. Por lo tanto cuando somos Bahá'ís, estamos unidos por una Fe común,

Bahá'u'lláh escribió: "Considera al sol. Si dijera ahora, "Soy el sol de ayer", estaría diciendo la verdad. Y sí reclamara teniendo en cuenta el orden de sucesión del tiempo, ser otro sol, aun estaría hablando la verdad. De la misma manera, si se dijera que todos los días son uno y el mismo, sería correcto y la verdad. Y si se dijera, con respecto a sus nombres y designaciones particulares, que difieren, esto también es verdad. Aunque sean iguales, sin embargo, se reconoce en cada uno una designación separada, un atributo específico, un carácter particular. Piensa, asimismo, en la distinción, variación, y unidad que son características de las varias Manifestaciones de santidad, para que puedas comprender las alusiones hechas por el Creador de todos los nombres y atributos a los misterios de distinción y unidad y descubrir la respuesta a tu pregunta sobre por qué la belleza eterna se hubiese llamado, en distintas épocas, por diferentes nombres Y títulos".

Nuevamente, Bahá'u'lláh nos aseguró que no existe distinción o diferencia entre las Manifestaciones de Dios. Puede ser que Sus nombres sean diferentes pero representan la misma Verdad; están sentados sobre el mismo Trono y gozan de la misma proximidad a Dios. Bahá'u'lláh nos invita a creer en todas Ellas cuando El dice:
"Cuidaos, OH creyentes en la Unidad de Dios, de ser tentados en hacer distinción alguna entre las Manifestaciones de Su Causa, o de menospreciar los signos que han acompañado Su Revelación, Esto es, de cierto, el verdadero significado de la Unidad Divina, si sois de los que comprenden esta verdad y creen en ella. Además, estad seguros de que las obras y hechos de cada una de estas Manifestaciones de Dios, más aún, todo lo que a ellas atañe y todo lo que manifiesten en lo futuro, está ordenado por Dios y es un reflejo de Su Voluntad y Propósito. Quienquiera haga la más leve diferencia entre sus personas, sus palabras, sus mensajes, sus hechos y costumbres en verdad ha dejado de creer en Dios, ha repudiado Sus signos y traicionado la Causa de Sus Mensajeros".

LA RELIGIÓN SE REPITE

Hay diferentes estaciones en el año. Primero viene la primavera con toda su belleza, luego el verano la estación de la cosecha y la abundancia. Después de un tiempo, viene el invierno y la naturaleza se desnuda de su abundancia y gloria. Pero la terminación de cada invierno es el principio de otra primavera, la cual será seguida otra vez por la estación de la cosecha.

Cada mañana se levanta el sol gradualmente hasta llegar a su cenit, pero gradualmente desciende hasta llegar a su ocaso. Cuando el sol desaparece de la faz de la tierra, todas las cosas se envuelven en la oscuridad. Pero cuando todas las velas y lámparas del mundo son incapaces de disipar la oscuridad, el sol se levanta nuevamente, el mismo bello y glorioso sol. Esto es exactamente lo que sucede con las grandes religiones.

Cuando el Sol de la realidad se levanta, empieza un Nuevo Día de Gloria. En todas partes hay luz. Todo el mundo está feliz porque la época de la oscuridad ha terminado. Un nuevo día empieza y gradualmente llega a su fin. Viene un momento en cada religión cuando la verdad se oculta por motivo de la introducción de enseñanzas por parte del hombre. Cuanto más el hombre olvida las enseñanzas de Dios, tanto más oscura se vuelve su vida espiritual. Cuando el hombre introduce sus propias enseñanzas e interpreta la religión a su antojo de acuerdo con sus motivos egoístas, una época de oscuridad cubre el mundo. La única fuente de luz para nosotros en tal noche oscura se encuentra en los pocos santos y sabios que son como pequeñas lámparas y velas que se encienden después de la puesta del sol.

Estas pequeñas luces también se extinguen una tras otra y el mundo cae en el profundo sueño de la ignorancia. Este es el momento en que el Sol de la Verdad brilla nuevamente. En el pasado el Sol de la Verdad ha brillado mediante Krishna, Buda, Cristo, Mahoma, y otros. En esta época e la verdad brilla otra vez por medio de Bahá'u'lláh, la Gloria de Dios. No nos quedemos satisfechos de nuestras lámparas de barro y velas desvanecientes. El Sol está brillando. ¡Despierta! ¡Despierta!

Bahá'u'lláh proclama:
"En verdad os digo, este es el Día en que la humanidad puede contemplar el Rostro y oír la Voz del Prometido. El Llamado de Dios ha sido proclamado y la Luz de Su semblante se ha levantado sobre los hombres. Incumbe a todos borrar de la tablilla de su corazón hasta la última huella de toda palabra vana y contemplar con mente abierta e imparcial los signos de Su Revelación, las pruebas de Su Misión y las señales de Su Gloria"

RELIGIONES PROGRESIVAS

'Abdu'l-Bahá dice:

"De la semilla de la realidad, la religión ha crecido en un árbol que ha dado hojas y ramas, botones y frutos. Después de un tiempo, este árbol se ha deteriorado a una condición de decadencia. Las hojas y botones se han marchitado y perecido: el árbol se ha vuelto enfermo y sin fruto. No es razonable que el hombre se adhiera al viejo árbol, reclamando que sus fuerzas de vida no se han disminuido, que sus frutos son incomparables, que su existencia es eterna. La semilla de la verdad debe ser sembrada de nuevo en los corazones humanos a fin de que un nuevo árbol pueda crecer de ella y nuevos frutos divinos refresquen al mundo. De esta manera, las naciones y pueblos que ahora tienen diferentes religiones se unirán, las limitaciones serán abandonadas, y la verdadera hermandad unidad será establecida. La guerra y la disensión cesarán entre el género humano; todos se reconciliaran como siervos de Dios"...

La religión es una escuela espiritual en la cual la humanidad recibe enseñanzas divinas y progresa en cuerpo y alma. El fundador de esta escuela es Dios. Los seres humanos tienen que pasar por esta escuela divina si es que buscan el progreso y la felicidad. Al principio, uno tiene que ir al primer grado de una escuela y allí un maestro cariñoso empieza con el alfabeto y los estudios elementales. Cuando, por medio del cuidado y la bondad del maestro, nuestra mente se ha desarrollado suficientemente, entramos al segundo grado donde encontramos a otro maestro quien basa sus enseñanzas sobre lo que ya hemos aprendido en el grado anterior, pero agrega nuevas medidas de conocimiento. Nuestra mente y cuerpo se desarrollan así en esta escuela bajo la guía de nuestros maestros.

¿Podemos decir que cualquiera de estos maestros que enseña un nivel diferente es mejor que los demás? ¿Podemos decir que tenemos antipatía para el maestro del segundo grado solamente porque amamos a nuestro maestro del primer grado?
¿Podemos decir que lo que se nos enseñó en el primer grado fue mejor que las enseñanzas del segundo grado? ¡Claro que no! Estos diferentes grados pertenecen a la misma escuela. Siguen el mismo método de enseñanza, pero nuestra edad y capacidades son diferentes en cada grado. Cuando teníamos seis años, nuestras capacidades fueron muy limitadas, de manera que el sabio fundador de la escuela ha aconsejado al maestro de nuestro grado que nos diera solamente la cantidad de conocimientos que hemos podido comprender.

Lo que nos enseñaron en ese grado fueron las mejores lecciones que podíamos recibir en esa edad. Si se nos hubieran dado las lecciones del tercer grado desde el principio, nunca habríamos podido hacer progreso alguno. Lo mismo es cierto en cuanto a la religión. Dios es uno y Su institución de la Religión es una. Somos nosotros quienes tenemos diferentes capacidades en diferentes edades.

Nuestros Maestros divinos, las Manifestaciones de Dios, son maestros sabios.
Todos tienen un solo propósito - El de ayudarnos a progresar en el Reino de Dios -.

Pero el Hombre ha estado desarrollándose a través de las épocas y sus capacidades han cambiado con su crecimiento. Por lo tanto, debemos ver la sabiduría en esta ley evolucionaría del progreso que Dios nos ha proveído por medio de Sus

Manifestaciones en diferentes épocas. No debemos permitirnos quedar en un solo grado de esta Institución divina meramente porque amamos al Maestro quien nos enseñó en ese grado. Esto no es el verdadero amor que tenemos por nuestro

Maestro porque si nos quedamos en Su grado, El entristecerá. El quiere que adelantemos y que recibamos instrucción de los Maestros de los grados posteriores.
Esto no quiere decir que los conocimientos de un Maestro son menores que el del otro. ¡No! Todos los Maestros tienen el mismo grado de conocimientos. Todos son igualmente sabios e importantes. Como Ellos son sabios, nos dan solamente la cantidad de conocimientos que requerimos en un tiempo dado. Pero Ellos nos aseguran que cuando hayamos progresado y seguido Sus instrucciones, tendremos otro Maestro quien nos ayudará a seguir adelante. Nuestro próximo Maestro, a su vez, alaba el esfuerzo y capacidad del Maestro previo que nos dio conocimientos. De la misma manera, vemos que todos los Profetas de Dios han alabado las
Manifestaciones que Les precedieron, y han prometido más educación por medio de un Maestro que ha de venir después de Ellos.

Si alguno de nosotros deja de progresar en la escuela de la religión de Dios, será un fracasó, pero si él cree en el progreso y la sabiduría de las Manifestaciones divinas, tratará de capacitarse de tal manera que pueda recibir una medida mayor de conocimientos del Maestro Divino que ha traído las enseñanzas para su época.

Bahá'u'lláh ha enseñado que la base de todas las religiones es una. En todos los niveles de la escuela, enseñan que debemos ser honrados, veraces, amables, etc.
Estas reglas fundamentales no cambian cuando pasamos a un nivel más alto. Sea en el primer grado, segundo o el tercero, estos atributos celestiales siempre son loables.
Son verdades eternas, verdaderas en toda época. Estas constituyen las bases. Pero la base sola no basta Hay que construir algo sobre esta base, la cual estará de acuerdo con nuestras necesidades en cada época. Esto es exactamente lo que hacen las religiones de Dios. Ellas elevan el conocimiento y la capacidad del hombre hasta un grado más alto en cada etapa de su crecimiento sobre la misma base de verdad, la cual es incambiable. Al hacer esto, ellas siempre basan sus reglas sobre las bases del conocimiento enseñadas por las previas Manifestaciones de Dios, así como el álgebra que se enseña en los niveles más altos de una escuela se basa en las reglas de la aritmética elemental que estudiamos en nuestra niñez.

Ahora estamos viviendo una nueva época y tenemos poderes y capacidades más grandes que los que hayamos jamás antes tenido. Gracias a las Manifestaciones del pasado, se nos ha preparado para recibir una gran medida del conocimiento de Dios por medio de Su Portavoz para esta nueva era, Bahá'u'lláh.

Bahá'u'lláh nos enseña la unidad de Dios, la unidad de la religión y la unidad del género humano. El ha alabado a todos los Profetas del pasado y nos ha mostrado como todos Ellos han dado las buenas nuevas de que en la plenitud del tiempo Su
Bienamado Prometido vendrá. La cadena dorada de Profetas ha unido sus eslabones por medio de Bahá'u'lláh. Es un episodio hermoso.

Bahá'u'lláh enseña que Dios ha ido educando a la humanidad a lo largo de la historia, mediante el envío de Mensajeros o Profetas a distintos pueblos y naciones. Cada uno de estos Mensajeros o Manifestaciones de Dios ha traído las enseñanzas de Dios adecuadas a la mentalidad o coyuntura histórica del pueblo para el que fueron reveladas. Cuando la civilización evoluciona y requiere nuevos conocimientos y leyes, un nuevo Mensajero surge entre los seres humanos para revelar nuevas enseñanzas. Por esta razón no hay motivo para la discordia religiosa, pues todos los grandes Mensajeros provienen de un único Dios y obedecen a un mismo propósito. Bahá'u'lláh, el Mensajero de Dios para nuestra época, declara: "No puede haber duda alguna de que los pueblos del mundo, de cualquier raza o religión, derivan su inspiración de una única Fuente celestial y son los súbditos de un solo Dios. La diferencia entre las ordenanzas a las que están sometidos debe ser atribuida a los requisitos y exigencias variables de la época en la que fueron reveladas."

Armonía de las Religiones

Se permite que los pueblos y razas de la tierra se asocien los unos con los otros resplandecientes y con alegría. ¡OH pueblo! Relacionaos con los seguidores de todas las religiones en un espíritu de amistad y compañerismo. Así brilló el sol de su sanción y su autoridad sobre el horizonte del decreto de Dios, el Señor de los mundos. (Bahá'u'lláh, Tablas de Bahá'u'lláh, p.22)

Quienes se hallan dotados de sinceridad y lealtad deben relacionarse con todos los pueblos y razas de la tierra con alegría y esplendor, puesto que la relación con la gente ha promovido y continuará promoviendo la unidad y la concordia, las cuales, a su vez, conducen al mantenimiento del orden en el mundo y a la regeneración de las naciones. Benditos sean quienes se aferran al cordón de la amabilidad y la tierna misericordia y se hallan libres de animosidad y odio. (Bahá'u'lláh, Tablas de Bahá'u'lláh, p.36)

Ni tampoco. Ella (la fe bahá'í) pretende bajo circunstancia alguna invalidar esos eternos y primordiales principios que animan y sirven de base a las religiones que la han precedido. Ella admite y establece como su más firme y definitiva base, la autoridad, otorgada por Dios, con la que cada un de ellas está investida. No las considera bajo otra luz sino como etapas diferentes en la historia eterna y en la evolución constante de una religión Divina e indivisible, de la cual ella misma solo es parte integrante. Ni tampoco trata de oscurecer el Divino origen de estas religiones, ni de menoscabar la reconocida magnitud de sus colosales obras. No aprueba intento alguno que tienda a deformar su rasgos o a denigrar las verdades que inculcan. Las enseñanzas de la Revelación Bahá'í no se apartan en lo más mínimo de las verdades que ellas encierran, ni el peso de su mensaje resta un ápice ni una tilde a la influencia que ejercen o a la fidelidad que inspiran. Lejos de proponerse derribar el cimiento espiritual de los sistemas religiosos del mundo, su fin declarado e inalterable es el de ensanchar su bases y volver a proclamar sus principios fundamentales, reconciliar sus propósitos, reanimar su vida, demostrar su unidad, restaurar la prístina pureza de sus enseñanzas, coordinar sus funciones y ayudar a la realización de sus más altas aspiraciones. Como lo expresó de forma gráfica un profundo observador, esas religiones divinamente reveladas, "están condenadas, no a morir, sino a renacer... '¿Acaso no sucumbe el niño en la adolescente y el adolescente en el hombre, y sin embargo no perecen ni el niño ni el adolescente?'". (Shoghi Effendi, La Dispensación de Bahá'u'lláh, pp. 40-41)

El principio fundamental enunciado por Bahá'u'lláh -lo creen firmemente los seguidores de su Fe- es que la verdad religiosa no es absoluta sino relativa, que la Revelación Divina es un proceso continuo y progresivo, que todas las grandes religiones del mundo son de origen divino, que sus principios básicos están en completa armonía, que sus objetivos y propósitos son uno y el mismo, que sus enseñanzas no son más que facetas de una sola verdad, que sus funciones son complementarias, que sólo difieren en los aspectos no esenciales de sus doctrinas, y que sus misiones representan etapas sucesivas en la evolución espiritual de la sociedad humana. (Shoghi Effendi, Llamado a las Naciones, p.XI)

El propósito de la religión, tal como ha sido revelado desde el cielo de la Santa Voluntad de Dios, es establecer la unidad y la concordia entre los pueblos del mundo; no la convirtáis en causa de lucha y discordia. La religión de Dios y su ley divina son los más potentes instrumentos y el más seguro de todos los medios para hacer que la luz de la unidad alboree entre los hombres. El progreso del mundo, el desarrollo de las naciones, la tranquilidad de los pueblos y la paz de todos los que habitan en la tierra se hallan entre los principios y ordenanzas de Dios. La religión otorga al hombre el más preciado de los dones, ofrece la copa de la prosperidad, da la vida eterna y derrama beneficios imperecederos sobre la humanidad. (Bahá'u'lláh, Tablas de Bahá'u'lláh, p.135)

Que las diversas comuniones de la tierra y los múltiples sistemas de creencia religiosa, nunca se permitan fomentar los sentimientos de animosidad entre los hombres es, en este Día, la esencia de la Fe de Dios y su Religión. Estos principios y leyes, estos firmemente establecidos y poderosos sistemas han procedido de una única Fuente, y son los rayos de una única Luz. Que difieran uno del otro debe atribuirse a los requerimientos variables de las épocas en que ellos fueron promulgados. (Bahá'u'lláh, Epístola al Hijo del Lobo, pp. 12-13)

OH vosotros que habitáis en la tierra! La religión de Dios es para el amor y la unidad; no hagáis de ella la causa de enemistad o disensión. (Bahá'u'lláh, Tablas de Bahá'u'lláh, p.234)

La religión debería unir a todos los corazones y hacer que las guerras y las disputas se desvanecieran de la faz de la tierra, dando nacimiento a la espiritualidad, confiriendo vida y luz a cada corazón. Si la religión se convierte en causa de aversión, de odio y de división, sería mejor no tener ninguna y apartarse de semejante religión sería un acto verdaderamente religioso. Pues está claro que el propósito de un remedio es curar; pero si el remedio sólo sirve para agravar la enfermedad sería mejor desecharlo. Una religión que no sea causa de amor y unidad no es una religión. Todos los santos profetas fueron como médicos para el alma; prescribieron un tratamiento para la curación de la humanidad; por tanto, cualquier remedio que cause enfermedad no proviene del gran Médico Supremo. ('Abdu'l-Bahá, París Talks, p. 133)

Bahá'u'lláh ha dicho que si un miembro inteligente de cada uno de los sistemas religiosos fuese seleccionado y estos representantes se reunieran tratando de investigar la realidad de la religión, establecerían un cuerpo interreligioso ante el cual serían presentadas todas la diputas y diferencias de credo para su consideración y solución. Tales cuestiones podrían entonces ser analizadas y contempladas desde el punto de vista de la realidad y todas las imitaciones serían descartadas. Mediante este método y procedimiento, todas las sectas, grupos y sistemas se volverían uno sólo.

(`Abdu´l-Bahá, Promulgación de la Paz Universal, pp. 270-271, Charla en la Iglesia Unitaria de todas las Almas, Fourth Avenue y Twentieth Street, Nueva York, 13 de julio de 1912)

Hace cincuenta años Bahá'u'lláh declaró la necesidad de la paz entre las naciones y la esencia de la conciliación entre las religiones del mundo. Anunció que la base fundamental de todas las religiones es una. Que la esencia de la religión es el compañerismo humano, y que las diferencias de credo existentes se deben a la interpretación dogmática y las ciegas imitaciones, las cuales difieren en los fundamentos establecidos por los profetas de Dios. Proclamó que si se indagase la realidad subyacente en la enseñanza religiosa, todas las religiones se unirían y el propósito de Dios que es el amor y la fusión de los corazones se lograría. De acuerdo con sus enseñanzas, si la creencia religiosa es causa de discordia y disensión, su ausencia sería preferible, pues la religión fue propuesta para ser el remedio, la panacea divina, para las enfermedades de la humanidad y el bálsamo curativo para las heridas de la raza humana. Si su mala interpretación y profanación causan guerras y derramamiento de sangre en lugar de remedio y curación el mundo está mejor sin la religión. ('Abdu'l-Bahá, Promulgación de la Paz Universal, p. 408, Charla en la Universidad Leland Stanford Junior, Palo Alto, California, 8 de octubre de 1912)

El mayor don de Dios al mundo de la humanidad es la religión; porque ciertamente las enseñanzas divinas son superiores a todas las otras fuentes de instrucción y desarrollo del hombre. La religión confiere al hombre vida eterna y guía sus pasos en el mundo de la moral. Abre las puertas de la felicidad sin fin y confiere honor sempiterno al reino humano, ella ha sido la base de toda la civilización y progreso en la historia de la humanidad.
...
En la consideración adicional de este tema deseo que seáis imparciales y razonables en vuestro juicio, dejando de lado todo prejuicio religioso. Debemos buscar e investigar las religiones sincera y detenidamente reconociendo que el propósito de la religión de Dios es la educación de la humanidad y la unidad y compañerismo entre los hombres. Además establecemos que la base de las religiones de Dios es una sola, ésta base no es múltiple porque es la realidad misma. La Realidad no admite multiplicidad... ('Abdu'l-Bahá, Promulgación de la Paz Universal, p. 417, Charla en el Templo de Emmanu-el, San Francisco, California 12 de octubre de 1912)

... debemos investigar el fundamento de la religión divina, descubrir su realidad, establecerla y diseminar su mensaje en todo el mundo, para que pueda convertirse en la fuente de iluminación e ilustración para a humanidad, revivan los muertos espirituales, obtengan vista los ciegos espirituales y despierten los que están desatentos a Dios. ('Abdu'l-Bahá, Promulgación de la Paz Universal, p. 511, Fourth Avenue y Twentieth Street, Nueva York, 18 de noviembre de 1912)

Él promulga un nuevo principio para este día al anunciar que la religión debe ser causa de unidad, armonía y acuerdo entre los hombre. Si es causa de discordia y hostilidad conduce a la separación y crea conflicto, su ausencia en el mundo sería preferible. ('Abdu'l-Bahá, Promulgación de la Paz Universal, p. 522, Nueva York, 2 de diciembre de 1912)

La religión es el baluarte mas fuerte, pero debe ser causa de armonía y no la causa de odio y animosidad, y si crea odio y hostilidad es inútil. Pues la religión es como un remedio. Si el remedio causa enfermedad, es mejor abandonarlo. (Letters and Addresses of Abdu'l-Bahá, Letter to Martha Root). (Casa Universal de Justicia, Armonía de las religiones)

Fomento de la tolerancia religiosa. Los Bahá'ís apoyan la cooperación y la comprensión inter-religiosas basándose en el reconocimiento de la fuente común de todas las grandes creencias mundiales y han apelado a la
Organización de las Naciones Unidas para que se proteja la libertad religiosa de sus correligionarios en varias partes del mundo. Los Bahá'ís también animan a la gente a que reconozcan la armonía fundamental que debe existir entre la ciencia y la religión.
Incentivo a la adopción de un idioma auxiliar internacional. Una falta fundamental de comunicación entre los pueblos debilita seriamente los esfuerzos hechos para alcanzar la paz mundial. Los Bahá'ís promueven la adopción de un idioma auxiliar internacional que contribuiría a solucionar este problema.
Direcciones de las Oficinas de la Comunidad Internacional Bahá'í

Para realizar su trabajo de relaciones con las Naciones Unidas, la Comunidad Internacional Bahá'í tiene una oficina central ubicada en Nueva York y una sucursal en Ginebra, Suiza. También tiene representaciones ante las Oficinas de las Naciones Unidas en Viena, Nairobi, Bangkok, Addis, Abeba, Santiago y Roma. (Comunidad Internacional Baha'i, Historia de su Cooperación con las Naciones Unidas)

¡OH Tú, bondadoso Señor! Tú has creado a toda la humanidad de un mismo origen. Tú has decretado que todos pertenezcan a un mismo hogar. En tu sagrada presencia todos ellos son tus siervos y toda la humanidad se cobija bajo tu tabernáculo; todos se han reunido en tu mesa de munificencia; todos están iluminados por la luz de tu providencia.
¡OH Dios! Tú eres bondadoso con todos, Tú has provisto para todos, das asilo a todos, confieres vida a todos. Tú has dotado a todos y a cada uno con talento y facultades y todos están sumergidos en el océano de tu misericordia.
¡OH Tú, bondadoso Señor! Une a todos. Haz que las religiones concuerden, haz de las naciones una sola, a fin de que puedan verse unas a otras como una sola familia y a toda la humanidad como un solo hogar. Que se asocien en perfecta armonía.
¡OH Dios! Levanta el estandarte de unidad de la humanidad.
¡OH Dios! Establece la Paz Más Grande.
Une Tú, OH Dios, los corazones unos con otros.
¡OH Tú, Padre bondadoso, Dios! Regocija nuestros corazones con la fragancia de tu amor. Ilumina nuestros ojos con la luz de tu guía. Alegra nuestros oídos con la melodía de tu Palabra y ampáranos a todos en el refugio de tu providencia.
Tú eres el Poderoso y el Fuerte. Tú eres el que perdona y Tú eres el único que tolera las negligencias de la humanidad. (Oración revelada por 'Abdu'l-Bahá).

Capýtulo siguiente - Comentarios sobre las religiones

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a Las religiones



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. Misterios de las religiones
Este tema trata de informar sobre la historia de las religiones en muchos aspectos... [13/04/05]
8.050  
2. El origen de las religiones
La religión ha sido uno de los pilares fundamentales de las sociedades, pero es... [07/08/02]
24.292  
3. Revelación y experiencia mística en las religiones
La religión o las religiones, poseen, en la idea de revelación ( experiencia... [24/02/11]
134  

ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail