12.176 cursos gratis
8.741.943 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Psiquiatría clínica. El diagnóstico

Autor: Centre Londres 94
Curso:
10/10 (1 opiniýn) |794 alumnos|Fecha publicaciýn: 03/09/2010

Capýtulo 29:

 Psiquiatría clínica. Revisar los contenidos (1/3)

Es aconsejable revisar si las quejas expresadas al inicio de la evaluación se han adornado, han sido negadas o si han cambiado en el momento de la entrevista de entendimiento. Tales cambios son posibles incluso durante las 2-4 horas transcurridas desde el inicio hasta el fin de la maratoniana cita de evaluación y entendimiento. De hecho, el proceso de evaluación en sí mismo es probable que ayude a la familia a pensar en el problema de un modo distinto. Los cambios en la queja principal son más probables cuando transcurren varias semanas entre el inicio de una evaluación y la sesión de entendimiento. Estos pueden reflejar cambios reales en los síntomas o meros cambios de percepción, y pueden ser el resultado de una remisión espontanea, negación, resistencia a la terapia, “flight into health”¿?, complicación espontanea, o agravación por el proceso de evaluación.

Cuando hacemos la evaluación y el entendimiento en un mismo encuentro, en interés del ahorro de tiempo, es aceptable que el clínico resuma las quejas originalmente destacadas de forma breve, y pregunte si es correcto si la familia ha pensado en algo más que debería ser mencionado. Para una evaluación extensa o una sesión interpretativa tardía, sin embargo, Greenspan recomienda una aproximación sin estructurar, más lenta, facilitada por una invitación para poner al clínico al día.

DECIDIR SI LA INTERVENCIÓN ES NECESARIA.

Uno de los peligros más frecuentes para un examinador novato es asumir sin reflexión que realmente hay un problema que necesita tratamiento tras la sesión de entendimiento. Desde luego en la mayoría de las situaciones clínicas esta asunción es válida; los padres no llevan a su hijo a que le evalúen su salud mental sin una razón, y normalmente el tratamiento esto indicado. Sin embargo a veces los clínicos tienen la feliz oportunidad de evaluar a un niño en el cual no está indicada ninguna intervención. A veces un padre ansioso o inexperto confunde los fenómenos del desarrollo normal (interés por el sexo en edad preescolar) por un signo de perturbación. En otros casos puede haber un problema real, pero sensible a una “consulta terapéutica” en la entrevista de entendimiento, sin más indicación de terapia. En algunas situaciones especiales, los niños no muestran ningún síntoma o desarreglo, pero pueden ser evaluados tras un trauma, “para estar seguros”; si un niño con un buen funcionamiento se opone a rehashing¿? El trauma y simplemente desea olvidarlo, el tratamiento forzado focalizado en el trauma podría estar realmente contraindicado. No obstante, siempre se debe invitar a los padres a acudir para una reevaluación si los problemas aparecen más tarde.

Caso ejemplo.

Un niño de 4 años es traído por una madre joven, apresurada, con la queja de que miente, se pelea, es desordenado y huidizo. La historia de desarrollo era normal, con el frecuente “Terribles Dos”, esperado por la madre, seguido de buen comportamiento a los 3 años. Las quejas actuales comenzaron hace 5 meses poco después de cumplir cuatro años. Goza de buena salud. No hay antecedentes familiares de trastorno mental o comportamiento antisocial . La madre era hija única; dejó el trabajo cuando el niño nació para poder dedicarse por completo a su hijo; hará esto hasta que él empiece a ir a la guardería. El padre a menudo está fuera por negocios, pero cuando puede dedica mucho tiempo a estar con su hijo. La conducta del niño es la misma esté el padre en casa o de viaje. A una madre así se le podría explicar: “Parece que él está atravesando una etapa normal. Tú ya sabías lo del “Terribles Dos” y viste que aquella etapa pasó. Una etapa mucho menos conocida es “Los Temibles Cuatro”, y parece que él la está disfrutando ahora. Sigue manteniéndote firme , pon límites razonables, y busca la ocasión de recompensarle cuando se porte bien, pero no lo tomes demasiado en serio cuando actúa conforme a su edad. Sé que es agotador, pero esta etapa debería pasar en unos cuantos meses más. Si necesitas un respiro, prueba con una preescuela unos pocos días a la semana, medio día; encajaría bien con los otros niños de su edad, y probablemente hayas notado que muchos niños se portan mejor con otros adultos que con sus propios padres. Si a pesar de todo a los 5 años no se soporta, tráelo , lo examinaré y haremos algo al respecto.”

EL “ARTE CLÍNICO DE VENDER.” - LA ALIANZA TERAPÉUTICA.

En 1975, Lazare y col. Describieron una “aproximación del cliente al paciente”. Señalaron que en cada presentación clínica hay al menos 3 asuntos distintos: la queja principal, el diagnóstico y la solicitud del paciente o de sus padres. Estos deben confluir armoniosamente , como un paciente que dice: “ He estado oyendo voces que amenazaban con matarme como en mi familia hay esquizofrenia, he pensado que era mejor venir y tomar un tranquilizante.” En muchos casos, sin embargo, la queja principal puede ser engañosa; el paciente puede ofrecer un diagnóstico tentativo erróneo; o el paciente puede hacer una solicitud que es inapropiada para el diagnóstico o la queja principal. Por ejemplo, un chico que está inquieto, no presta atención, es impulsivo, y por otro lado cumple los criterios diagnósticos de trastorno de déficit de atención-hiperactividad, puede ser traído por sus padres, que lo describen como “nervioso y de mal carácter”, solicitan un tranquilizante para el chico, o lo describen como perezoso y quieren que el psiquiatra lo “motive”.

Si el plan terapéutico en conjunto va a disfrutar de una alianza terapéutica efectiva, el clínico debe prestar atención a las 3 áreas ( quejas, diagnóstico, solicitudes).El clínico debe asegurarse de que la queja principal está adecuadamente dirigida en el resumen, asegurarse de que el diagnóstico correcto es entendido por todas las partes, mostrar cómo el plan terapéutico ayudará a la queja principal, y garantizar la solicitud o demostrar que lo que se ofrece es mejor que lo que fue solicitado. A veces es posible garantizar la solicitud incluso aunque no sea el mejor tratamiento en ese caso concreto o, no habiendo sido solicitado, no se haya escogido hasta más tarde en el curso del tratamiento. De acuerdo con un tratamiento solicitado como la parte secundaria o terciaria de un paquete terapéutico, es mejor exponer primero el tratamiento solicitado, y entonces añadir los otros, aunque éstos se consideren más importantes. Por ejemplo, el clínico podría decir:

“Usted mencionó que quería que Jack recibiera algunos consejos, y yo estoy de acuerdo en que es una buena idea. Jack, me gustaría verte una hora a la semana durante varias semanas para hablar de algunas formas en las que creo que te puedes ayudar a tí mismo . Más importante aún, necesitamos organizar alguna clase para ayudarte a ponerte al día con tus trabajos de la escuela, porque sé que es muy desalentador para ti estar atrasado a pesar de que no es culpa tuya. Además, hay una evidencia de investigación muy buena de que un tipo concreto de medicina puede facilitarte el prestar atención y superar esas distracciones que te han estado molestando cuando otros niños mueven sus papeles y hojas. Estoy deseando recetártelo si tú y tus padres lo deseáis...”

El examinador está “vendiendo” un diagnóstico y un plan terapéutico a la familia. La “venta” no es totalmente metafórica, porque de hecho los padres del paciente pagan por el tratamiento, y muchos problemas de cumplimiento del tratamiento se deben a que no se les ha vendido al paciente o a sus padres aquello por lo que están pagando. Como un buen vendedor, el clínico necesita detectar aquello que le interesa al cliente, qué motivación sienten por la compra, y qué pueden ofrecer, en términos de dinero, tiempo e inversión emocional. A veces un régimen terapéutico menos ambicioso pero que pueda ser tolerado por la familia será más eficaz que un régimen ideal que ellos “no compran”. Esto representa una orientación real para el clínico. El clínico que necesita vender salud mental necesita respetar la realidad del mercado, las limitaciones de los recursos familiares, y el derecho de la familia a anular el encargo si el precio les parece excesivo o el producto no les resulta atractivo.

Aunque gran parte de la comunicación debe ir dirigida al niño o adolescente, ya que es el paciente (en el caso de adolescentes más mayores, el paciente es el que más necesita ser comprado), con niños más pequeños los padres están esencialmente para que se les venda el producto, porque son ellos los que controlan la situación (o deberían).

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a Psiquiatría clínica. El diagnóstico



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. Psiquiatría. Consulta clínica
Psiquiatría. La consulta clínica psiquiátrica es para poder valorar al niño o... [01/11/10]
615  
2. Psiquiatría. Evolución clínica de psicosis infantil
Psiquiatría. La intención de este curso es que las personas que estén al cuidado... [12/08/10]
623  
3. Valoración clínica de la paternidad
Valoración clínica de la paternidad , en circunstancias normales, una paternidad... [07/04/10]
132  

Capýtulos del curso


ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail