12.180 cursos gratis
8.736.624 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Psicopatología de la adolescencia

Autor: Centre Londres 94
Curso:
10/10 (1 opinión) |1644 alumnos|Fecha publicación: 24/03/2010

Capítulo 14:

 Alexitima y clínica psicosomática

4.1.3. ALEXITIMIA Y CLINICA PSICOSOMATICA EN LA ADOLESCENCIA El conjunto alexitímico abarca una serie de características que se sitúan en varios niveles psicológicos como son el afectivo, el emocional, el cognitivo, el relacional y el de la personalidad. Así encontramos las siguientes características: 1º Incapacidad para identificar y distinguir entre sentimientos y sensaciones corporales.

2º Gran dificultad para expresar verbalmente las emociones, tanto las propias como las ajenas.

3º Forma de pensar utilitaria, concreta, repetitiva en los detalles y orientada hacia el exterior.

4º Vida onírica empobrecida o nula y una gran escasez de ensueños y fantasías diurnas.

5º Tendencia a resolver los conflictos mediante la acción, actuando las situaciones conflictivas (p.e. fugas, agresiones).

6º Empatía alterada en cuanto a las relaciones interpersonales, ya que son incapaces de reconocer y usar sus propios sentimientos como señales internas.

7º Elevado conformismo social.

Según la escuela de Psicosomática de París (IPSO), existen tres grupos fundamentales de estructuras según su diferente evolución, de las que derivan tres categorías de neurosis, sin límites absolutos entre unas y otras, que pueden originar la presencia de clínica somatizada: 1º- Mentales (fóbicas y obsesivas), en las que existen fijaciones relativamente tardías en la evolución individual y que se oponen a la progresión contraevolutiva de las desorganizaciones postraumáticas mediante mecanismos de elaboración internos y la producción de síntomas.

2º- Neurosis de comportamiento, situadas en el otro extremo, con fijaciones poco sólidas que remiten a los sistemas más arcáicos. Los comportamientos y las conductas parecen surgir directamente de los instintos por medio de los mecanismos sensoriomotores, sin obtener representaciones en la conciencia. Expresan su patología en las conductas. Su tono instintivo vital se mantiene gracias a las relaciones con los objetos exteriores, sin ser capaces de mantener relación con los objetos internos, y esto les hace especialmente sensibles a los traumatismos y desorganizaciones postraumáticas. La ausencia de una organización mental regresiva, los lleva a una depresión "esencial" (ausente de síntomas) y a la vida operatoria confirmada por el pensamiento operatorio. Esta vida operatoria puede detener el movimiento de desorganización, y si continúa aparece la patología somática.

3º- Neurosis de carácter, que se sitúa en un punto intermedio, con relativa fragilidad en su sistema de fijaciones, si bien éstas pueden poner freno a las desorganizaciones y comenzar las reorganizaciones. Si no son lo suficientemente fuertes, puede aparecer desorganización del aparato mental, con la aparición, al menos provisionalmente, de una depresión "esencial" y la vida operatoria.

En la vida operatoria apenas existen conflictos intrapsíquicos, no hay angustia ni culpa. La ausencia de elaboración mental, hace que el vínculo del sujeto con su pasado y su proyección de futuro disminuya sensiblemente, de ahí el interés, característico de los sujetos con este tipo de pensamiento y funcionamiento operatorio, por lo fáctico y lo actual.

La actividad fantasmática también está muy reducida y el lenguaje verbal es muy simple desde la perspectiva del contenido simbólico. El pensamiento operatorio es un pensamiento fijado en lo concreto, con sus actividades propias de fantasmatización y representación disminuidas.

En muchas enfermedades psicosomáticas, el pensamiento del enfermo se caracteriza por funcionar de una manera operatoria; así no puede dar salida a sus pulsiones más que a través de los sistemas sensoriomotores y perceptivos, y no a través de elaboraciones mentales. Aparentemente son sujetos muy bien adaptados, representando los trastornos somáticos la única desviación de la norma. Pero una característica fundamental es la disminución o ausencia de ensoñaciones y actividad onírica y un empobrecimiento de los intercambios personales, dando la impresión de que están desconectados de su mundo interno.

Hemos de señalar que el pensamiento operatorio debe considerarse como una modalidad de funcionamiento mental de duración variable, y no como una estructura mental permanente. Este planteamiento posee un gran interés en la infancia y la adolescencia. A lo largo del proceso de desarrollo existe un momento en que lo cognitivo y lo intrapsíquico se hacen sintónicos, es decir coinciden, lo que originaría un efecto sinérgico cuando aconteciera cualquier proceso de paraexcitación, independientemente de cual fuera su origen. Así un proceso de enfermar intercurrente médico o quirúrgico (amigdalitis, amigdalectomía, apendicectomía, gastroenteritis) puede representar un punto de fijación (dolor, cuidados, demanda, satisfacción) para una respuesta posterior ante otro tipo de dificultad externa (p.e. una frustración, un examen, un viaje). De similar forma algo externo (p.e. un viaje, un examen) despierta de forma directa una reacción emocional por el valor operatorio que pudiera tener en la vida de ese sujeto (p.e. una pérdida, una separación, una frustración insatisfecha, una carencia), lo que posibilitaría una respuesta ante esa situación en forma de demanda de afecto y/o cuidado: ponerse enfermo (p.e. las fiebres repentinas de escasa duración tan frecuentes en la infancia y el inicio de la adolescencia, las algias difusas, la clínica gastro-intestinal, los trastornos del sueño). De esta forma obtiene respuestas a dos interrongantes no formulados explícitamente: "me quieren porque me cuidan" y "si me cuidan no seré tan malo/a".

El funcionamiento operatorio está servido, ya que toma expresión en lo que, en el apartado anterior, denominamos como "vida operatoria" y que en la infancia es una realidad: etapa evolutiva basada sobre necesidades y demandas reales; dificultad para verbalizar sentimientos y afectos; lectura desde el exterior siempre desde la realidad (p.e. premios y castigos). Esta circunstancia de sintonía en lo operatorio es lo que ha motivado a PEDREIRA a decir que en la etapa infantil la clínica psicosomática representa una forma prevalente de expresión del sufrimiento emocional, siendo una forma operatoria de representar dicha capacidad de reacción y de respuesta; el cuerpo ocupa el lugar de las carencias simbólicas.

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratará tus datos para realizar acciones promocionales (vía email y/o teléfono).
En la política de privacidad conocerás tu derechos y gestionarás la baja.

Cursos similares a Psicopatología de la adolescencia



  • Vídeo
  • Alumnos
  • Valoración
  • Cursos
1. Psicopatología de la adolescencia (1/3)
Se entiende por adolescencia una etapa que abarca desde los finales de la... [01/10/10]
307  
2. Psicopatología de la adolescencia (2/3)
Con este curso veremos que la inmadurez de la adolescencia y la dificultad para la... [05/10/10]
681  
3. Psicopatología de la adolescencia (3/3)
En este curso aprenderemos las expresiones psicopatológicas de los adolescentes... [07/10/10]
376  

¿Qué es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail