12.176 cursos gratis
8.742.066 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Presencia vasca en Chile

Autor: Hugo Ricardo Aedo Vivar
Curso:
10/10 (1 opiniýn) |198 alumnos|Fecha publicaciýn: 28/06/2010
Envýa un mensaje al autor

Capýtulo 3:

 Llegada de vascos en la misión colonizadora de Chile

Nuestro sujeto principal en esta Investigación es el hombre vasco, mujer y varón, cuya actividad, participación y labor contribuyó de manera determinante a la generación del pueblo que comenzaba a formarse en esta parte del territorio americano.

Esta realidad como premisa, nos obliga a omitir datos importantes e interesantes de otro orden, en este Trabajo. Por tal razón se enfoca en este capítulo -talvez el más importante- el encuentro de razas distintas, con toda su cultura original, el asentamiento de quienes llegaban

de Europa y la unión familiar inevitable y prolífica que se gesta, dando apertura al nacimiento de

un Mundo Nuevo. Esto fue perfectamente entendido en el reino, creándose en 1503 en Sevilla, la Casa de Contratación, en 1524 el Consejo de Indias -asesor del rey en asuntos de administración, referentes a los territorios españoles de ultramar- y finalmente en 1605 los Tribunales de Cuentas de las Indias, para ordenar cuentas tanto como para ejercer justicia, “ejecutando lo que se ordenase”.

El reino de España con todas estas creaciones y medidas, reconoce ante el mundo entero la condición de persona del indio americano, organiza las posesiones en América estimulando el asentamiento definitivo de los españoles venidos a las colonias en esta tierra. Un edicto en 1529, rezaba al respecto: “Los capitanes y su hueste deben avecindarse en los territorios sometidos, debiendo contraer matrimonio antes de transcurridos cinco años, para formar así una familia y arraigarse definitivamente”.

En materias de esta índole, por muchas razones, los soldados no estaban dispuestos a cumplir tales reglas razón por la que, años después se redactó una cédula real que apuntaba a poner orden en el cumplimiento absoluto de estas disposiciones. Decía así, a la letra:     

       “Hallándose muchos españoles en el Perú, y sus mugeres en estos reynos, de que se   

       seguía ofensa a Dios, e inconveniente en la población de aquel por ser transeúntes sin

       dedicarse a cultivar ni comprar posesiones como se havía verificado: mandó el Príncipe al

       Presidente y oidores de dicha Audiencia que informándose de los que havía, les notificasen

       su regreso en los primeros navíos y que no bolviesen sin llevar dichas mugeres, o con

       probanza bastante de ya ser muertas, y libres de obligación matrimonial: admitiesen fianzas

       abonadas a los que las ofreciesen que dentro de dos años cambiarían por ellos para vivir en

       aquella tierra, aperciviéndoles que pasados se les pondría presos hasta su embarque, no

       haviendo cumplido. Que si alguno que tubiese yndios encomenderos quisiese venir por su

       muger dejando persona que los tratase bien se concediesen licencia por dicho término sin

       dar lugar a que los removiesen, y demás granjerías que hubiesen, obligándose a bolver con

       sus mugeres, y no lo haciendo dentro dél entregasen a Oficiales Reales todos los tributos

       que hubiesen traído de los yndios en dicho tiempo y pusiesen en arca de tres llaves”.

       Cédula del 12 de Octubre de 1544. (Cedulario tomo 30, fol. 253 v.º, n.º188).

Desde Colón a los últimos navegantes que recorrieron en muchas ocasiones las largas costas chilenas -para lo que eran las posibilidades de hacerlo en aquellos difíciles tiempos-, hasta las incursiones náuticas de la Armada Española con sus corbetas Atrevida y Descubierta al mando del almirante Malaspina, que duraron dos años, una enorme masa de marinos y soldados contribuyeron aún con su vida en la mayoría de los casos, al nacimiento de un Continente Americano Nuevo, donde Chile fue uno de los últimos territorios incorporados. Por esta innegable realidad, el historiador español Demetrio Ramos Pérez afirma: “Hispanoamérica pudo llegar a constituirse supra-geográficamente y con unas bases familiares que la dotaron de los elementos indispensables para la interrelación comunitaria. No es un mundo hermético, impermeable y fanático, como lo es Asia, sino recipiente abierto y tolerante. Se salvó del retardo

y xenofobia del África, iniciándose el ansia progresiva, dispuesta a recibir a los hombres de todas

partes y -lo que es más extraordinario- a fundirlas en sus nacionalidades”. Se hizo el único

Mundo  Nuevo que existe y sin dejar de ser -Hispanoamérica- propia América nativa. La conquista no se litoralizó sino que se continentalizó y fue llevada a cabo por hombres que no

tenían tendencia al retorno”  

La valiosa obra “Familias fundadoras de Chile, 1540 – 1600, ISBN 956-12-0749-4 tiene en el capítulo “El establecimiento en Chile”, párrafos muy decidores, en lo que se refiere a la historia de la población de esta nación. He aquí algunos, que por sí solos reafirman lo antes dicho: “ Finalmente, en 1536 advino a nuestras tierras la expedición de Diego de Almagro . . .”; esta empresa era financiada con fondos particulares, que provenían mayoritariamente del propio Almagro . . .”; “Lo interesante es que con esta expedición Chile entró de lleno en la historia.

Los seguidores de Almagro fueron conocidos como {Los de Chile}. . .”; “la expedición de Almagro fue una expedición fundadora y no una simple exploración territorial. . . .”; “Al comienzo, las nuevas gobernaciones tenían formas absolutamente artificiales. Mas tarde vino la incesante petición de Valdivia de extender su gobernación hasta el Estrecho de Magallanes, cosa que el rey acordó luego de la muerte del conquistador. . . .”;

“Pero los límites actuales fueron alcanzados, grosso modo, sólo en el siglo XIX, luego que sobrevinieron conflictos armados, tratados diplomáticos y otros factores políticos. . . .”; “Chile constituye una verdadera isla. Al sur, al sureste y al oeste está delimitado por las aguas de dos océanos. Al este se alza la barrera natural de la Cordillera de los Andes, infranqueable durante largos períodos del año. Al norte, en fin, los desiertos de Atacama y Tarapacá constituyen otro factor aislante muy fuerte. . . .”; “El nuevo sistema ideado por el gobernador Alonso de Rivera –uno de los forjadores de Chile – se impuso a partir de 1601- 1605 y permitió la paz y la tranquilidad en los territorios al norte del río Bío-Bío. . . .”; El historiador Armando de Ramón afirma que,”sólo después del alzamiento indígena de 1655 se puede hablar de la formación de una aristocracia chilena, basada precisamente en la posesión pacífica e indisputada de la tierra”. .”; El historiador Mario Góngora abunda en lo mismo, agregando que “encomenderos y estancieros se nivelaron en el siglo XVII al desaparecer la guerra que obligaba a los primeros a defender los territorios de la ciudad de la que eran vecinos. Se formó (según Góngora) una aristocracia terraniente que era, a la vez, patriciado urbano. . . .” Otro historiador, Sergio Villalobos, recalca: “el desplazamiento que se produjo en las familias aristocráticas a lo largo del siglo XVI, siendo las originales reemplazadas por otras más nuevas. . . .”.

Más adelante, “el presente trabajo parece confirmar sólo a medias tales hipótesis, por cuanto hubo grupos de la sociedad santiaguina (residentes en la siempre capital de Chile- Santiago)- como Irarrázaval, Carvajal, Gamboa, Montero o Riveros-Aguirre- que descienden de los primeros conquistadores y se mantuvieron en los rangos más altos hasta muy avanzado el siglo XVII. En cuanto a los grupos nuevos que ascendían, muchos lo hicieron por el parentesco o

patrocinio que recibían de las familias antiguas. Las herencias de las grandes familias de la

Conquista (que así se les llamaba en esta Nación desde entonces), que se extinguieron

posteriormente, como Aguirre, Bravo de Saravia, García de Cáceres o De los Ríos, permitieron que nuevas familias se elevaran de rango. . . .”

“El sistema implantado por el gobernador Rivera duró alrededor de un siglo y medio, a saber, sólo cinco ciudades subsistieron aquende los Andes: La Serena, Santiago, Chillán, Concepción y Castro, en tanto que surgía la formación progresiva de una población rural. . . .”

La autorizada obra “Familias Fundadoras de Chile” precisa algo que es más decidor aún, para tener claridad acerca de “cómo se formó el pueblo chileno”, valiosa ayuda en esta búsqueda de ancestros peninsulares en Chile, en particular los vascos. Dice a continuación: “Con todo, hasta comienzos del siglo actual (se refiere al siglo XX), la inmensa mayoría de los chilenos vivía en zonas rurales. Su presencia en las ciudades –entre 1600 y 1750, más o menos- era con frecuencia casi simbólica, salvo en Santiago, en determinados grupos de comerciantes y funcionarios. Todo vecino de la ciudad tenía un solar en la parte urbana y una merced de tierras en la sección rural de la misma , pero era en la última en donde vivía la mayor parte del tiempo.

Es pues en los campos donde hay que buscar la perpetuación de muchas Familias Fundadoras

y de las que se aliaron con ellas –legítima o ilegítimamente- en los siglos posteriores al XVI. Ello complica enormemente la tarea, por haberse destruido inmensas cantidades de documentos por descuido funcionario, insurrecciones indígenas, funcionarias, terremotos, incendios y otros avatares. . . .”

“Los registros de las parroquias rurales son inexistentes en el siglo XVI, muy escasos en el XVII y sólo se regularizan hacia mediados del XVIII. Pero lo que complica el asunto es el aumento progresivo de una población rural, a menudo mestiza, que dejó de figurar en los grandes eventos nacionales y que llevó una vida monótona y oscura”. . . .

Continúa el capítulo en cuestión: “Siempre dentro del ámbito geográfico, el aislamiento de la gobernación de Chile significó dificultad en llegar a ella y asimismo en abandonarla. Tal parece ser la razón principal que motivo la permanencia en nuestra patria de mayor número de familias arraigadas, que no quisieron o no pudieron volver. Imaginemos la diferencia con Santo Domingo, Cuba, Panamá o Perú, que eran lugares de tránsito, con abundancia de medios de comunicación y transporte;. . .”; Chile, en cambio, era el último confín de la tierra, viniendo desde el norte.. . .”

“Otro factor que explica la gestación de nuestra nacionalidad fue el de la guerra, que en Chile tuvo carácter de mal endémico, peligrosa y fastidiosamente recurrente. La razón determinante fue el espíritu indómito del pueblo mapuche. Su territorio había sido invadido desde fines del siglo XV por el imperio incásico, al que siguió de cerca la invasión española. En ambos casos, los habitantes del norte del territorio no parece hayan presentado mayor resistencia, aún cuando no faltó el choque entre nativos e invasores. La región mapuche, en cambio, se negó sistemáticamente a someterse, lo que acarreó varias consecuencias. . . .”; “transformó a Chile en un campo de lucha permanente; prácticamente el único en los dominios del rey Católico en las Indias,. . .”; no faltó el cronista que llamará a Chile “Flandes Indiano”, luego de más de un siglo de alzamientos , ora parciales, ora generales (1553- 1598- 1655). Por esta razón, en las regiones

de batallar incesante no se produjo la cohabitación y traspaso cultural entre invasores y nativos,

salvo en algunos trueques económicos menores. La independencia del pueblo araucano se prolongó por siglos y no vino a cesar a través de la plena incorporación al estado chileno hasta siete décadas después de que Chile se hubo independizado de la metrópoli (1881- 1882).. . .”; “Sólo en los últimos cien años se ha integrado progresivamente el indómito nativo, pero lo ha hecho tarde y no siempre ventajosamente.. . .”

“En tercer lugar, la lucha incesante fue causa de que los contingentes castellanos que acudieron a Chile durante los primeros cien años de dominación española -1536 / 1655, aproximadamente-  estuviesen compuestos esencialmente por soldados. . . .”; “la inmensa mayoría de los inmigrantes eran hombres jóvenes, sin familia propia, vale decir, solteros.. . .”; “También implicaba la llegada de elementos indisciplinados, a menudo con caracteres propios de los aventureros . . .”; “la vida militar era muy dura . . .”; “La autoridad militar se hacía respetar con fuerza y hasta con saña, en algunas ocasiones. Cabe recordar a Pedro de Valdivia mandando ejecutar a varios conspiradores; a Hurtado de Mendoza casi descabezando a Alonso de Ercilla; a Francisco de Aguirre y algunas de sus vengativas actuaciones. . . .”

“Con todo, no se puede generalizar. La inmensa mayoría de los soldados se atenía a las reglas imperantes o daba sólo ocasionalmente signo de ser díscola o brutal. Además con el tiempo se tranquilizaba y cambiaba de actitud. . . .”; “luego de servir varios años, los soldados

de las milicias del siglo XVI o del Real Ejército, en el XVII se asentaban, adquiriendo de diversas formas, propiedades en los términos de alguna ciudad, y formaban familias, desposando retoños de conquistadores más antiguos, a menudo portadores de bienes materiales y a veces, de sangre mestiza. El espíritu guerrero del chileno, que se ha demostrado muchas veces en su historia, no pudo sino derivar del estado de guerra permanente –no siempre como acción pero sí como temible posibilidad-  y de la llegada incesante de refuerzos castrenses. . . .”; “la guerra de Arauco retrasó la decantación de los elementos o creaciones superiores de la cultura. Hubo que esperar hasta el siglo XVIII para ver la fundación y florecimiento de instituciones tales como la Universidad de San Felipe, el Convictorio de San Francisco de Javier, las bibliotecas de cierta categoría o la eclosión del arte y la artesanía. Fue también el siglo XVIII el que permitió la formación de una agricultura basada en el latifundio y que sirvió de base a una nueva aristocracia que, en el siglo siguiente le había de dar independencia al país. Tal apaciguamiento de los ánimos, permitió que los autores chilenos salieran de esa obsesión y abordaran temas como la teología –a la manera del abate Lacunza- o la historia natural, como lo hizo el abate Molina. . . .””; “ ..también llegaron aportes culturales  españoles y extranjeros a esta lejana gobernación. Ello quedó de manifiesto en algunas creaciones jesuitas anteriores a la expulsión de 1767, en materias de agricultura y de talleres artísticos. . . .”; . . . “reformas hechas por la nueva dinastía borbónica vinieron a sellar este cambio de sociedad y a darle un tinte burocrático más eficaz y racional. . . .”; “ . . .las familias llegadas en el siglo XVIII fueron familias de funcionarios, comerciantes y otras actividades pacíficas; los soldados fueron los menos. . .”; “ .lo

bélico en los siglos iniciales ayudó a nacer a una abundante y rica literatura de ese tipo,

encabezada porLa Araucana, clásico de la Lengua Castellana escrito por Alonso de Ercilla y Zúñigain situ  y completado y publicado en España en pleno siglo de la Conquista. No hay crónica ni documento del período que no haga alusión a la dureza de la vida en Chile y al heroísmo de nativos y españoles. A tal punto llegó esta tendencia, que grandes autores del llamado Siglo de Oro español como Lope de Vega, compusieron obras de teatro que narraban las peripecias de la formación de nuestra Nación. . . .” .lo duro y difícil de esa época acendró en peninsulares y criollos una admiración y cariño por ésta “su tierra”, que no se dio en otros dominios. Se podría sostener que en el período que va de Diego de Almagro al Padre Alonso Ovalle (1536 – 1640), cristalizó un sentimiento de chilenidad. Chile fue descrito como un país bello y agradable, en tanto que ser chileno significó algo positivo desde el siglo XVI y la literatura se encargó de hacerlo resaltar.”

La parte del texto  de la Obra “Familias Fundadoras de Chile, 1540 – 1600, mostrada hasta aquí en retazos literarios, corresponde a unas pocas líneas de los capítulos “La gestación del Nuevo Mundo” y “El establecimiento en Chile”. Se puede concluir en que son el fundamento y la justificación de la obra pues más adelante habla de la definición total de la nacionalidad, la organización del país, sus leyes, instituciones, modernización; la colonización, incorporación territorial en norte y sur -sólo la Antártida lo fue en el siglo XX-  la población de regiones aisladas y no explotadas, aspectos que en este Trabajo no serán transcritos ni tratados   

En fin, termina reconociendo la cristalización definitiva de la idionsicrasia nacional, luego de una gestación que remonta al siglo XVI y a las Familias Fundadoras.

Se dice en la parte final de estos capítulos que,  “Si bien la herencia originaria disminuye y se desdibuja en parte, con el decurso de los siglos, el centralismo ha permitido en muchos casos concretos –como la lengua, la manera de ser, algunos aspectos del folclore- una nivelación o uniformidad que otras naciones no conocen.. . .”;  “En materia de lenguaje es muy claro que la igualdad de acentos y expresiones se ha extendido a todo el territorio y desde Arica (límite con el Perú) a la Antártica, se usa un lenguaje típicamente chileno, con entonaciones agudas, volumen bajo, evocaciones obsoletas de Andalucía y otros distintivos. Hasta en los vocablos vulgares Chile es homogéneo  . . .”;  Este Chile, dice el texto, “forjó en sí, también su carácter y actitud ante la vida, su sentir literario y poético, su arte popular. Eso fue lo que los hombres del centro, herederos de las Familias Fundadoras, llevaron a los confines más remotos del país y a las generaciones más recientes. Chile ha sido pues, desde todo punto de vista una nación centralizada y centrífuga, en cierta medida producto del estado, como lo creyó el sociólogo Mario Góngora. Hay mucho de planificado en nuestra historia y eso nos ha dado un sello distintivo, para bien o para mal. Poseemos una fuerte conciencia nacional explícita o inconsciente, pero siempre activa”.

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a Presencia vasca en Chile



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. Juventudes comunistas de Chile
Con este curso podrás aprender la que son las jj.cc ; el porque de su accionar y... [02/09/05]
454  
2. Historia política de Chile
Curso sobre la Historia Política de Chile. Ofrece la posibilidad de conocer este... [20/04/06]
1.171  
3. Chile en la época colonial
Conoce parte de la historia de Chile en la época colonial a través de este resumen... [13/01/09]
311  

ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail