12.170 cursos gratis
8.776.024 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Mitología. Ciencia y espiritualidad (1/2)

Autor: Sandra C Rogel B
Curso:
|486 alumnos|Fecha publicación: 19/01/2011
Envía un mensaje al autor

Capítulo 10:

 Cosmetología

Habitualmente el mito más importante en una cultura, el que llega a ser el modelo ejemplar de todos los demás mitos, es el mito cosmogónico. Cuenta cómo fue el origen del mundo. En algunos relatos, como el primer capítulo del Génesis bíblico, la creación del mundo procede de la nada.

Los mitos egipcios, australianos, griegos y mayas también hablan de la creación a partir de la nada. En la mayoría de estos mitos, las deidades son todopoderosas. La divinidad puede permanecer en el primer plano y convertirse en el centro de la vida religiosa, como con los judíos, o puede retirarse y llegar a ser una divinidad distante o periférica, como en los mitos de los aborígenes australianos, griegos y mayas.

Otros mitos cosmogónicos describen la creación como una eclosión de los mundos inferiores. Entre los navajos[1] y los hopis[2], por ejemplo, la creación es el resultado de un ascenso progresivo desde los mundos inferiores, y la eclosión desde estos últimos es el avance final hacia el mundo de la humanidad.

Un mito polinesio sitúa las diversas capas de tal avance en una cáscara de coco. Formalmente semejantes a éstos son los mitos del mundo surgido de un huevo, conocidos en África, China, India, el Pacífico Sur, Grecia y Japón. En estos mitos, la creación se encuentra simbolizada por la ruptura sucesiva del huevo fecundo.

El huevo es el elemento potencial de toda vida y a veces, como en el mito de los dogones, pueblo del oeste africano, es definido como la placenta del mundo.

Otra clase de mito cosmogónico es el mito de los padres del mundo. En la historia babilónica de la creación, Enuma Elish, los padres del mundo, Apsu y Tiamat, procrean hijos que posteriormente se opondrán y derrotarán a sus padres, surgiendo el mundo del cuerpo inmolado de Tiamat. En los egipcios y polinesios, los padres engendran hijos pero permanecen unidos en un estrecho abrazo; los hijos viven en la oscuridad y, en su deseo de luz, empujan a sus padres, apartándolos y formando un espacio para que las divinidades creen un mundo humano.

En los mitos difundidos entre Rumania y en India, la creación se produce a través de la acción de un pescador de tierra, un animal (tortuga o ave) que se sumerge en las aguas primordiales para subir una pequeña porción de tierra, de la que después esparcirá por el mundo.

Un tema de varios mitos cosmogónicos es el sacrificio. En el mito babilónico, el cuerpo sacrificado de Tiamat es la tierra, y en el mito hindú que se narra en el Rig-Veda[3], el mundo entero es el resultado de un sacrificio a los dioses.

Relacionados con los mitos cosmogónicos, pero en el otro extremo, están los mitos que describen el fin del mundo (mitos escatológicos) o la entrada de la muerte en el mundo. Los mitos del fin del mundo son habitualmente producto de tradiciones urbanas. Suponen la creación del mundo por un ser divino moral, quien finalmente lo destruye. Llegado ese momento, los seres humanos son juzgados y preparados para una existencia paradisíaca o una de tormentos eternos. Estos mitos están presentes entre judíos, cristianos, musulmanes y seguidores de Zoroastro.

En las versiones germánicas de la mitología indoeuropea se describe ampliamente una conflagración universal y una batalla final de los dioses. En la mitología azteca los dioses crean y destruyen varios mundos antes de la creación del mundo humano.

Los mitos acerca del origen de la muerte describen cómo la muerte entró en el mundo. En ellos, la muerte no estaba presente en el mundo durante un largo periodo de tiempo, pero surge por un accidente o porque alguien simplemente olvida el mensaje de los dioses con respecto a la vida humana. En el Génesis, la muerte aparece cuando los seres humanos sobrepasan los propios límites de su conocimiento.


[1]Tribu amerindia que habita en los estados de Arizona, Nuevo México y UTA, constituyendo la comunidad india más numerosa de los Estados Unidos. Hablan una lengua perteneciente al grupo lingüístico na-dené, como el apache y el atapasco.

[2]Pueblo amerindio de la familia lingüística uto-azteca. Muy reducido, habita en el nordeste de Arizona. Conserva fielmente su cultura, la organización matrilineal y sus tradiciones y ritos de carácter mágico.

[3]Pertenece a los Vedas, un conjunto de textos sagrados del hinduismo brahmánico que transmite himnos, fórmulas mágicas y exposiciones doctrinales.

La Tierra vista por la Mitología

Los babilonios representaban a la Tierra como una montaña hueca sostenida y rodeada por el mar. En su interior estaba el tenebroso y polvoriento reino de los muertos. Arqueado sobre la Tierra estaba el firmamento sólido, a través del cual se movían el sol, la luna y las estrellas.

Los hindúes tenían diversos conceptos de la Tierra. Una tribu la suponía sostenida por elefantes, cuyos movimientos causaban los terremotos. Debajo de ellos, a su vez, estaba  una gran tortuga, encarnación del dios Visnú, que descansaba sobre una cobra, símbolo del agua.

Los egipcios concibieron a la Tierra como un dios recostado (Keb), cubierto de vegetación y a los cielos como una diosa encorvada y sustentada por el dios de la atmósfera. El dios Sol, que se ve en dos barcas, navegaba diariamente por los cielos hacia la gran noche de la muerte.

En la Edad Media se hizo un mapa circular del mundo. La “T” que lo dividía en tres cantidades estaba formada por el Mediterráneo, el río Don y el mar Rojo. Jerusalén ocupaba el centro del mundo y se creía que el jardín del Edén estaba en algún lugar del Asia misteriosa.

Héroes

Otros mitos describen las acciones y el carácter de los seres que son responsables del descubrimiento de un artefacto cultural o proceso tecnológico particular. Éstos son los mitos del héroe cultural.

El “héroe” es el nacido  la unión de una deidad con algún humano.

Cuando se habla del “héroe” en la mitología se lo relaciona con lo fuerte, poderoso, vigoroso, noble, majestuoso, inteligente y bello, cualidades por las cuales el héroe se distingue del resto de los hombres y se acerca a los dioses. De ahí la expresión de semidios aplicada a los héroes, que vienen a constituir un modo de grado intermedio entre las divinidades y la humanidad.

Su carácter de genios tutelares que, según Hesíodo[1], pertenecía exclusivamente, a los demonios, los héroes deben el ser objeto de un culto cuyos orígenes se remontan a la más lejana antigüedad y se confunde, bajo ciertos aspectos, con otro culto, el de los antepasados.

Estos héroes eran, la mayor parte del tiempo, los antepasados del pueblo. Los cuerpos eran enterrados en la ciudad, en su territorio, etc. y como, según las antiguas creencias el alma no abandonaba al cuerpo, de ello resultaba que estos muertos divinos quedaban pegados al suelo en que sus huesos estaban enterrados. Desde el fondo de sus tumbas velaban sobre la ciudad protegían el país y eran en cierta manera sus jefes y sus señores.

Todo el que había prestado un gran servicio a la ciudad, desde el que la había fundado hasta el que le había proporcionado una victoria o había mejorado sus leyes, venía a ser para esta ciudad un dios. Ni era necesario haber sido un gran hombre o un bienhechor; bastaba haber herido vivamente la imaginación de sus contemporáneos y haberse hecho objeto de una tradición popular para llegar a ser un héroe, es decir, un muerto poderoso, cuya protección era deseable y su cólera temible.

Había varios géneros de héroes, cuya acción se extendía a los dominios más diversos y cuya intervención en la vida de los hombres se traducía en las formas más variadas. Su actividad se ejercía a todas horas y en cualquier lugar. No porque se hayan extinguido por hazañas admirables, se avergüenzan de dedicarse a las más humildes tareas. Los héroes no se limitan a intervenir en los asuntos del Estado, sino que desempeñan a cada instante un papel en la vida familiar. Intervienen por tierra y por mar, en tiempo de guerra y en tiempo de paz. Su acción, generalmente bienhechora, puede ser perjudicial. Nada se les escapa: el héroe puede ayudar a restablecer la salud comprometida y favorecer las pasiones humanas, en particular, el amor.

En la mitología griega Prometeo, que robó el fuego a los dioses, es una figura tipo que grafica lo anterior.


[1]Hesíodo fue un poeta griego del siglo VIII a. C. Nació en Ascra (Beocia). Escribió hermosas poesías de carácter religioso, didáctico y moral.

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratará tus datos para realizar acciones promocionales (vía email y/o teléfono).
En la política de privacidad conocerás tu derechos y gestionarás la baja.

Cursos similares a Mitología. Ciencia y espiritualidad (1/2)



  • Vídeo
  • Alumnos
  • Valoración
  • Cursos
1. La mitología. Ciencia y espiritualidad (2/2)
En este curso de mitología aprenderemos el concepto literario e histórico de... [19/01/11]
279  
2. Mitología. Introducción a la historia del fenómeno mitológico
La mitología , en la historia de la cultura , muestra los intentos ancestrales... [21/12/09]
2.159  
3. Mitología griega
Todas las civilizaciones necesitan mitología, y muchas inventan las suyas propias.... [17/07/02]
50.771  

Capítulos del curso


¿Qué es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail