12.170 cursos gratis
8.769.741 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Historia del cine español

Autor: Tomás Valero Martínez
Curso:
5/10 (2 opiniones) |2268 alumnos|Fecha publicaciýn: 14/07/2006

Capýtulo 7:

 Cine español de posguerra. Proteccionismo y glorificación del pasado

Como era de esperar, Franco no tardó en emprender una campaña propagandística de altos vuelos. La invasión de filmes extranjeros difícilmente podía contenerse si no se aplicaban medidas de urgencia. El cine español se vio pronto sometido al proteccionismo estatal que, no contento con tal remedio, se esforzaba por atraer la atención del espectador medio, que se dejaba seducir más fácilmente por las estrellas de Hollywood que por las propias. Y recurrió a una fórmula que cosechó cierto éxito: el cine épico. Sin embargo, los más despiertos supieron desvelar los entresijos del régimen antes de lo que sus autoridades esperaban.

Durante la primera posguerra, se restablece el controvertido proteccionismo que, como se señalaba atrás, en su momento desató una gran polémica. La Orden Ministerial del 23 de abril de 1941 impone el doblaje de películas extranjeras exhibidas en España que, aunque desaparecería en 1947, ya había creado entre el público la costumbre de ver películas dobladas1. El cine español no pudo por menos que rendirse a un nuevo alud de filmes de otras cinematografías, y hubo de recurrir a fórmulas paliativas2. El cine épico, aunque no exento de cierta ñoñería, se proponía como un buen remedio para proteger a la industria. Con Locura de amor (Juan de Orduña, 1948) se puso de moda el cine histórico. No obstante la popularidad que éste llegó a alcanzar, empezó a gestarse en la clandestinidad un cine dotado de sensibilidad social, cuyos autores eran poco menos que "enemigos de la patria". Surcos (José Antonio Nieves Conde, 1951) es un claro paradigma. La película escenifica el drama de una familia de origen rural que se desplaza a una gran capital como Madrid para procurarse el sustento diario. Toda una alegoría de las migraciones que se produjeron del campo a la ciudad durante la década de los años 50. Nieves Conde fue uno de los primeros realizadores que intentó neutralizar, con mayor o menor éxito, el influjo social que ejercían las películas afines al régimen3. Más adelante, el cine épico dio paso al cine sentimental, uno de cuyos mayores exponentes fue Marcelino, pan y vino (Ladislao Vajda, 1954). Con esta película (aparte de otras), la glorificación del pasado se complementará con la exaltación religiosa. Ni que decir tiene, que todas esas artimañas políticas nada tenían que ver con los desequilibrios económicos y sociales que la dictadura se esforzaba constantemente por ocultar.

Los máximos representantes de lo que se ha dado en llamar "cine de mensaje" fueron, sin ningún género de dudas, Luis García Berlanga y Juan Antonio Bardem. Ambos supieron aprovechar, aunque no sin dificultades, los resquicios de la censura. Surgidos del Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas -más tarde, Escuela Oficial de Cinematografía-, empezaron pronto a desenmascarar las sombras del régimen. Berlanga denunció, entre otras cosas, el aislamiento político y económico (¡Bienvenido, Mr. Marshall!, 1952)4, la falsa caridad, edulcorada, eso sí, bajo una pátina de dudosa generosidad (Plácido, 1961 5), o la pena de muerte (El Verdugo, 1963). Cualquiera de las obras enumeradas levantaba polémica, incluso, durante el rodaje. Valga como ejemplo, la coincidencia histórica entre el estreno de El Verdugo y la ejecución del comunista Julián Grimau6. Bardem invocaba la igualdad social en Muerte de un ciclista (1955), aunque fuera reproduciendo una manifestación estudiantil que, por si fuera poco, evoca un hecho real7.

1 Cf. FERNÁNDEZ BLANCO, Víctor. El cine y su público en España. Madrid, 1998, p. 11.

2 ¡No deja de sorprender la ofuscación ideológica que caracterizaba al régimen franquista! El doblaje al castellano de películas extranjeras constituía un arma de doble filo, porque si bien permitía a las autoridades franquistas alterar caprichosamente el contenido de una película, éste alentó el consumo masivo de producciones de otros países y, en especial, de Estados Unidos.

3 Surcos fue designada como película de "interés especial" por José Mª García Escudero. Las autoridades franquistas, que esperaban que Alba de América recibiera tal galardón, montaron en cólera. Los efectos de su reacción fueron inmediatos: José Mª García Escudero fue obligado a dimitir de su cargo. Depuesto por la administración franquista, García Escudero (Director General de Cinematografía en dos ocasiones: de 1951 a 1952 y de 1962 a 1967) pensaba, irónicamente, que el cine español era "intelectualmente ínfimo". Si es así, cabría preguntarse por qué se inclinó por conceder a Surcos esa mención. En cualquier caso, García Escudero publicó un libro titulado La historia en cien palabras del cine español y otros escritos sobre cine, curiosamente, dos años después. El resumen histórico que hizo fue el éste:

"Hasta 1939 no hay cine español, ni material, ni espiritual, ni técnicamente. En 1929 y 1934 da sus primeros pasos. En 1939 pudo echar a andar, pero se frustra la creación de una industria, así como la posibilidad de un cine político. Continúan las castañuelas y el smoking. Sobre los intentos de cine sencillo se desploman el cine de gola y levita, y un cine religioso sin autenticidad. El neorrealismo, que pudo ser español, se reducirá a una película tardía. Pero nuestro cine supera al de 1936 y puede esperarse que los jóvenes le den el estilo nacional que necesita." (Op. Cit. En VV.AA. Historia del cine español. Cátedra. Madrid, 2004, pp. 9 y 10).

En resumen, para el régimen, el que García Escudero designara a Surcos como película de "interés especial" era como reconocer abiertamente las diferencias económico-sociales existentes entre el campo y la ciudad. Ante esa tesitura, se adoptó un castigo aleccionador.

4 Desde 1948, El presidente estadounidense Harry S. Truman financió un programa de ayuda económica a Europa, el European Recovery Program (ERP), más conocido como Plan Marshall. España, a causa de la forma política del régimen, fue excluida de esa ayuda. Ahora bien, el recrudecimiento de la Guerra Fría llevó a los estadounidenses a alinearse con el régimen franquista, un aliado idóneo para contrarrestar el influjo del comunismo soviético. El Plan Marshall se popularizó con tal nombre en virtud de su máximo promotor, el general norteamericano George Catlett Marshall, Secretario de Defensa con el presidente Harry Truman. Se trataba de un plan de ayuda en cuatro años. Los americanos tenían un espectacular superávit en su balanza de pagos, y temían que una Europa pobre nunca llegara a ser buena cliente suya, y además, que si Europa no levantaba económicamente la cabeza, pudiera ser víctima propiciatoria de la influencia comunista. En aquél momento, la ayuda a España no era conveniente, por cuanto había mantenido durante la II conflagración mundial una estrecha relación con el régimen nazi. Y aún acabada ésta, seguía sometida a una dictadura. Sin embargo, posteriormente, el 4 de noviembre de 1950, la Asamblea de las Naciones Unidas aprueba una resolución por la cual se anula la recomendación de retirada de embajadores. El 30 de enero de 1953, España ingresa en la UNESCO. El 27 de septiembre de ese mismo año, España y Estados Unidos rubrican el Tratado Hispano-Estadounidense que autoriza la construcción de las bases militares de Torrejón de Ardoz (Madrid), Sanjurjo-Valenzuela (Zaragoza), Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz), así como el trazado del oleoducto de Cádiz a Zaragoza o la instalación de una extensa red de estaciones de radar, por lo que España se incorpora al radio de influencia militar estadounidense. A partir de entonces, las bases militares permitirán a los Estados Unidos ejercer un sólido control estratégico en la cuenca mediterránea. El 15 de diciembre de 1955, España ingresa en la ONU. El 28 de mayo de 1956, en la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El 10 de enero de 1958, en la Organización Europea de Cooperación (OECE). Por fin, en 1959, por el Plan de Estabilización, la autarquía llega a su fin, y España ingresa en el Fondo Monetario Internacional (FMI). ¡Bienvenido, Mr. Marshall!, denuncia, pues, la exclusión de España de la órbita de países beneficiarios del Plan Marshall. Y si bien es cierto que, en adelante, el país experimentó un tímido desarrollo, su situación económica se alejaba mucho de la de otros países europeos que merced a la ayuda recibida prosperaron exponencialmente durante años. Por el contrario, el acercamiento de España a las emergentes potencias occidentales se produjo a destiempo, por lo que el precio que hubo que pagar fue excesivo.

Fuente: http://www.cinehistoria.com/

5 Berlanga concibió la idea de rodar Plácido inspirándose en una campaña promovida por el régimen franquista que, bajo el lema: "siente un pobre a su mesa", pretendía infundir en el pueblo un sentimiento de caridad cristiana hacia los desheredados. Luis García Berlanga pone al descubierto tanto la hipocresía de una burguesía acomodada como la miseria de la clase baja, y denuncia toda la parafernalia que se despliega en Navidad para tranquilizar la conciencia de los que no pasan penurias, como la falta del sustento diario o las dificultades económicas que impone una forma de vida inalcanzable para los más desfavorecidos.

Fuentes:

http://www.cinehistoria.com/

http://www.miradas.net/clasicos/2004/0408_placido.html

6 El verdugo se presentó en Venecia en 1963. El 7 de noviembre de ese mismo año, era detenido en Madrid, Julián Grimau, militante comunista al que se acusaba de haber cometido numerosos crímenes durante la Guerra Civil. El día 20 de abril de 1963, era ejecutado, aun en contra de las peticiones internacionales de clemencia, incluso del Vaticano. El 31 de julio eran detenidos Francisco Granados y Joaquín Delgado, miembros de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias, y ejecutados el día 17 de agosto a garrote vil. En ninguno de los tres casos, los delitos imputados fueron demostrados de acuerdo con un juicio justo, sino sobre la base de delaciones y confesiones forzadas. Precisamente, el Caudillo era conocido en el mundo como "el verdugo", apodo que cobró actualidad con las protestas internacionales ante dichas ejecuciones. De hecho, Berlanga y el equipo de la película fueron recibidos a pedradas por anarquistas italianos que habían creído que, con ese título, la película era una apología de Franco. La película es, en suma, un verdadero alegato contra la pena de muerte, así como contra los condicionamientos sociales y, por extensión, contra la dictadura como sistema político represivo y conservador. Bardem fue aún más allá. En una clara alusión a las declaraciones del embajador español destinado a Roma, Alfredo Sánchez Bella, en las que, parafraseando, decía: "Hace falta bastante "tupé" para atreverse a decir que en la España actual "nunca pasa nada"", el realizador rodó una película con el título homónimo, Nunca pasa nada (1963), denunciando, de este modo, la sinrazón de las últimas acciones punitivas ejecutadas por el régimen.

Fuentes:

http://www.cinehistoria.com/

GALÁN, Diego. "El Verdugo, la obra maestra de Luis García Berlanga". Diario El País (16 de abril de 2004).

7 Las reivindicaciones salariales que provocaron las huelgas sectoriales de la primavera de 1956, anunciaban ya una alteración del curso del régimen. Junto a la agitación obrera, se desató una no menos importante agitación universitaria motivada por las medidas aplicadas por el Ministro de Educación Joaquín Ruiz Jiménez, destinadas a mantener un férreo control social en el ámbito universitario a través del SEU, lo cual a muchos se les antojó una forma de profanación de los principios fundamentales sobre los que se sustenta la Universidad: la libertad de pensamiento y de acción. Muerte de un ciclista recuerda esos acontecimientos a través de una aparentemente inocente manifestación estudiantil, inocente por cuanto se refiere a sus reivindicaciones. El filme recoge una de las máximas aspiraciones de algunos de los asistentes a las I Conversaciones Cinematográficas de Salamanca: hacer del cine español un testimonio de su tiempo. Por esa misma razón, hace una sutil referencia a las revueltas sociales que conllevaron, entre otras cosas, la suspensión del Fuero de los Españoles -referente, entre otras cosas, a la libertad de expresión-, así como la declaración del estado de excepción.

Fuente: http://www.cinehistoria.com

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a Historia del cine español



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. El cine. Historia
 En la oportunidad haremos un recuento apretado del nacimiento cinematográfico, sus... [11/01/12]
20  
2. El cine en Bolivia. Historia
Te presentamos un curso de historia sobre Bolivia en el cual mencionaremos... [11/01/12]
17  
3. El cine y la segunda guerra mundial. Historia
En este curso, haremos mención al efecto negativo que provocó la segunda guerra... [11/01/12]
8  

ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail