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Formación gerencial de la administración

Autor: Cristian Derli Giménez
Curso:
9,33/10 (3 opiniones) |19361 alumnos|Fecha publicación: 12/04/2005
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Capítulo 14:

 División por objetos (mercancías).

Una división de los costos entre los diferentes objetos (productos o pedidos) que la empresa vende o fabrica, debe realizarse tomando en cuenta el cálculo del costo individual y total de los mismos.

Al calcular el costo total se distingue entre los costos directos y los indirectos.

Como ejemplos de costos directos deben mencionarse:

Materias primas Determinados materiales auxiliares Salarios gastados directamente para la elaboración Embalaje para el producto en cuestión Comisiones

Ejemplos de costos indirectos son:

Amortizaciones Intereses Gastos de mantenimiento y reparaciones Seguros Fuerza motriz Sueldos Alquileres Publicidad

El cálculo de los costos directos de los bienes o servicios individualmente es, en principio, una cuestión de medida exacta del consumo. Por el contrario en cuanto concierne a los costos indirectos, es evidente que no puede indicarse, en términos generales, ningún procedimiento que asegure la atribución absolutamente correcta y exacta de los costos a los bienes y servicios. Pese a los adelantes de la informática, es improbable determinar con seguridad qué parte de los sueldos, amortizaciones, reparaciones, etc, se han gastado para la producción de un objeto determinado, sobre todo cuando la empresa fabrica una gran diversidad de productos o presta más de un servicio.  Empero, aunque no se puede encontrar una manera práctica correcta para distribuir estos costos, es, no obstante, posible distribuirlos entre los bienes producidos, por medio de determinados suplementos de cálculo de manera que el costo total así obtenido puede emplearse con ventaja en servicio del control de costos. Las dificultades señaladas para la distribución de estos costos entre los bienes y/o servicios muestra que los costos calculados no pueden tomarse como expresión exacta de lo que cuesta a la empresa producir las mercancias o servicios en cuestión.

En consecuencia, este cálculo de costos no puede emplearse tampoco sin reserva como un eslabón en la política de precios para la determinación de los de venta. El peligro mayor en la predeterminación de costos consiste, precisamente, en que la realidad de los hechos demuestre, al fin de una etapa, cuando se comprueban los datos consolidados con los presupuestos, que el margen de beneficios con que, aparentemente, fueron vendidos los productos obtenidos se reduce o desaparece como consecuencia de un error en el cálculo del coeficiente con arreglo al cual se aplicaron los costos indirectos.

Costos Fijos

Los costos fijos cuyo importe total no se ve influido por variaciones en el volumen de producción, se denominan costos fijos. Por regla general estos costos se dividen en dos grupos: costos en estado de inactividad, en los que siempre se incurre, aún en el caso de suspender totalmente la producción por algún tiempo y costos de preparación de la producción, que son los que tienen que sufragarse hasta dejar la empresa lista pra empezar la producción.

Como ejemplos de costos fijos se citan generalmente:

alquileres tasas contributivas como alumbrado, barrido y limpieza; obras sanitarias impuestos a la publicidad alicuotas impositivas fijas seguros honorarios sueldos y jornales del personal incluyendo las partes proporcionales de aguinaldos y vacaciones y los aportes patronales previsionales, seguro por accidente de trabajo. retribuciones a los propietarios más el aporte a la caja de autónomos o entidad privada impuestos sobre los activos, ganancias, etc.

Como vemos en la enumeración de rubros arriba indicados estos costos fijos no guardan relación alguna con la mangnitud cuantitativa de la actividad; se conservan constantes sin depender de otras variables como ventas, remuneraciones, etc.

Sin embargo, esto no significa que el importe total de estos costos tenga forzosamente que ser constante de período en período. Las alteraciones en el nivel de precios pueden engendrar una fluctuación en los costos para el seguro de edificios y maquiarias, alquileres, sueldos. Se pueden producir alzas en tazas e impuestos. Tales alteraciones del importe total son completamente independientes del volúmen de la producción, y, a pesar de ello, se sigue manteniendo el punto esencial y central de la definición de los costos de este tipo, que no varían como consecuencia de alteraciones en la actividad productiva.

Mientras el estudio se centre en cierta "plante fija", los costos mencionados, en muchos casos, serán fijos en su esencia; pero por otra parte puede imaginarse muy bien que en determinadas circunstancias contengan un elemento variable. Esto es válido, por ej. para los intereses y amortizaciones de planta fija en cuanto el consumo de los mismos para el período que se calcule, tomando como base el desgaste o agotamiento, (la variación, en este caso, tiene su origen en causas ajenas al volumen de producción).

Tampoco necesitan ser fijos todos los costos por seguro. Generalmente el seguro obligatorio, impuesto por la ley para indemnizar los accidentes de trabajo, variará con el número de obreros empleados o de acuerdo con el importe de los salarios pagados a los mismos. Si las fluctuaciones de la producción engendran variaciones en el número de obreros empleados o en el importe de los salarios pagados, estos costos de seguro deben considerarse, por tanto, como variables.

No obstante, los problemas mencionados son causa de grandes dificultades para determinar en la práctica qué son costos fijos en una planta determinada.

Sin duda, si se trata de tener en cuenta posibles variaciones de la planta fija, la consecuencia que de ello se deriva será, entre otras, las de una mayor dificultad para estimar los costos fijos.

Esto se debe a que en tal caso la cuestión de si los costos son fijos o no depende de:

1) El volumen de la ampliación o reducción de producción que se pretende. 2) Por cuánto tiempo hay que mantener alterado el volumen de producción. 3) El grado en que la planta fija este ya explotado.

Explayándonos más sobre cada aspecto:

1) Cuanto más se tienda a ampliar la producción, tanto mayor será la probabilidad de que sea necesario ampliar tanto la planta fija como el personal fijo, y, por el contrario una reduccion esencial de la producción puede tener como consecuencias reducciones en los aspectos mencionados. En uno y otro caso; los costos relacionados con la planta o con el personal (por ej.amortizaciones, intereses y sueldos) experimentarán variaciones como consecuencia de las alteraciones de la producción, de modo que ya no pueden considerarse como costos fijos propiamente dichos.

2) Cuanto más tiempo dure una ampliación o disminución de la producción, tanto mayor será la probabilidad de que se realice una ampliación o reducción de la planta fija y del personal fijo, de modo que los costos por estos conceptos ya no son tampoco absolutamente fijos.

3) Cuanto mayor sea el grado en que se exploten ya los factores fijos de la producción, tanto más necesario será para una ampliación de la producción un ensanche de la planta fija. Por el contrario, se deduce que cuanto menos se explote la planta de antemano, tanto más pronto se precisará para una disminución de la producción una reducción de la planta fija. De modo que, en uno y otro caso, el volumen de los costos fijos dependerá del grado de explotación de dicha planta fija.

Si en la práctica hay que hacer frente a la labor de planear un presupuesto de costos para el año siguiente, hay que tener en cuenta el volumen de las fluctuaciones que pueden ocurrir en la producción dentro del período, para calcular con esta limitación los costos fijos como iguales a los que no sean susceptibles de influencia, dentro del intervalo de producción posible, por alteraciones en el volumen de producción.

Costos Semifijos

Un costo se califica de semifijo cuando, dentro de cierto intervalo de la actividad de producción, se manifiesta como costo fijo, pero experimenta una alteración relativamente esencial si la producción flutúa hasta pasar el intérvalo dado. Entre los costos semifijos se distinguen dos grupos:

1) Costos reversibles, es decir, costos que varían por saltos tanto al aumentar como al disminuir la producción. 2) Costos irreversibles, que varían por saltos al aumentar la producción, pero que no vuelven a reducirse al experimentar esta un descenso.

Con fluctuaciones suficientemente grandes del volumen de la producción, casi todos los costos fijos pueden convertirse en semifijos, pero dentro de las flutuaciones de la producción que en la gran mayoría de los casos pueden resultar actuales en la práctica, son preferentemente los salarios para quienes dirigen el trabajo los que varían de esta manera.

Para obtener un conocimiento suficientemente grande de las reacciones de los costos de la empresa, es de gran importancia hacer constar los volumentes de producción para los cuales convierten aquellos en semifijos, aparte de saber a cuanto ascienden estos costos.

Un cálculo de los costos semifijos reversibles requiere informaciones en cuanto a la capacidad y al precio de los medios de producción que tiene que adquirirse, o pueden adquirirse, para los diferentes volúmenes de producción. Así, por ejemplo si un capataz puede vigilar un producción de 5000 unidades, se producirá un costo semifijo reversible que corresponde al salario de un capataz, cada vez que la producción pase por encima del volumen de producción que sea múltiplo de 5000.

Para los costos irreversibles el caso es diferente. Según su naturaleza estos costos solamente tendrán importancia cuando el aumento de la producción engendre un aumento correlativo del equipo fijo o del personal fijo. Empero, es imposible determinar, aunque sólo sea aproximadamente, el volumen de producción para el cual tendrá lugar tal aumento del equipo fijo. Esto se debe, ante todo, al carácter fijo que mantienen los costos irreversibles en el caso de producirse más tarde un descenso de la producción, lo que trae como consecuencia que muchas veces se prefiera conseguir un incremento en la producción -sobre todo cuando se espera que sea de poca duración- por medio de la realización de horas extras, imprimiendo un ritmo forzado al trabajo, etc. Ciertamente, estos procedimientos engendrarán, por regla general, costos variables progresivos, los que pueden derivar muy pronto hacia costos unitarios más elevados que los que resultarían en el caso de ampliar el equipo fijo. En cambio, se habrán evitado los costos irreversibles, lo que será una ventaja si más tarde se vuelve a disminuir la producción.

Por ello es de la mayor importancia que el el ordenamiento de la producción se esté atento a los costos irreversibles, de modo que se pongan perfectamente de manifiesto todas las consecuencias que causarían las diferentes alternativas.

Costos Variables

Se denominan costos variables aquellos que varían continuamente con las alteraciones de volumen de la producción.

A partir de la manera en que pueden variar estos costos en relación a la producción se dividen en:

1) Costos proporcionales: son aquellos que varian exactamente en la misma proporción en que flutúa la producción. 2) Costos progresivos: son los costos que flutúan en menor proporción que las que representan las alteraciones de la producción. 3) Costos degresivos: costos que flutúan en menor proporción que las que representan las alteraciones de la producción. 4) Costos regresivos: costos cuyo importe total disminuye al aumentar la producción y aumenta al disminuir esta. Conviene aclarar que esto ocurre sino en casos muy especiales. Como ejemplo pueden citarse los costos de reparación de los hornos para la producción de vidrios y los rieles de ferrocarril.

Como elementos de costo que, generalmene, deben denominarse variables se pueden citar:

Materias primas Mano de obra Consumo de fuerza motriz Reparaciones

Si quisieramos desagregar aún más todos estos rubros podríamos hacer una lista amplísima (accesorios a 1 materia prima principal, comisiones y premios por producción y/o ventas, viáticos, gastos de representación y movilidad, gastos y comisiones bancarias, gastos de librería, software, fletes, impuestos a los ingresos brutos, expensas, franqueo, embalaje, etc.).

Pero como venimos viendo, no todos los costos que se incluyan en estas categorías tienen que sr forzosamente variables y en todas las condiciones. Así, por ejemplo, para el servicio de transporte interno, la limpieza de locales y maquinarias y otros parecidos no se ven influídos considerablemente ni aún por fluctuaciones muy esenciales en el volumen de la producción. De manera correspondiente, y por regla general, los costos por reparaciones para el mantenimiento de locales, muebles, maquinarias de oficina, etc. no son influidos esencialmente por las fluctuaciones de la producción.

Para obtener una imagen bastante merecedora de confianza de la relación entre los costos fijo y variables de una empresa, será preciso que los costos que generalmente se consideran como variables sean desglosados por razón de sus componentes variables y fijos, teniendo en cuenta el intérvalo de producción que puede influir en la consideración que merecen.

Sin embargo, no es suficiente comprobar tan sólo cuáles son los costos variables, sino que hay que averiguar también, en cuanto sea posible, si los diferentes costos variables son proporcionales, progresivos o degresivos. Al respecto no es posible dar normas generales, pues esto depende de los actos económicos de cada empresa. Aparte de ciertas modificaciones en la extensión de la instalación, las variaciones en el volumen de producción pueden realizarse modificando:

1) el ritmo de trabajo 2) la proporción de las combinaciones 3) el tiempo de utilización

Un aumento en el ritmo de trabajo ocasionará, en muchos casos, para cierta parte de los costos variables, un aumento progresivo, sobre todo cuando la maquinaria es la que determina la velocidad, cualquier aceleración del ritmo de trabajo significa que la maquinaria tiene que funcionar más a prisa, lo que exige un mayor consumo de energía, y estos costos son, por lo general, progresivos y, a partir de cierto límite, muy acusadamente progresivos. A esto se añade la posibilidad de que se produzca una mayor pérdida de materia prima a causa de la velocidad y que una mayor parte del producto acabado tenga que rechazarse por defectuoso. La maquinaria se desgasta en exceso.

Complementando lo anteriormente dicho hay que mencionar que, como quiera que los obreros cobran su retribución por horas, una ampliación de la producción a costa de un ritmo forzado traerá como consecuencias el que la mano de obra se convierta en un costo degresivo.

Por la proporción de las combinaciones entendemos la relación existente entre el equipo fijo de la empresa y las cantidades empleadas de factores de producción variables. Se produce, por ejemplo, una alteración en la proporción de las combinaciones, por variarse el número de obreros ocupados en la misma fábrica. dentro de ciertos límite, las variaciones en la proporción de las combinaciones no ejercerán ninguna influencia digna de mención en la trayectoria de los costos, pero si, siguiendo el tiempo, el número de obreros se aumentara esencialmente más alla de lo que debe considerarse como normal, los costos variables resultarán progresivos, con toda seguridad.

Si se mantienen constantes los demas factores, mientras varía el tiempo de utilización (número de horas de trabajo por día) la trayectoria de los costos variables, en la mayoría de los casos, serán proporcionales al volumen de la producción, mientras la jornada de trabajo se limite a las ocho horas normales por día. En cambio, si se pasa a trabajar horas extraordinarias o por turnos, ello implica por una parte, salarios más elevados, y por otra, la probabilidad de que la fatiga de los obreros ocupados fuera de la jornada normal de trabajo se imponga, con el resultado de que se produzca menos por unidad de tiempo, por lo que el costo de la mano de obra será más progresivo. También es de suponer que las materias primas se utilicen de manera menos eficaz, de modo que incluso su consumo adquiera caracter progresivo. Además, existe la posibilidad de que las máquinas, debido a la utilización más intensa exijan mayores costos por reparacines, que así se presentarán como progresivos.

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