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El primer paso y, quizá, el más importante es el
de Instruir y Educar a los familiares porque es uno de los cuadros
nosológicos mas espectaculares y, no necesariamente graves, que
existen.
A) Control de la fiebre.
Disminuir la Temperatura corporal de forma paulatina, NUNCA brusca.
La disminución brusca de la Temperatura puede ser la causa de
nuevas convulsiones e, incluso, de
"enclavamientos".
MEDICACIÓN: Paracetamol, Metamizol, Ibuprofeno, Ácido Acetil
Salicílico (en estos momentos no se utiliza en la infancia porque,-
aunque con una incidencia mínima-, puede desencadenar el terrible
"Síndrome de Reye), otros antitérmicos..
MEDIOS FÍSICOS: Baños con agua tibia, aplicación de paños o
compresas humedecidas en agua tibia sobre el cuerpo. (No debe
utilizarse en ningún caso Alcohol Etílico por la intensa
vasoconstricción que provoca y el consecuente riesgo de
necrosis)
B) Tratamiento profiláctico de nuevas
convulsiones:
Es un tema controvertido y,- actualmente-, no hay evidencia clara
de que disminuya el riesgo de epilepsia, aunque si parece prevenir
las recurrencias de las crisis febriles. Existen diversas
alternativas, con eficacia similar (12 a 15% de fracasos
terapéuticos en todos los casos):
C) Tratamiento de Urgencias
Benzodiacepinas de Acción Media: Administración rectal, IM. ó IV de
diazepam, exclusivamente durante los episodios febriles, de forma
profiláctica cada 8 horas. (Actualmente está discutida la
profilaxis benzodiacepinica por la posibilidad de depresión
respiratoria grave).
Fenobarbital. Por vía IM. ó IV. 2,5-5 mgrs/Kgr/día en una sola
dosis.
Clorpromazina. Vía IM. ó IV.
D) Tratamiento Profiláctico
Diazepam vía oral.
Fenobarbital. 5 mg/Kg/día Vía oral de forma continua.
Requiere control periódico de niveles en sangre. Presenta efectos
secundarios sobre el desarrollo neuropsíquico (irritabilidad,
transtornos del sueño, hiperactividad y problemas de aprendizaje y
concentración).
Ácido Valproico. También produce efectos secundarios
(alteraciones hepáticas, hiperactividad, irritabilidad y
alteraciones de la coagulación) Es necesario el control de niveles
en sangre de forma periódica y en los primeros meses de tratamiento
control de la función hepática.
INDICACIONES DEL TRATAMIENTO
PROFILACTICO
-Edad inferior a 12 meses.
-Tercer episodio de convulsión febril.
-Convulsión prolongada (más de 15 minutos).
-Convulsión focal (no generalizada)
-Convulsión recurrente en el mismo proceso febril, sobre todo en
las primeras 24 horas.
-Postcrisis prolongada.
-Exploración neurológica anormal transitoria o
permanentemente.
El tratamiento profiláctico es efectivo en cuanto a la prevención
de las recurrencias. La duración del tratamiento será siempre a
criterio del neuropediatra hasta dos años después de la última
crisis convulsiva.
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