12.212 cursos gratis
8.342.716 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

El euro

Autor: Adriana Guevara
Curso:
10/10 (1 opinión) |6304 alumnos|Fecha publicación: 27/12/2004
Envía un mensaje al autor

Capítulo 2:

 Marco de referencia de la investigación: marco teórico

La integración no es un mecanismo moderno, posee profundas raíces históricas, por ejemplo Pierre Dubois propuso en el siglo XIV una confederación europea, William Penn en el siglo XIX invitó a crear instituciones europeas; y, el sistema napoleónico impulsó el libre comercio en buena parte del continente. Parte de la mentalidad de la integración consiste en tomar conciencia de la misión del estado, aquí se distinguen 3 fines esenciales: Asegurar la defensa efectiva de hogares y de individuos, garantizar a los ciudadanos un nivel económico y una manera de vivir normales, y, mantener en la comunidad nacional un nivel cultural digno de su pasado y la posibilidad de disfrutar de todos los beneficios de la técnica y de la civilización. Por ello cabe señalar que los estados europeos para alcanzar dichos objetivos asumieron la responsabilidad de proteger en conjunto sus fronteras, contando con la interdependencia económica, social y cultural que impone la dimensión a escala mundial de mentes y mercados.

La unión monetaria conlleva elementos de corte político ligados a la soberanía que lo convierte en un tema delicado.  Históricamente la ampliación de los mercados hizo que la monedas locales fueran dando paso a monedas de difusión amplia, pero vital un respaldo político para estos procesos de integración. De hecho entre las ciudades italianas del siglo XIII habían múltiples monedas y controles de mercancías, así como fronteras interiores entre los reinos de España del siglo XV. La Comisión Europea estima que los estados alemanes sólo en 1.834 eliminaron sus aduanas interiores o Zollverein  y tras constituirse el Reichsbank en 1.875 entra en vigor la moneda única a principios de 1.876. En la reunificación alemana de 1.990 se dieron en la práctica conjuntamente. En Estados Unidos desde el final de la guerra de independencia en 1.781 coexistieron 13 nuevas monedas, que aunque todas ellas se denominaban libra fluctuaban frente a la esterlina y entre si. El caos fue suficiente para que el Congreso creara una moneda única. En la unión europea, el mercado único debería haber supuesto desde 1.993 la eliminación de las fronteras, entendiendo como éstas cualquier limitación cuantitativa (cuotas o contingentes), barreras sanitarias, técnicas y otras no arancelarias, y la unión monetaria en la Europa occidental eliminaría la transacción con varias monedas, y los mercados de divisas: entonces las transacciones intracomunitarias dejarían de considerarse internacionales.

 La tendencia hacía la liberalización del comercio internacional ha sido uno de los logros más significativos de esta década, pero no ha sido un camino fácil. Responde básicamente a la idea de que la especialización y el intercambio internacional al igual que entre personas y empresas aumenta la eficiencia y permite obtener ganancias que aumentan el bienestar, ésta es la base de la teoría de la ventaja comparativa establecida por David Ricardo.

 Los estudios de R. Baldwin (1.989), P. Romer (1.986), Krugman (1.990), y L. Rivera-Batíz (1.991), analizan los efectos del tamaño de mercado, así como las distintas implicaciones de que se traduzca en circulación de mercancías o flujos de ideas partiendo en algunos casos de las formulaciones de S. Schumpeter, que veía en los beneficios derivados de las posiciones de monopolio temporal que confieren las innovaciones la clave de la dinámica del capitalismo.

 Vale la pena aquí introducir el concepto de globalismo, como  síntesis de la tendencia que esta  conduciendo a una interpretación cada vez mayor de las naciones y de sus propias instituciones y entidades.  Ciertamente, hay una economía mundial desde el siglo XVII, que luego iría fortaleciéndose hasta estructurarse en toda una serie de mallas organizativas a partir de la Segunda Guerra Mundial.  Pero el globalismo es algo más que la mundialización.  Constituye un verdadero salto cualitativo, en el sentido de que desborda la mera expansión del comercio internacional,  y de las fases de cooperación (disminución de barreras), e integración (supresión de barreras).  Sucede,  que sin destacarlo lo suficiente, el comercio se hace ya virtualmente sin fronteras, en el espacio planetario, sin solución de continuidad.

Las características del actual globalismo pueden resumirse de la siguiente manera: 

·        Las transacciones económicas se formalizan en tiempo real, sin demora, como consecuencia de los espectaculares avances de las telecomunicaciones, y de la combinación de informática y sistemas de telecomunicación, que dan lugar a la telemática.  La secuencia es: télex,  fax, correo electrónico, internet.

·        Los mercados bursátiles se convierten en permanentes.  Los operadores del tipo  de dealers y brokers, funcionan las 24 horas del día, a lo largo de los husos horarios que van sucediéndose.

·        La globalización se adentra en los mercados monetarios, y sobre todo de derivados (opciones y futuros).

·        El mundo entero habla el mismo idioma, el inglés, que se ha constituido en auténtico idioma universal, y ello se confirma a plenitud con la revolución de las telecomunicaciones y de la informática.

 Desde el punto de vista económico la integración es un proceso.  A través de él, dos o más mercados nacionales previamente separados y de dimensiones unitarias estimadas poco adecuadas se unen para formar un sólo mercado (mercado común) de una dimensión más idónea. Para alcanzar este propósito, es preciso realizar una serie de actuaciones de acoplamiento de las estructuras nacionales,  a fin de llegar con el mínimo coste social al ámbito que se pretende integrar.  Ello exige normalmente un periodo transitorio más o menos largo, a fin de evitar planteamientos demasiado bruscos o drásticos.  Este periodo transitorio es el propio periodo de integración, a lo largo del cual, se hace prácticamente indispensable la transferencia de una parte de las soberanías nacionales a unas instituciones comunes que adquieren con ello un carácter supranacional. 

 El proceso de integración puede revestir diferentes formas, presentando, según los casos, ventajas e inconvenientes.  Las posibles formas de integración económica se pueden enumerar así:  sistema de preferencias aduaneras, zonas de libre comercio, uniones aduaneras y uniones económicas.  Esta clasificación  esta hecha sobre la base de papel y función de arancel de aduanas y del régimen de comercio, por ser este precisamente el mecanismo de defensa más importante de las economías de mercado.

Las preferencias aduaneras es una forma de integración basada en el hecho de que un conjunto de territorios aduaneros  se concedan entre si una serie de ventajas aduaneras, no extensibles a terceros, debido a la suspensión internacionalmente aceptada de la cláusula de nación más favorecida.  Esta cláusula  fue establecida al suscribirse en 1947 al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio, (GATT) el artículo I.1 institucionalizó entre sus partes contratantes  la cláusula mencionada.  Pero al propio tiempo determinó (I.2) que ese principio no implicaría la supresión de las preferencias entonces existentes) y que, por ende, siguen vigentes.  Estas áreas  preferenciales  son las siguientes:  El área preferencial de la Commonwealth Británica, Territorios de la Unión Francesa, Benelux y sus posesiones, Preferencias de los Estados Unidos con Filipinas y otros territorios dependientes de Estados Unidos, Preferencias Latinoamericanas, y,  la Unión Aduanera Sirio-Libanesa   y Palestina y Transjordania.

Las Zonas de Libre Comercio pueden considerarse como un término  medio entre las preferencias y la unión  aduanera.  Es una área formada por dos o más países que de forma inmediata o paulatinamente suprimen las trabas aduaneras y comerciales entre si, pero manteniendo cada uno frente a terceros su propio arancel de aduanas y su peculiar régimen de comercio.  Su constitución está regulada en el artículo XXIV del GATT, donde se establecen las condiciones básicas para ellas:  que se liberen las trabas para lo sustancial del comercio entre los países miembros (para diferenciarlas claramente de las áreas preferenciales) y que esa liberación, conforme a un plan, se haga en un plazo de tiempo razonable, no demasiado largo.  La experiencia demuestra que la formación de zonas de libre comercio solo es posible entre países que se encuentren en un grado de desarrollo más o menos alto y homogéneo.  Cuando cualquiera de los estados miembros desee expandir sus actividades más allá de sus lindes tradicionales, tropieza con el obstáculo derivable del nivel de los derechos del arancel de un copartícipe de la zona.  Al iniciar o ampliar su industrialización cualquiera de los estados miembros de la zona, se hace necesario, ir al establecimiento de una cierta barrera frente a determinados copartícipes, lo cual equivale a la transformación de la zona de libre comercio.

 Las Uniones Aduaneras  son la máxima expresión de integración de dos o más economías nacionales previamente separadas.  La unión aduanera supone, en primer lugar, la supresión inmediata o gradual de las barreras arancelarias y comerciales a la circulación de mercancías entre los estados que constituyen la unión.  Este primer aspecto se conoce como desarme arancelario y comercial.  Pero además  la unión aduanera significa, la construcción de un arancel aduanero común frente a terceros países, esto se denomina Tarifa Exterior Común  (TEC), es lo que diferencia claramente la uniones aduaneras de las zonas de libre comercio, donde frente al exterior subsisten los diferentes aranceles nacionales de los estados miembros.  En el artículo XXIV del GATT se establece que la formación del TEC no podrá tener derechos más altos, como promedio, que los existentes en los previos aranceles de los países miembros de la unión aduanera.  Igualmente, el desarme arancelario ha de afectar a lo sustancial del comercio, y debe realizarse conforme a un plan y en un plazo razonable.

 La integración monetaria es el proceso mediante el cual los países eliminan características diferenciales, como: aranceles, movilidad de los factores productivos, regímenes cambiarios, políticas monetarias y fiscales, etc. Teóricamente podrían irse eliminando entre todos los países para ir hacia una economía mundial integrada, pero por razones económicas y políticas, los procesos de integración tienen lugar de forma parcial, implican socialmente un número de países reducido. Se dice entonces que es un proceso de regionalización, especialmente cuando los avances en la integración afectan a países de un mismo ámbito geográfico.

Las razones para la integración son de tipo económico y político, las económicas se asocian a las ganancias provenientes del libre juego del mercado e incluyen tanto las ventajas de la libertad de comercio como la eficiente asignación de recursos entre los países implicados y la búsqueda de maximización conjunta de bienestar al adoptar medidas micro o macroeconómicas, internalizando así las externalidades y conflictos que podrían provocar medidas unilaterales. Las políticas se refieren esencialmente al aumento de cohesión que proporcionan unos mayores vínculos económicos o a la conveniencia de formar comunidades o unidades políticas amplias. Ya en 1.776 Adam Smith resaltó el papel central de la especialización y la división del trabajo como base del crecimiento de la productividad y la eficiencia, señalaba como la principal limitación a tales mecanismos era el tamaño del mercado. Por tanto una ampliación de éste y que la competencia sea imperfecta dota de una nueva dimensión el tamaño del mercado.

 Por esto las ganancias de la integración proceden de la intensificación del comercio entre los países asociados, permite un mejor aprovechamiento de las ventajas comparativas, pautas de especialización más eficientes, siempre y cuando los países asociados sean heterogéneos, con ventajas diferentes que se complementen. Todo esto conlleva a una mayor competencia el llamado efecto pro-competitivo, un mayor aprovechamiento de las economías de escala y, una mejor satisfacción de las distintas preferencias de los consumidores, con una mayor diversificación en la oferta de artículos. Es interesante ver como estos aspectos propician la reducción de costos y precios. Otras fuentes de ganancia puede ser la liberalización de movimientos de capital, la inversión extranjera, el acceso abierto a los mercados públicos reduciendo los déficit, armonización fiscal y libertad de movimiento de la mano de obra.

 Algunos de los efectos negativos de la integración que vale la pena mencionar son los que derivan de la desigual incidencia sobre sectores y grupos, así como los ajustes costosos que la reordenación del aparato productivo puede originar en cada caso, además existe la tentación  de adoptar estrategias más agresivas y proteccionistas en las negociaciones a nivel mundial.

 Los argumentos empleados por los teóricos en apoyo de la integración económica forman hoy un amplio repertorio de razonamientos.  De ellos se pueden seleccionar los siguientes:  las economías derivadas de la producción en gran escala; la intensificación de la competencia dentro del nuevo mercado ampliado; la atenuación de los problemas de balanza de pagos por el ahorro de divisas convertibles; la posibilidad de desarrollar actividades difícilmente abordables por parte de determinados países individualmente, debido a la insuficiencia de sus mercados respectivos; el aumento del poder de negociación frente a países terceros o frente a otras agrupaciones regionales; una formulación más coherente de la política económica, así como la ineludible necesidad a plazo medio o largo de introducir reformas estructurales que en el contexto nacional podrían aplazarse, y, finalmente, la posibilidad de conseguir  sobre la base de un rápido proceso de integración una aceleración del desarrollo económico (no simplemente del crecimiento).

 Las economías de escala son el resultado de una mayor eficiencia, basada en una dimensión adecuada de la planta, que permite costes medios unitarios mínimos y que posibilita la competencia en el mercado internacional.  Las economías de escala solo son posibles cuando la producción se lleva a cabo masivamente, esto es, en plantas de gran dimensión y en grandes series, y todo ello apoyado en un fuerte avance tecnológico.  Para que las economías de escala se den en la realidad son necesarias, grandes empresas, que únicamente pueden surgir con vistas a mercados muy amplios, nacionales o internacionales, o como consecuencia de la concentración de empresas preexistentes  dentro de un área en proceso de integración.  Podrá decirse que las economías de escala en las áreas de integración solo están en condiciones de aprovecharlas, por lo menos en su fase inicial, las grandes empresas transnacionales.

La ampliación del mercado resultante de la integración puede conducir a una cierta intensificación de la competencia.  En un mercado nacional estrecho, determinadas producciones para ser rentables han de ser realizadas por una sola firma; por el contrario, en un vasto mercado  común pueden ser varias las empresas que trabajen  con una dimensión próxima a la óptima, compitiendo entre sí, y con una serie de favorables efectos para el consumidor: precios más ajos, mejor calidad, aceleración del proceso tecnológico. Es cierto que la eventual intensificación de la competencia subsiguiente a la creación de un área de integración puede ir sucedida a su vez de un estadio de cartelización al amparo  de una alta tarifa externa común.  Pero esa cartelización puede ser combatida si ello se juzga necesario, recurriendo a disposiciones de defensa de la competencia a aplicar por tribunales de justicia de carácter supranacional.

En general, los problemas de la balanza de pagos comienzan a considerarse graves cuando conducen a al a contracción de las reservas de divisas convertibles.  Por ello, todo lo que suponga un mejor aprovechamiento de esa divisas (merced al empleo de mecanismos de compensación de pagos) puede ser de gran utilidad en el esfuerzo por mantener un nivel de reservas adecuado y, sobre todo, para agilizar  el comercio interzonal, lo cual constituye un pre-requisito para acelerar la integración, según el Banco Central Europeo, BCE.

 La cooperación y la integración económica ofrecen numerosos ejemplos de que existe la posibilidad de desarrollar nuevas actividades en el campo tecnológico e industrial, prácticamente impensables a escala nacional.  Las grandes obras hidroeléctricas, las nuevas industrias electrónicas, informáticas, de satélites, el desarrollo de la petroquímica hasta sus últimas ramificaciones, la energía atómica de fusión son, todas ellas, empresas que normalmente los países más pequeños no pueden desarrollar por sí mismos  de forma individual.  Pero en las que sí pueden participar efectivamente, si se agrupan regionalmente.

 En un intento de medir el poder de negociación de un país, haciendo abstracción de su fuerza militar, pueden tomarse algunos índices formados a base del PNB, el volumen de comercio o la capacidad de financiación exterior.  Normalmente, un país tiene mayor poder de negociación en sus relaciones económicas internacionales cuando mayores son las tres magnitudes citadas.  En ese sentido, el poder de negociación crece más  que proporcionalmente por medio de la integración.

La formulación más coherente de la política económica nacional es un elemento que con frecuencia se olvida al estimar las ventajas de la integración económica, siendo, no obstante, uno de los que tienen mayor relevancia a corto o mediano plazo.  Un país, mientras se desenvuelve al margen de toda clase de cooperación e integración, puede llevar a cabo la política que mejor le parezca, en tanto que sea compatible con sus aspiraciones unilaterales.  La participación en determinados organismos internacionales o la adhesión de una cierta disciplina monetaria, arancelaria y comercial.  En un paso adelante más, la integración económica, por los mayores compromisos que entraña y por los mayores riesgos que implica, generalmente obliga de modo más acusado al mejoramiento de la propia política económica, así como la realización de transformaciones importantes de la estructura económica nacional.

 Respecto  de la incidencia de la integración sobre las transformaciones estructurales, las perspectivas, no están tan claras como en el caso de la influencia sobre la política económica nacional.  La integración supone una mayor movilidad de políticos, economistas y líderes.  El mantenimiento de masa importantes de población marginada del circuito monetario social y cultural se hace cada vez más difícil, al acentuarse el contraste entre los países más y los menos desarrollados.  Los grandes cambios tienden a producirse precisamente cuando las diferencias se hacen más visibles y, por ello, más insoportables, cuando el pueblo y sus dirigentes verdaderos toman conciencia de ellas. 

 La promoción de transformaciones estructurales es algo que a la larga necesariamente habrán de apoyar los grupos integracionistas.  La integración se hace fundamentalmente para posibilitar una industrialización competitiva.  A su vez, la industrialización no es posible sin un sector agrario que garantice el abastecimiento de alimentos a bajo coste.  Y esto último solo es posible con una política agraria que canalice hacia el campo los recursos necesarios para introducir en el la necesaria revolución tecnológica y la reestructuración de las exportaciones.   Otro tanto se puede decir que habrá de suceder en las demás áreas de la transformación estructural: fiscalidad, crédito, educación, administración pública.., que habrán de verse conmovidas en un futuro no muy lejano, y no sólo por el crecimiento demográfico y la industrialización, sino también por la competencia creciente en el área integrada y por la propia dinámica de la integración.  En el curso de ella, los estados miembros menos desarrollados habrán de actuar de forma que reduzcan gradualmente las distancias que los separan de los países más avanzados. 

En otras palabras, en un área en curso de integración tiende a imponerse el patrón más evolucionado de los vigentes en cada materia: el sistema fiscal más progresivo, el educacional más completo, el de seguridad social más avanzado. De hecho, esto es enteramente lógico, pues nadie se une para retroceder, sino para avanzar.

 La mejor prueba de la eficacia de la integración estriba en si acelera o no el desarrollo económico y en si contribuye o no a mantener altos niveles de empleo. Sobre este punto, la discusión aún continúa.

 Todas las ventajas explicadas anteriormente han operado, y operan en pro de la difusión de los procesos integratorios, que hoy revisten la máxima importancia.  Están en marcha una treintena de procesos de integración, sobre la trama de cooperación a escala mundial basada en el FMI, el GATT, la UNCTAD,...Y el gran número de casos de integración en curso, además de mostrar una tendencia general en el ámbito mundial, permite identificar tres núcleos principales: la Unión Europea, Estados Unidos y, Japón.

Capítulo siguiente - Marco legal
Capítulo anterior - Introducción

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:

Al presionar "Recibir" estás dándote de alta y aceptas las condiciones legales de mailxmail

Cursos similares a El euro


  • Vídeo
  • Alumnos
  • Valoración
  • Cursos
1. Guía urgente del euro
Estamos viviendo un acontecimiento histórico: la sustitución de la peseta por el... [10/12/01]
1.706  
2. Cómo invertir bien en Bolsa
Mucha gente ve la Bolsa como el dominio de los amantes de las cifras que hablan en... [04/06/02]
47.072  
3. Introducción a los mercados financieros
A la hora de realizar una inversión financiera es necesario conocer los distintos... [11/06/02]
58.938  

Capítulos del curso


¿Qué es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail