12.176 cursos gratis
8.741.953 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Las drogas en América. Adicciones

Autor: Felix Larocca
Curso:
10/10 (1 opiniýn) |14 alumnos|Fecha publicaciýn: 03/08/2011
Envýa un mensaje al autor

Capýtulo 4:

 Alcohol y marihuana. Adictivas

No olvidemos ese detalle…

En 1933, el año en que Franklin Delano Roosevelt fuera juramentado para comenzar su primer término, la Enmienda Número Veintiuno de la Constitución pasó, abrogando La Prohibición.

Sus cuatro gestiones serían confrontadas con problemas de índoles mayores muchas de éstas, relacionadas con las drogas. Su ambición por un tercer término en la presidencia fue mantenida secreta hasta el momento oportuno. El Enmiendo Número Vigésimo Segundo de la Constitución, pasado después que muriera, limitó de nuevo la reelección a dos períodos.

La prohibición del alcohol había estimulado el aumento en el consumo de la marihuana, el tabaco y el mercado negro de otras drogas.

La marihuana llegaba proveniente de México y de Cuba en cantidades enormes.

Roosevelt, fumador de 80 cigarrillos diarios, era asimismo, amante del alcohol y de las mujeres. Su tercera droga favorita, el tabaco, participó en el financiamiento de la Segunda Guerra Mundial.

Como en esa época la prensa comenzara el escrutinio de la vida de los presidentes con creciente interés, los futuros primeros magistrados se tornarían más discretos en sus hábitos de consumo. Los que nunca totalmente renunciarían.

John Fitzgerald Kennedy fue famoso por su cigarro, sus mujeres, sus conexiones con la mafia, el uso de las anfetaminas y de la marihuana. También se dice que disfrutara del uso de una mecedora dominicana, regalo de Trujillo… ¿Quién sabe?

Nixon, Reagan y Bush I, mantuvieron una relación cordial con los suplidores de tabaco y de alcohol, aunque ninguno fumara. Mientras que Jimmy Carter sufría de las desvergüenzas causadas por las bebentinas del Primer Hermano, Billy.  Gerald Ford tuvo a su Betty, mientras que Dukakis (de haber ascendido al solio de su país) hubiera tenido su ‘Betty’ en la persona de su consorte Kitty, adicta a los estimulantes.

Aún quedan Clinton (apodado el Genio de la Veracidad) por sus relaciones especiales con el uso de la mentira y por su adicción a las mujeres a las que confundiera, en ocasión con los cigarros, y Bush II con hijas, sobrinas y aún él mismo, aficionados, a veces, al uso de las ‘sustancias’ eufemismo por ‘drogas.’

Ahí tienen ustedes, algunos de los presidentes insignes, del país responsable por financiar y librar, las batallas pírricas para triunfar en la Guerra (imposible) contra las Drogas.

¿Pero qué hacer para combatir el uso de las drogas? Obviamente, hay que hacer algo nuevo, ya que todo lo hecho no ha dado resultados.

Primero, aprendamos las lecciones de la historia. El Cuarto Instinto hace del uso de las drogas algo que es inevitable no importa lo que quien sea nos amoneste.

Hay drogas que son legalizadas de maneras ventajosas, pero cuyo consumo es peor que el de las ilegales. La marihuana, por ejemplo, onza por onza es menos peligrosa que el tabaco y el alcohol combinados. Y la que, coincidiendo con este artículo, ha sido autorizada para su venta en farmacias canadienses.  Legalización ésta que se efectuara contra las objeciones de ese dechado de virtudes que es Bush II el ingeniero controversial de la guerra en Irak.

En el Arte de la Guerra, para vencer al enemigo hay que reconocerlo primero y ubicarlo después. Las drogas si se regularan, como se controlan la cerveza, el alcohol y el tabaco, se volverían accesibles a su inspección y distribución directa, negándoles el mercado negro del que siempre disfrutaran. El gobierno se beneficiaría en la forma de impuestos para proveer la educación, eliminando a su  vez, ese anodino de la niñez: el desayuno escolar dominicano.

Habrá que rediseñar la definición que empleamos, asignando asimismo, el lugar apropiado a otras drogas que se suponen ser inocuas: Éstas son el azúcar, los fast foods, los esteroides anabólicos y las comidas viciadas que a todos engordan.

Hacer de combatir la obesidad, con el abuso de todas las drogas… otra prioridad nacional.

En fin, reconocer la importancia del Cuarto Instinto y de sus consecuencias finales cuya existencia ha contribuido enormemente a las fortunas de tantos ciudadanos ejemplares…  y a la miseria de todos.

Capýtulo siguiente - Lactosa. Adicción precoz
Capýtulo anterior - El beber. Droga

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a Las drogas en América. Adicciones



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. Adicciones. Psicoterapia
Muchas familias sufren por que alguna persona que forma parte de esta tiene una... [01/08/11]
14  
2. Psicoterapia. Adicciones
En el curso que tenemos preparado para ti vamos hablar de un tema importante que... [11/08/11]
30  
3. Detectar el uso de drogas en los hijos
Un gran error que cometen las personas es pensar que jamás sufrirán el problema de... [11/11/11]
31  

ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail