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Diario de Crecimiento Emocional

Autor: Juan Carlos Medina Velandia
Curso:
9,20/10 (223 opiniones) |11093 alumnos|Fecha publicación: 10/09/2004
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Capítulo 11:

 Día 10: Decisión, Acción y Crecimiento permanente

Ya es hora de entrar en Acción, con dedicación, disciplina y frecuencia. Las plantas para crecer requieren abono, agua y mucho cariño. Es hora de limpiar nuestro pasado, actualizar nuestras creencias, adicionar información nueva, anticipar, visionar, desear y disfrutar. Todo empieza con la Autoestima y el Optimismo, se desarrolla con la Observación y Sentimiento, se mantiene con la Confianza, Motivación y Equilibrio.

 Hoy en día, no existe ninguna duda sobre la incidencia e importancia de las emociones en nuestro desempeño personal y profesional. Son fiel compañía del éxito humano y de la manera como nos relacionamos con los demás, afectando las respuestas, la comunicación, el comportamiento y el funcionamiento. Una vida plena y exitosa se construye gradualmente a partir de una serie de interacciones cotidianas consigo mismo y con otros seres humanos, en las que algunos intercambios son vitales y otros triviales; sin embargo, ninguno deja de tener consecuencias. De la misma manera como organizamos alimenticiamente nuestro día en tres comidas principales: desayuno / almuerzo / cena, debemos reservar de manera sagrada tres espacios para estar con nosotros mismos, interactuar, revisar, aprender, y mejorar. Siempre será oportuno, iniciar el día cargado de energía positiva y optimista, renovar nuestro empeño y propósitos al medio día, y recargar las baterías al finalizar nuestras actividades diarias. ¿Cómo hacerlo? Indudablemente será más conveniente reservar un espacio íntimo y a solas. ¿Por qué? Para reducir los distractores, mantener el enfoque, y optimizar el tiempo. ¿Cuántos minutos debemos reservar? Se puede comenzar con cinco minutos, para ampliarlos sucesivamente, de cinco en cinco, hasta cuando nos convenga, pudiéndose llegar a los treinta minutos por sesión. ¿Por donde empezar? El menú puede ser diverso, un jugo para saciar nuestra sed, una fruta para ingerir las vitaminas, una sopa de verduras para fortalecernos, un plato fuerte para crecer y un postre para deleitarnos. El jugo representa la limpieza, aceptación y perdón por las cosas negativas que nos pasaron: un desaire, angustia, injusticia, ira, miedo, fracaso. La fruta simboliza el recuerdo de todos los actos positivos, así sean las pequeñas victorias que acontecieron: una sonrisa, palmada de aliento en la espalda, expresión de afecto, solución encontrada a algún problema, un triunfo alcanzado. La sopa constituye los ejercicios periódicos para fortalecer nuestro músculo emocional: una frase positiva que nos repetimos, traer algún pensamiento agradable, viajar mentalmente a algún sitio placentero, visualizarnos con alegría y mucha energía. El plato fuerte se encarga de programar, reafirmar o establecer variaciones a nuestras siguientes horas: propósitos de felicidad, anticipación del éxito, entrega de amor y afecto, predisposición positiva, transmitir e irradiar confianza, abordar la solución de los problemas y enfrentar los diferentes retos que se nos irán presentando. El postre nos permite jugar y disfrutar, divagar y retozar: un deseo, un recuerdo placentero, un espacio de descanso, un chiste, un deporte, una actividad de esparcimiento. Revisemos las Características básicas y propias de la persona emocionalmente inteligente: Poseer suficiente grado de autoestima, Ser personas positivas, Saber dar y recibir, Empatía (entender los sentimientos de los otros), Reconocer los sentimientos propios, Ser capaz de expresar los sentimientos positivos como los negativos, Ser capaz también de controlar estos sentimientos, Motivación, Ilusión, Interés, Superación de las dificultades y de las frustraciones, Encontrar equilibrio entre exigencia y tolerancia. La autoestima es el mínimo punto de partida para desenvolvernos en la vida. Aquí también funciona, el dicho que "Es preferible atajar que arriar", tener el "Ego" más alto que bajo. Si nuestra autoestima está disminuida, se sugiere: querernos mucho y frecuentemente, darnos caricias, dejar de echarle sal a las heridas, reducir la autocrítica, hacernos un poco sordos y ciegos a las críticas que nos hacen los demás, encontrar el lado positivo a nuestras actuaciones, iniciar siempre por pequeñas acciones para ganar confianza, y sobre todo aceptarnos tal y como somos, con todas nuestras fortalezas y debilidades. El Positivismo, es una realidad que está al alcance de todos, solo se requiere práctica y muchas ganas. Entrenarnos para ver las cosas de diferentes puntos de vista y escoger aquél que nos convenga. Cuando se pierde un partido de tenis, uno de los ángulos es la derrota, pero también existen: los beneficios en la salud por el ejercicio realizado, el placer de participar al aire libre, la oportunidad de conocer una nueva persona, la identificación de los errores cometidos para así reforzar el entrenamiento, la emoción del juego y los retos asumidos, la ocupación del tiempo, y muchos más. ¿Porqué concentrarse en la derrota? Saber recibir es tan importante, como saber dar. Si no se realiza de manera equilibrada, se presentan sobregiros emocionales y físicos. Aún, las personas entregadas al servicio de los demás requieren recibir a cambio, gestos de amor o de agradecimiento, para sentirse felices y plenas. No es tan cierto el dicho que "Debemos hacer las cosas sin esperar recibir nada a cambio". Posiblemente no se retorne el pan con pan o el amor con amor, pero siempre se retorna de alguna manera. Existe una ley universal, que devuelve al que da y le pide al que le ha dado. ¿Para qué acumular, si la finalidad no es compartir? Nuestra vida perdería sentido, si en el mundo no existieran personas para compartir nuestras riquezas materiales, intelectuales y emocionales. De otra parte, no existe forma de crecimiento armonioso, diferente a recibir de los demás. Recibimos, cuando aprendemos, interactuamos, trabajamos, intercambiamos, vendemos, comemos y compramos. No interrumpamos el curso normal de "Dar y Recibir", fluyamos con él y disfrutémoslo. La empatía es tan valiosa, que gracias a ella podemos conocer y sintonizarnos con las personas que nos rodean, para relacionarnos afectiva, profesional y comercialmente. Los demás no están hechos a nuestra imagen y semejanza, variamos en género, estado y desarrollo. Lo que, para nosotros es una simple trivialidad, para el otro puede ser fundamental, y viceversa. Es mejor averiguar que asumir, para así, entender las diferentes posiciones y estados de ánimo. No se requiere padecer la enfermedad del otro, pero sí, ser consciente de su existencia. Ponerse los zapatos de los demás, para sentir lo que les aprieta y les genera placer. Para relacionarnos es prerrequisito el entendimiento, y para éste, la empatía. El sentimiento es la valoración de las emociones con los hechos, muchas de las cuales quedan registradas en nuestro inconsciente, para influir en nuestras actuaciones, sin ton ni son. Cuando un niño se sonríe con nosotros, sentimos agrado y ternura, pero cuando el protagonista o la situación cambian, las emociones y sentimientos también se modifican. Si el que se ríe con nosotros es un extraño con cara de poco amigos, el sentimiento puede ser totalmente diferente. Esta información, que de manera natural nos brinda nuestro organismo, puede ser útil, cuando la identificamos oportunamente de manera consciente. ¿Cómo hacerlo? Observando permanentemente nuestras manifestaciones corporales de excitación y las variaciones de nuestro estado de ánimo. ¿Porqué siento esta angustia o vacío?, ¿Porqué estoy sudando en exceso?, ¿De dónde surge este placer y estado de relajamiento? Luego, relacionamos cada uno de los cambios, con nuestro entorno y pensamientos, para clarificar la causa y el efecto de nuestros sentimientos y actuaciones. Si estamos de acuerdo, con ellos, los mantenemos y reforzamos, en caso contrario, los modificamos a nuestra conveniencia. Así como, en todo momento sentimos una o varias emociones, lo normal es expresarlas de manera libre y natural, con mesura pero transparencia. Desde el punto de vista emocional, la mentira no funciona, y se cumple el dicho que "Más rápido cae un mentiroso que un cojo". ¿Qué expresar? Lo que realmente sentimos. Ej: ¿Te parece bien este acuerdo? Realmente No, me gustaría cambiar aquello. Cuando se expresan las cosas, se abre la puerta para que se mejoren y varíen los acuerdos. En caso contrario, nos haremos daño y se lo haremos a los demás. Las relaciones se construyen a partir de la confianza y ésta se basa en la verdad, por más dura que sea. ¿Te gusta el regalo? Me fascinó la chaqueta, pero desearía cambiarla por el color negro. Acostumbrémonos a expresar tanto lo sentimientos positivos como los negativos. A veces no lo hacemos, por temor a herir a la otra persona, pero nadie espera que estemos de acuerdo en todo, lo que sí espera es nuestra sinceridad. La Motivación es el motor para realizar las cosas, a nadie le gusta actuar "simplemente, porque sí", es mejor que exista algún motivo, logro u objetivo. Siempre se pueden encontrar, hasta en las más pequeñas actividades, ¿Cuál es el motivo para bañarme, comer, o caminar?, ¿Cuál es el motivo para ayudar al vecino, emprender una nueva actividad, actualizarme en mi campo profesional, o simplemente, atender el requerimiento de mi jefe?. Propongámonos, encontrar siempre el motivo para realizar las cosas, y veremos cómo mejora su ejecución, los resultados y el placer con que las realizamos. Un gran agente motivador es la "ilusión", por alcanzar las metas, mejorar nuestro estado actual, ser mejores, exitosos, amados y reconocidos. "La ilusión es lo último que se pierde". Siempre debemos mantenerla con nosotros sin importar las adversidades, siempre existe un nuevo día y un nuevo mañana, la noche siempre termina, lo mismo que el dolor, "No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista". Mantengamos la luz de la ilusión siempre prendida, para que nos incentive en nuestro día a día. Así como la motivación es individual y personal, no lo es menos el "interés", íntimamente relacionado con los beneficios que obtenemos, al realizar una u otra actividad. Aún las cosas que realizamos por obligación o por deber, nos benefician y pueden por lo tanto interesarnos. Solo se requiere, encontrar la comba al palo, y el lado que nos interesa. Ej: Si nos toca limpiar la casa, podemos encontrar nuestro "interés", en la realización de ejercicio, disponer de un espacio para oír de música de manera simultanea, relajarnos y hasta meditar en nuevos proyectos. Todo se encuentra en nosotros mismos y en la manera cómo enfoquemos las cosas. La Superación, debe ser una constante en nuestra vida. Se hace camino al andar, y dentro de él aparecerán un sin número de obstáculos, reales o creados, los cuales se deben siempre superar. ¿Cómo? Si está en nuestras manos solucionarlos, debemos actuar, en caso contrario, olvidarlos y no dejar que nos afecten. Ej: Cuando vamos por la calle, preocupados porque vamos a llegar tarde, no está en nuestras manos descongestionar el tráfico o acelerar a los demás, si lo está, encontrar una vía alterna y salir más temprano. Cuando nos angustiamos por la cantidad de papeles que se encuentran encima de nuestra mesa de trabajo, con seguridad gran parte de ellos corresponden a otras dependencias o se pueden delegar, solo debemos concentrarnos en aquellos que realmente nos competen y el resto se deben circular, ya sea para archivar o redistribuir. Cuando perdemos, fracasamos en algún intento o nos sentimos derrotados, no existe más camino que salir adelante y seguir caminando. ¿Cómo? Aprendiendo del pasado pero olvidando las frustraciones que nos dejó, realizando el duelo pero guardando solo las emociones positivas. No es malo sufrir, el problema es mantenerlo con nosotros. El que no arriesga un huevo, no obtiene un pollo. No nos debe dar miedo perder ni fracasar, pero sí que nos quedemos paralizados e inactivos. Amémonos mucho y así podremos superar todo lo que se nos presente. Siempre busquemos el Equilibrio, ya que todo exceso es vicioso. Las cosas no son totalmente buenas o malas, blancas o negras, altas o bajas. Siempre existen diversos matices entre las diferentes posiciones. Hay que equilibrar el trabajo con el descanso, el dar con recibir, lo mejor con lo bueno, el pensamiento con la acción, la emoción con la razón, la exigencia con la tolerancia. Un trabajo no es útil, si nunca se termina ni se entrega, tampoco lo es, si se entrega rápido pero equivocado. ¿Cuál es el justo medio? No existe una respuesta estandarizada, sino miles de ellas, acomodadas a cada persona. Si nos identificamos como perfeccionistas, reduzcamos los reprocesos y exigencias. Si por el contrario, solemos ser prácticos y descomplicados, acudamos a la confrontación para mejorar los resultados. En la medida en que procuremos mejorar nuestra integralidad y equilibrio, estaremos más preparados para enfrentar lo que se nos presente, y de esta manera garantizar el éxito. Napoleón Hill realizó un estudio, entre más de 3,000 personas consideradas como fracasadas en la vida y encontró las siguientes causas de ello: (1) Incapacidad mental. (2) No saber qué se quiere. La indiferencia y falta de objetivos nunca triunfarán. (3) Dificultad para aplicar los conocimientos. La educación no es sólo tener conocimientos, sino saber aplicarlos. (4) Falta de autodisciplina. (5) Mala salud. (6) Malas Influencias. (7) Dejar todo para mañana y ser demasiado perfeccionista. (8) Ser repulsivo y fatalista. (9) Descontrol sexual. (10) Creer en la suerte y no en el trabajo. (11) Falta de persistencia y sacrificio. (12) No tomar decisiones o cambiarlas continuamente. (13) El Miedo. El que tiene miedo muere muchas veces, el valiente sólo una. (14) El miedo a la crítica, a la pobreza, a la enfermedad, a perder al amor de alguien, a la edad o a la muerte. (15) Seleccionar mal al esposo o esposa. (16) Demasiada Cautela. En la vida hay que arriesgarse, el que no se arriesga come en la última mesa. Los extremos son malos. La vida está llena de oportunidades, que hay que saber aprovecharlas. (17) Mala selección de los compañeros. (18) Mente cerrada a lo nuevo y al cambio. El que triunfa tiene una mente abierta y no le tiene miedo a nada ni a nadie. (19) Carencia de Deseo y Agrado. Lo que hagas tiene que gustarte, brindarte satisfacción emocional. Si te gusta lo que haces, te podrás entregar a eso por entero. (20) No canalizar esfuerzos. (21) No ahorrar y malgastar el dinero. (22) Falta de entusiasmo. El entusiasmo es contagioso, y el que lo posee en forma controlada es bienvenido a todos los grupos. (23) Intolerancia, mente cerrada, no aprender de los demás. (24) No Escuchar. Si no escuchas a los demás, no colaborarán contigo. (25) Desmoderación. (26) Prestigio mal ganado. (27) Deshonestidad. (28) Vanidad, arrogancia y egoísmo. (29) Improvisar en vez de pensar. (30) Falta de dinero. ¿Con qué característica se identifica más? Seleccione tres que le interesen y trabaje en ellas. ¿Tal vez falta establecer metas periódicas y concretas?, ¿Esfuerzo, organización y disciplina?, ¿No dejar para mañana lo que se pueda hacer hoy?, ¿Ser Positivo, Alegre y Recursivo?, ¿Asumir Riesgos, tomar Decisiones y enfrentar los Miedos?, ¿Apertura Mental, Escuchar y saberse Rodear? ¿Equilibrio, Sencillez y Previsión?. Con seguridad, en todos los campos podemos mejorar, y es normal que esto suceda. El camino no estático, conviene revisar las recetas periódicamente y tomar las vitaminas más apropiadas. No hay contra indicación, y se pueden adiestrar los hábitos sin temor a la saturación o indigestión. Lo mismo podemos hacer, con los Tipos de pensamiento erróneos y las Áreas de Vulnerabilidad, presentes en cada uno de nosotros y que afectan nuestro desarrollo y desempeño. Estas Áreas de vulnerabilidad son: (1) Necesidad de aprobación (Sensible a la critica, necesita tener felices a los demás). (2) Necesidad de sentirse amado (Me siento feliz cuando los demás me aprueban y aman, en caso contrario me siento sin valor, y apartado). (3) Necesidad de éxito (Se siente inferior y fracasado si no se tiene éxito en algo). (4) Necesidad de ser perfecto (Si no se hace excelente es mejor no hacerlo). (5) Sentirse merecedor y digno (Si no se puede hacer lo encomendado, se disminuye la confianza y se vuelve frustrante). (6) La necesidad de influenciar todo (Si algo pasa, alguien se debe sentir decepcionado, usted es el responsable del error). (7) El sentido de control (Siente que no tiene control sobre sus emociones y sentimientos, depende de factores externos). Para salir airosos de estas vulnerabilidades, es importante que erradiquemos ciertas creencias y hábitos dañinos. Disminuyamos la importancia que le damos al "Qué dirán", ¿Qué pensará fulanito de mí?, ¿Será mal visto, si hago esto o aquello? Recordemos que lo principal, es lo que sintamos nosotros y no la falsa Empatía, "Qué sentirán o pensarán los demás de mí". El control de nuestra vida está en nosotros, y no podemos convertirnos en títeres de los deseos de las otras personas, por más cercanas emocionalmente. Sin duda nos hemos educado y crecido con valores, que perfectamente nos han formado un adecuado criterio para evaluar y decidir sobre lo que está bien o no. ¿Porqué necesitamos la aprobación de otros?. Esto solo refuerza nuestra inseguridad y baja autoestima. Otra vulnerabilidad, es el establecer permanentes comparaciones de nuestros defectos y debilidades con los demás. Por lo general, no comparamos lo positivo sino solo lo negativo, ¿Porqué zutanito puede y tiene, esto o aquello?. Automáticamente, nos sentimos fracasados, equivocados y menos. Por ello, el siguiente cuento: "Cuando un papá recriminaba a su hijo, debido a que no era mejor en el colegio, presentaba el argumento de que a su edad otra niño ya sabía sumar y leer perfectamente; entonces el hijo le devolvió la recriminación al papá, diciéndole, que a su edad también otro papá ya era Presidente del país". Siempre existirán personas mejores y peores. No podemos pasarnos la vida frustrados por las comparaciones. En lugar de ello, debemos enfocarnos en nosotros mismos, en nuestros deseos y logros, avances y mejoras. La tercera vulnerabilidad que quiero destacar es, la exagerada dependencia en los demás. Si se muere mi pareja, también me muero; sin mis hijos, no soy nada; no me siento capaz de ir solo, cuando no estoy acompañado me aburro terriblemente. Es indudable que somos seres sociales y que por ello, lo natural es vivir en comunidad y trabajar en equipo. Pero, también somos seres individuales, con necesidades y evoluciones propias, con intereses particulares y en cierta medida autosuficiente, como para no poder funcionar solos. Cuando visualizamos el futuro, es normal que lo primero que se nos venga a la mente, es la familia y nuestros hijos. Pero, ¿Cómo nos proyectamos en el campo Individual? No podemos depender exclusivamente de nuestra relación con los demás, porque si desafortunadamente faltan, perdemos nuestra esencia y ganas de vivir. De la misma manera como existen metas compartidas, deben existir las personales y propias a cada uno de nosotros. En resumen, la mayoría de las vulnerabilidades son originadas por nuestra interacción con el entorno y las personas, y por la excesiva prioridad dada a lo externo, por encima de lo interno. Nos hemos descuidado, pero nunca es tarde para retomar el camino, hacia nuestro conocimiento, autoestima, individualidad y crecimiento. Propongámonos cambiar y modificar los pensamientos dañinos. Ejemplo: "Para la excesiva perfección", Si algo no se encuentra completo, correcto o perfecto, preguntémonos si, ¿Está realmente mal?, y obtengamos otro punto de vista. "Para el Negativismo", averigüemos más, antes de saltar a las conclusiones sin que existan evidencias. Frecuentemente, se lee la mente de las otras personas y se suponen cosas que realmente no son, como "Deben estar pensando mal de mí". El adivinador, cree que realmente sabe lo que va a pasar en el futuro, sin evidencia. Preguntémonos, ¿Hay evidencia para llegar a esa conclusión?, ¿Sé lo que está pensando esa persona?, ¿Sé lo que va a pasar en el futuro?. Evitemos la exageración, busquemos el equilibrio y sobre todo dejemos los dogmas y absolutismos. Según el Dr. Albert Ellis, es imposible obtener el amor y aprobación de todas las personas, y cuando se intenta, esto vuelve a la persona insegura, ansiosa, frustrada y minusvalorada. Cuando queremos ser competentes y perfectos en todos los aspectos de nuestra vida, para considerarnos valiosos, nos volvemos temerosos del fracaso, hipertensos, con baja autoestima y con normas de ejecución perfeccionistas. Cuando somos siempre dependientes de los demás y requerimos tener siempre a alguien más fuerte en quien confiar, se menoscaba nuestra capacidad de juicio, autoconfianza y la consciencia de nuestras necesidades individuales. Cuando nos preocuparnos mucho por los problemas y trastornos de otras personas, perdemos nuestro control igual que la persona trastornada, y ya no podríamos ayudar. Cuando creemos que siempre hay una solución única y perfecta para cada problema y es catastrófico cuando no la encontramos, nos cegamos ante soluciones satisfactorias, aunque no perfectas. Y Así sucesivamente. ¿Quiere amargarse la vida? Hay unas máximas que parece que nos gusta cumplir para amargarnos la vida: créese problemas (Si no tiene bastante con los suyos, asuma los de los demás), piense que la razón solo está de su lado (pensar que todo es blanco o negro y que sólo existe una verdad absoluta: La suya), viva la obsesión (Elija algo que se le haya quedado marcado, y repítalo en su mente una y otra vez, hasta que sólo viva para pensar en eso), piense sólo en el futuro (Aplace los placeres y la alegría pensando que en el futuro todo irá mejor), nunca se perdone (Si es difícil perdonar a los demás, perdonarse a uno mismo es mucho más complicado, así que no se esfuerce en conseguirlo). Después de leer este texto, borre de su mente estas máximas y en lugar de ellas aprópiese de las siguientes: asuma solo sus problemas, sea amplio de pensamiento y emociones, concéntrese en el presente, perdónese y trátese con cariño, sea obsesivo con los positivo y con lo que le trae beneficio. Este décimo día me invita a la acción, a hacerme cargo de mi vida y de mi propio desarrollo. Claro, que existen barreras y creencias guardadas por muchos años, las cuales debo superar y reemplazar por otras adecuadas a mis necesidades y deseos. Son hechas a mi medida y no se comparan con las de ninguna otra persona. Tomemos la decisión, seleccionemos las áreas a mejorar y enfoquémonos en ello. Día a día, ganaré más consciencia de lo que me conviene, en cada interacción y relación, seré receptivo a los mensajes recibidos pero no dejaré que interfieran en lo que quiero y debo hacer. Tomaré control y el mando de mi vida.

Espacio Individual de Reflexión:

¿Qué aplica para mi vida?
¿Qué puedo Mejorar?
¿Qué información destaco?
¿Por donde voy a empezar?
¿En qué aspectos voy a trabajar?

 

Preguntas de chequeo:

¿En qué dimensiones funcionamos los seres humanos? Dé varios ejemplos.
¿Por qué son importantes las interacciones con las personas y nosotros mismos? Dé varios ejemplos.
¿Cómo se pueden relacionar los hábitos alimenticios con nuestros ejercicios individuales? Explique.
¿Cuáles son las características básicas de la persona emocionalmente inteligente? Organícelas según su criterio de importancia.
¿Qué es la autoestima y cómo puede mejorarla? Practique.
¿Cómo puedo ser más Positivo? Practique.
¿Es equilibrado entre lo que da y recibe? Explique.
¿Es consciente de las valoraciones que realiza sobre las personas y los hechos? ¿Cómo puede mejorarlas?
¿Es libre y transparente en sus expresiones? Explique.
¿Qué lo Motiva? ¿Cómo es su proceso de motivación?
¿Cómo supera las dificultades y fracasos? Explique.
¿Es equilibrado emocional, física, mental y espiritualmente? Proponga acciones y mejoras para lograrlo.
¿Cuáles son las causas del fracaso, según Napoleón Hill? Seleccione las cinco más importantes para usted.
¿Cuáles son los tipos de pensamientos erróneos y áreas de vulnerabilidad? Hágalos conscientes y supérelos.
¿De qué habla el Dr. Albert Ellis? ¿Qué significa para mí?.
¿Qué no debo hacer para evitar amargarme la vida? Explique.

 

Lectura 1

En Defensa del Aporte Individual. No existe tendencia ni escrito reciente que no promulgue la importancia del trabajo en equipo. "Los intereses generales deben prevalecer sobre los intereses particulares", se recita en todas partes, inclusive en las Constituciones y Cartas Políticas de todos los países. ¿Pero donde quedan la Individualidad y su invaluable aporte a la Sociedad y las Empresas?. Se dice que la Suma de las Partes siempre es mayor que la Suma Individual de cada uno de sus Integrantes. Es obvio que al compartir se aumenta la probabilidad de aumentar las ideas y de mejorar la calidad de las mismas. Las técnicas de creatividad, como la lluvia de ideas, así lo confirman. Pero no es menos cierto, que la suma de basura es peor que la basura individual. Que la duplicidad de funciones genera caos y reduce la efectividad. Que la redundancia no siempre genera valor y por lo general reduce el mismo. Que el aporte Individual puede afectarse y disminuirse con la mala utilización de los equipos de trabajo. Voy a poner el ejemplo de un especialista en mercadeo a quién se le ha asignado la responsabilidad de participar en un proyecto, junto con colegas también especialistas de las áreas comerciales, operativas y técnicas. El Objetivo es el desarrollo y lanzamiento de un nuevo producto. No existe duda que en el trabajo integrado y coordinado de las partes involucradas, reside el éxito o fracaso del proyecto. Cada área de la organización incide de manera fundamental en el proyecto y por ello su participación es indiscutible. Se hace indispensable la agenda de reuniones periódicas para definir objetivos, intercambiar opiniones, transmitir avances, realizar seguimiento y acordar cambios. Pero estas reuniones no deben utilizarse para la realización de trabajo en conjunto que le compete a cada área individual o para mantenerse revisando el detalle de las actividades bajo la responsabilidad de cada una de ellas. Es una pérdida total de tiempo, que la labor que pueda ser realizada por una determinada persona o área, tenga que realizarse por todo un equipo de trabajo. Las directrices pueden acordarse en conjunto pero la acción debe realizarse de manera individual, el objetivo de una comunicación puede definirse en equipo pero la carta debe escribirse por una persona y no por cuatro o seis manos. Igual ocurre, con la creencia que el trabajo en equipo requiere la presencia física y simultanea de todos sus integrantes. Hoy en día, con Internet y los avances tecnológicos, se hace menos necesaria dicha presencia física. Se puede trabajar a distancia, en diferentes horarios y momentos, sin detrimento de la calidad. Todo lo contrario, se mejora la productividad y participación de las personas, desde diferentes lugares y con diferentes agendas de trabajo. Igual ocurre, cuando se malinterpretan las responsabilidades del líder del proyecto. Aunque es conveniente, por cuestión de logística, contar con un líder encargado de coordinar el proyecto, no menos importante es la responsabilidad individual de cada uno de los integrantes, quién de manera proactiva debe asumir sus actividades sin necesidad a que el líder se lo pida. Para el caso del proyecto del ejemplo "Desarrollo de un producto", el área de mercadeo debe adelantar las actividades relacionadas con los clientes, el área tecnológica los cambios al sistema y la operativa los procesos correspondientes. Claro, todo esto una vez identificado y clarificado el nuevo producto y acordadas unas fechas de desarrollo. Pero no se puede esperar a que el líder identifique todas las necesidades tecnológicas, operativas o comerciales, y mucho menos, que las asigne para que empiece a andar el proyecto. Un equipo nunca será mejor, por el simple hecho que sus integrantes anden cogidos de la mano para todos lados, o porque el líder sea un experto en todos los temas, o porque se realicen labores en grupo y no de manera individual. Un equipo será mejor, cuando el aporte individual adicione valor al conjunto, cuando cada individuo sea responsable y proactivo, cuando se cumplan los acuerdos y fluya la comunicación. Aunque, estoy totalmente de acuerdo en la importancia del trabajo coordinado e interdependiente entre las diferentes áreas de una Organización, no coincido con el protagonismo exagerado que se le ha dado a los equipos en detrimento del trabajo y aporte individual. Los resultados de una empresa se basan en los aportes individuales de cada una de sus partes y los resultados del equipo también se fundamentan en el aporte individual de cada integrante. La influencia del Presidente en la Organización es indiscutible, lo mismo ocurre con la persona que atiende directamente al cliente o la recepcionista. Su actuación individual, ejemplo y nivel de servicio, impacta en los resultados globales. En lugar de fomentar tanta reunión a lo largo y ancho de toda la empresa, muchas veces inoficiosas, se debe volver a mirar al individuo para dejarle trabajar, ampliarle su visión organizacional y su impacto, mejorar las relaciones e interdependencias con los demás, y facilitarle cumplir su misión individual. Sigo creyendo que para lograr el éxito de un equipo de fútbol o de básquet o de cualquier sociedad, debe primero contar con buena materia prima, poseedora de chispa individual y capaz de resolver situaciones imprevistas y oportunas. La habilidad individual se requiere para meter los goles, no dejarlos meter y hacer los pases correctos. Cuando se cree en el poder de los Individuos y se desarrolla su rol organizacional, los equipos fluyen naturalmente sin barreras ni obstáculos, se optimiza el tiempo, se gana agilidad y velocidad, se mejora la productividad y se adecuan las Empresas al nuevo mundo. Un mundo ávido de personalización, internacionalización, agilidad, servicio y constante cambio. Hoy en día, en muchas empresas, las personas dedican gran parte de su tiempo a mirar, revisar o criticar el trabajo ajeno, en lugar, de enfocarse en el propio. Las responsabilidades se cruzan entre las áreas y todos quieren hacer de todo. ¿Porqué ocurre esto? Porque la cultura del equipo mal concebida, les desdibuja sus responsabilidades, les amplia el campo de acción y les reduce la acción. Ahora todos saben de mercadeo, de recursos humanos y de sistemas, pero nadie actúa ni decide. Se aumentan los conflictos internos y se pierde velocidad de gestión. Es hora de volver a mirar la gestión individual y los aportes de cada individuo a los objetivos Organizacionales, menos burocracia y más fluidez. Cada persona debe estar en capacidad de tomar decisiones y no delegarlas a equipos o procesos complejos. Hay que volver a la sencillez, lo fácil, lo ágil. No se puede escudar el desempeño individual dentro del desempeño del grupo, "Aquí todos ganamos o perdemos". No, se debe evaluar cada desempeño individual y mejorarse. Sin traumatismos ni exageraciones. Los errores se pueden cometer pero no repetir. Hay que aprender de ellos. Esto nos obliga a mirar a cada persona como Individuo, con sus necesidades y aportes, con sus carencias y fortalezas, con habilidades y destrezas propias. La capacitación y formación deben ser personalizadas, lo mismo que las atribuciones, responsabilidades, exigencias y recompensas. El equipo y la orquesta seguirán siendo fundamentales para tocar las piezas musicales, pero los solistas seguirán siendo las estrellas de los eventos. Hagamos defensa del aporte individual y evitemos que se pierda su toque dentro de la colectividad.

 

Grado de Conciencia de las Emociones:

¿Conoce a sus Clientes, sus hábitos y frecuencia de Compra?
(4) Si (3) A Veces (2) Muy Poco (1) No ¿Interactúa frecuentemente con sus Clientes, los invita a Participar?
(4) Si (3) A Veces (2) Muy Poco (1) No ¿Compensa a sus Clientes, les Da Privilegios y Reconocimiento?
(4) Si (3) A Veces (2) Muy Poco (1) No ¿Usa Efectivamente sus Emociones en las Comunicaciones
(4) Si (3) A Veces (2) Muy Poco (1) No ¿Es de los que Sonríe solo para Facilitar la Interacción Social?
(4) No (3) Muy Poco (2) A Veces (1) Si

 

Tips Prácticos (Guía de Iniciación)

Para Atraer la atención de los Clientes, se requiere Habilidad para Comprometer sus Emociones.
Con el Manejo de las Emociones se alcanza el Bienestar psicológico, base del desarrollo armónico y equilibrado de la Personalidad.
Cuando se modera o eliminan los hábitos psicosomáticos dañinos o destructivos, se previenen las enfermedades y se mejora la Salud.
Motivación y Emoción tienen la misma raíz latina "Motere", que significa Moverse. Gran parte de la Motivación está basada en Estímulos Emocionales.
La Inteligencia Emocional permite el desarrollo de nuestras Relaciones con las Personas. Con los Subordinados (Liderazgo), con los Superiores (Adaptabilidad) y con los Pares (Trabajo en Equipo).

 

Lectura 2

El negociador y la inteligencia emocional: (NotiNova) En todo proceso negociado, el buen negociador debe tener la habilidad para comprender y llevar a la otra parte por el camino más conveniente para ambos, manejando la relación interpersonal de la forma mas propicia y adecuada. La Inteligencia Emocional le ayuda a conseguirlo. A través de la Inteligencia Emocional el negociador se desarrolla profesionalmente y personalmente. Para el buen desempeño del trabajo y del negociador, se requieren conocimientos y habilidades, técnicas intelectuales y personales. Estas últimas (habilidades intelectuales) pueden ser cognitivas y emocionales. Ambas ayudan al negociador en su rendimiento, consiguiendo, con las cognitivas una mayor capacidad de análisis y síntesis del tema a negociar, originalidad para la creación de alternativas, habilidad lingüística para desarrollar correctamente el proceso dialéctico de la negociación, pensamiento conceptual, capacidad para solucionar el problema negociado y pensamiento sistémico. Por otro lado, las habilidades o actitudes emocionales ayudan al negociador en su rendimiento, aumentando la confianza en sí mismo, mejorando su integridad (siempre se dice que un negociador debe ser una persona integra), su autocontrol (no cediendo ante presiones y dejándose intimidar), la perseverancia para conseguir sus objetivos en las negociaciones, aumenta la comprensión de las partes entendiendo la posición del otro, mejora sus habilidades para resolver conflictos de actitudes, y aumenta su capacidad de comunicación. Por otro parte, las dimensiones de la Inteligencia Emocional son intrapersonales e interpersonales. Las intrapersonales ayudan al negociador a tener conciencia de sí mismo (conciencia emocional, conocimiento de uno mismo y confianza en uno mismo), a autorregularse (autocontrol, confiabilidad, actuación en conciencia, flexibilidad y creatividad), y también a motivarse (afán de logro, compromiso, iniciativa y optimismo). Las dimensiones interpersonales mejoran la empatía (comprensión de los demás, orientación hacia el servicio, aprovechamiento de la diversidad), y las habilidades sociales (influencia, comunicación, manejo de conflictos, facilitación de cambios, establecimiento de vínculos, colaboración y cooperación y espíritu de equipo). La competencia emocional es una capacidad adquirida, basada en la Inteligencia Emocional, que da lugar al desempeño laboral sobresaliente de todo negociador. De todas las competencias emocionales, las que contribuyen al alto rendimiento de un negociador son: Autoconocimiento, Control del Estrés, Flexibilidad, Motivación al Logro, Iniciativa, Responsabilidad, Comprensión, Gestión de la Diversidad, Influencia y Capacidad de Liderazgo. Autoconocimiento del Negociador: Un buen conocimiento de sí mismo (fortalezas y debilidades) es una cualidad común en los negociadores de éxito. Los negociadores que son conscientes de sus fortalezas y debilidades reflexionan después de cada negociación y mantienen una actitud de aprendizaje ante nuevas negociaciones. Estrés: Las negociaciones difíciles, sometiéndose a mucha presión o estrés constituyen un riesgo para la salud física y mental a largo plazo, pero, en el transcurso de la negociación provoca el que una de las partes cede ante las peticiones de la otra. Lo mejor es, sin duda, prevenir el exceso de estrés mediante una buena organización del proceso negociado; pero si llegamos a sentirnos en algún momento de la negociación desbordado, bloqueado o presionado, hemos de reaccionar de forma templada y acertada: los negociadores emocionalmente inteligentes lo consiguen. Flexibilidad: Los negociadores flexibles se adaptan rápidamente a los cambios, reorganizan sus prioridades cuando es necesario, y son receptivos a las nuevas propuestas (negociador colaborativo). Motivación al Logro: Los negociadores mas orientados al logro de resultados poseen una fuerte motivación, que les induce a encarar con cierta seguridad negociaciones difíciles y asumir riesgos calculados. Un negociador sin motivación pierde poder y tiene un alto porcentaje de posibilidades de conseguir un acuerdo donde pierde mucho más de lo que gana. Iniciativa para Buscar Soluciones a la Negociación: Los negociadores con iniciativa están siempre dispuestos a aprovechar las oportunidades, y no dudan en saltarse los procedimientos cuando la negociación lo requiere. Están continuamente generando alternativas para llegar a un acuerdo. Carecer de iniciativa obliga a reaccionar ante imprevistos transmitiendo inseguridad a las partes. Responsabilidad ante los Acuerdos: Los negociadores responsables son sinceros, cumplen sus compromisos reflejados en el acuerdo, actúan ética y honradamente, y están abiertos ante la crítica y aceptan posibles errores. Por el contrario, la carencia de integridad y responsabilidad acarrearía la desaprobación de la otra parte, creando conflictos de actitudes que imposibilitan llegar a un acuerdo satisfactorio. Influencia: Los negociadores son muy persuasivos y saben utilizar estrategias sutiles para conectar emocionalmente con la otra parte. Exponen muy eficazmente sus puntos de vista, en busca de la mejor solución. Por el contrario, los negociadores que no son capaces de conectarse emocionalmente con la otra parte, tiene dificultades para ganar su confianza. Capacidad de Liderazgo: Los negociadores estimulan el entusiasmo tras los acuerdos conseguidos, dan a entender a la otra parte que han conseguido un gran acuerdo. Por el contrario, los negociadores sin capacidad de liderazgo están más cerca del fracaso que del éxito. Un buen negociador es aquel que disfruta del proceso negociado y siempre busca llegar al mejor acuerdo posible. La diferencia entre los negociadores que triunfan y los que fracasan suele girar en torno a dimensiones fundamentales de la Inteligencia Emocional.

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