12.176 cursos gratis
8.741.216 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Derecho. Principios jurídicos

Autor: Jorge Luis Godenzzi Alegre
Curso:
10/10 (1 opiniýn) |2011 alumnos|Fecha publicaciýn: 28/07/2009
Envýa un mensaje al autor

Capýtulo 1:

 Derecho. Introducción a los principios jurídicos

Introducción. Vivir y morir más allá de los principios: su raigambre social.

Pertenezco a una antigua y venerada organización en la que los principios iluminan todo nuestro accionar, sin embargo mi propia experiencia anuncia que institucionalmente no hacemos nada concreto con esos soleados enunciados prescriptivos. Es en esta contradicción en la que muchas veces se presentan los principios. Ciertamente, es bueno contar con ellos, que son imprescindibles en nuestra vida práctica; y, sin embargo, también surge de inmediato la dificultad de trasladarlos al actuar concreto, cuando al ser interpelados por nuestra conciencia nos formulamos las siguientes preguntas: ¿Para qué sirven los principios? ¿Acaso no es cierto que cuando se proyectan en algún ámbito específico de nuestras vidas fracasan y terminan en nada? ¿Es que sería conveniente olvidarnos de los principios en el comportamiento diario para, al menos, en algún sentido, concluir algo?

Esta paradoja, en la que permanentemente nos debatimos en el periplo existencial, igualmente se manifiesta y de un modo palmario con los principios jurídicos. Hoy, en el ámbito del derecho se le reclaman y se pretende dotarlos de prestigio y crédito que los hagan indiscutibles. Que duda cabe, en el derecho son esenciales y necesarios; sin ellos, el ordenamiento jurídico se pierde, se debilita, no habría una estructura donde asirse, ni podrían encontrarse explicaciones o justificaciones. Constantemente se le reivindican desde muchos puntos de vista. Pero, ¿concluyen en algo?, ¿terminan en algo? Estas son las preguntas que intentaremos responder en este artículo y nos proponemos analizar en qué sentido pueden los principios jurídicos llevarnos a decisiones concretas, esclareciendo las "zonas de penumbra" en la que eventualmente la normatividad los ubica.

Esto es, dilucidar si es posible que los principios jurídicos conduzcan a una conclusión, aportando soluciones que no sean exclusivamente lugares comunes que se usan por conveniencia e interés, y que nos puedan permitir encaminarnos a buen puerto, por la dificultad y ambigüedad que de suyo suscita la comprensión y alcances de este concepto que integra la disciplina del derecho.

Sépase, en primer lugar, que los principios jurídicos se pueden dilucidar en diferentes sentidos: como elementos interpretativos, como presupuestos del derecho, como explicación del sistema jurídico, como verdades supremas - por ser de máxima generalidad y aceptación -, como medio auxiliar con el fin de solucionar las deficiencias de la ley (lagunas) y como expresión normativa de la cultura. Igualmente, resulta incuestionable que los fundamentos ontológicos de los principios jurídicos se encuentran en la naturaleza humana, racional, social y libre por lo que los tendremos en cuenta como "normas" o directrices [1] derivadas directamente de los factores culturales por los cuales las sociedades se encuentran revestidas.

Entonces, por ser un resultado del aspecto cultural, en sus enunciados prescriptivos, existe en ellos un influyente contenido moral ("mores"); por lo que este elemento inexorablemente se incorporará en el ámbito jurídico. En efecto, en muchos de los textos constitucionales del siglo precedente aparecieron una serie de preceptos que aspiraban a introducir determinados postulados morales en su normatividad; y así fue que se consagraron en nuevas "normas", que en no pocos casos en su estado germinal, fueron principios morales que al final quedaron juridificados como "valores superiores". Esta experiencia definitivamente nos revela la estrecha ligazón existente entre los principios jurídicos con la moral, que muchos lo entienden como aspectos de la moralidad social. Es el caso de algunos de los principios jurídicos que en sentido estricto se han caracterizado precisamente por contener valores "superiores" en el ordenamiento jurídico. Estos valores son, a decir: "las opciones ético-sociales básicas que presiden un orden político, jurídico, económico y cultural", con una triple dimensión: fundamentadora, orientadora y crítica del ordenamiento jurídico. [2] Desde este punto de vista, estos valores superiores se encuentran formalizados a través de los denominados derechos fundamentales, habiéndose constituido el ordenamiento jurídico como "un orden simbólico en el que se expresan la identidad y forma de vida de una comunidad jurídica particular"[3].

La peculiaridad y originalidad de esta urdimbre conceptual lógicamente ha residido en la positivización de esos valores dentro del texto constitucional, como una categoría nítidamente diferenciada. Es decir, aquellos valores superiores han ido adquiriendo y ostentando su carácter normativo (entiéndase que no son consejos u orientaciones sino que son directrices obligatorias para todos los ciudadanos) desde el momento en que se incrustan en la normativa vigente. Esos valores superiores representan los ideales que una sociedad ha decidido erigir como sus máximos objetivos a desarrollarse en el ordenamiento jurídico; por tanto son expresión de la moralidad mayoritariamente aceptada en el entorno cultural que al tener esa procedencia, no se agotan simplemente en su contenido normativo, sino que tales valores cumplen también una función crítica y de presión social. Su fundamento, como decíamos en líneas precedentes, es racional e histórico porque proviene del consenso social básico que tiende a realizar los objetivos fundamentales del Estado. Es menester citar, por ejemplo, que todas esas especificaciones encuentran, como punto central, en los razonamientos que despliega nuestro actual Tribunal Constitucional que los custodia y los pondera en su aplicación al momento de expedir sus sentencias. Estos valores superiores, contenidos en determinados principios jurídicos, son en buena medida la expresión de una auténtica legitimidad del sistema político y jurídico en razón que de ellos se extraen las razones éticas para que todos los ciudadanos, sin excepción, permanezcan subordinados al imperio de la ley.

[1] Llamo "directriz" a la clase de norma que establece una meta que ha de alcanzarse, generalmente en orden al perfeccionamiento de algún aspecto económico, político o social de la colectividad (si bien algunos objetivos son negativos, pues estipulan que hay que proteger de alteraciones adversas ciertos aspectos actuales). Denomino "principio" a una norma que es menester observar, no porque haga posible o asegure una situación económica, política o social que se juzgue conveniente, sino por ser un imperativo de justicia, de honestidad o de alguna otra dimensión de la moral....Vid. Dworkin, R., "¿Es el Derecho un sistema de normas?" en VV.AA., La Filosofía del Derecho (R. Dworkin, comp.) trad. de J. Sáinz de los Terreros, Fondo de Cultura Económica, México D.F., 1980, pp. 85-86.

[2] Cfr. PEREZ LUÑO,A.E.., Derechos humanos, Estado de Derecho y Constitución, Tecnos, Madrid, 1984, pp. 288-289.

[3] HABERMAS,J., "Justicia y legislación" en Facticidad y validez, sobre el Estado democrático de derecho en términos de teoría del discurso, trad. De M. Jiménez redondo, Trotta, Madrid, 1998, pág. 329.

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a Derecho. Principios jurídicos



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. Derecho. Elementos jurídicos básicos
El presente curso se trata de una guía en donde se presentan todos los elementos... [12/07/11]
153  
2. Derecho. Normas y Principios (Segunda parte)
En este curso conocerás los diferentes tipos de normas del derecho y sus... [26/09/08]
7.971  
3. Derecho
Con el término derecho designamos un conjunto de fenómenos sociales entre los... [20/10/08]
47.152  

ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail