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Derecho Civil. Guatemala (3/3)

Autor: Denise Sanchez
Curso:
9,50/10 (4 opiniones) |6228 alumnos|Fecha publicación: 16/10/2009
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Capítulo 10:

 El mandato

Contrato que tiene lugar cuando una persona da a otra el poder, que ésta acepta, para representarla al efecto de ejecutar en su nombre y por su cuenta un acto jurídico o una serie de actos de esa naturaleza (Manual Osorio).

Se entiende por mandato, cuando una persona, encomienda a otra la realización de uno o más  actos o negocios”   Para Domenico Barbero el mandato es el contrato por el cual una parte (mandatario), asume la obligación de cumplir actos jurídicos por cuenta de otra (mandante).

Fundamentos Generales sobre la Representación: El mandato puede otorgarse con Representación o sin Representación. El mandato sin representación, el mandatario actúa en su propio nombre en su propio nombre,  pero por cuenta del mandante. En el mandato sin representación existe una relación directa (externa) entre el mandatario y el tercero con que contrata, que les obliga personalmente al uno frente al otro  y del ejercicio del mandato también nace una relación indirecta (interna), que vincula al  mandatario ante su mandante y que le obliga a trasladarle los resultados jurídicos y económicos del acto o contrato realizado y que también obliga al mandante a asumir los riesgos y resultados del mismo, manteniendo indemne al mandatario. El mandato con representación el mandatario obra en nombre del mandante y los negocios que realice dentro de las fscultades que se le hayan conferido obligan directamente al representado.

Características:  

a)  La existencia de un encargo  o una encomienda que una persona hace a otra. Dicho encargo o encomienda puede ser específico, en el sentido de limitarse a la realización de un acto determinado, cuyas características se identifican en el propio contrato.

b)  Se establece, por el mandato, una situación “preparatoria”, pues dicho contrato tiene como fin que el mandatario realice y lleve a cabo otros actos y negocios jurídicos por cuenta del mandante.   El fin y objeto del contrato lo constituye la actuación futura del mandatario, de modo que el mandato es el instrumento jurídico habilitante y esencial, para que el mandatario pueda entablar relaciones jurídicas con terceros, por cuenta del mandante.    El mandato específico, se asemeja al contrato de promesa, en el sentido de que ambos son el medio para la realización de un acto o contrato determinado y futuro; pero se diferencia de aquél pues al celebrarse el contrato definitivo, el contrato de promesa se consuma o agota normalmente y las relaciones entre las partes, derivadas del contrato preparatorio, igualmente terminan, en tanto que el mandato específico, la realización por el mandante del acto o negocio previsto, no agota, ni extingue la relación contractual entre mandante y mandatario, sino persiste en tanto se liquidan entre ellos, las consecuencias del acto o negocio jurídico.

c)  El mandatario actúa siempre por cuenta del mandante, de modo que los efectos y consecuencias económicas y jurídicas de los actos y negocios que aquel realiza, se reflejan finalmente sobre el patrimonio del mandante.   Este es el efecto más especial y característico del mandato, pues trasciende de las relaciones entre las partes del contrato (mandante y mandatario) y se habilita y faculta al mandatario para que entable y realice relaciones con terceros, en las que él ordinariamente no adquiere derechos u obligaciones frente a éstos, sino que lo hace para beneficio del mandante, de modo que resulta una relación jurídica entre el mandante y el tercero.  

Del ejercicio del mandato sin representación surgen consecuencias diferentes de las que produce el mandato con representación.  En el mandato sin representación, existe una relación directa (externa) entre el mandatario y el tercero con quien contrata, que les obliga personalmente al uno frente al otro y, del ejercicio del mandato también nace una relación indirecta (interna), que vincula al mandatario ante su mandante y que le obliga a trasladarle los resultados jurídicos y económicos del acto o contrato realizado y que también obliga al mandante, a asumir los riesgos y resultados del mismo, manteniendo indemne al mandatario.

Diferencias con otros contratos y figuras afines: La Gestión de Negocios: Donde una persona voluntariamente y sin haber recibido encomienda o mandato de otra, se hace cargo de sus negocios, en provecho de este. A diferencia del mandato (que es un contrato) nos encontramos ante un acto unilateral del gestor en donde éste actúa velando por los intereses del principal pero sin representarlo. El acto o negocio realizado por el gestor únicamente producirá efectos, si el principal o beneficiario lo ratifica expresa o tácitamente y en ese caso la ratificación produce los efectos del mandato expreso y opera retroactivamente. Art. 1611 C. Civi.l El contrato a favor de un Tercero: En donde una persona sin mandato, ni autorización, contrata con otra y asume personalmente obligaciones a cargo de un tercero o adquiere derechos para este. El contratante por o en beneficio del tercero, no actúa en nombre ni en representación de este, ni ejerce mandato sino lo hace por su propio nombre y por su propia cuenta de modo que si las obligaciones o derechos derivados del acto o contrato no se realizan o no son cumplidas aquellas por el tercero, el promitente responde personalmente de los daños y perjuicios irrogados al otro contratante. Art. 1530 al 1533 C. Civil .

La Representación Legal: Nace de disposiciones legales, las que también determinan y fijan las atribuciones o facultades del representante, en tanto que el mandato nace de un contrato, que se otorga a una persona libremente designada por el mandante quien es también libre de determinar las atribuciones. El contrato de Trabajo:  El objeto del contrato de trabajo es normalmente la realización de actos materiales o intelectuales en tanto que el del mandato es la realización de actos jurídicos por parte del mandatario.

Figuras Afines:   

1)  La gestión de negocios (arts. 1605 al 1615C.C.) en donde una persona, voluntariamente y sin haber recibido encomienda o mandato de otra, se hace cargo de sus negocios, en provecho de éste.  A diferencia del mandato, la gestión de negocios es un acto unilateral del gestor, en donde éste actúa velando por los intereses del principal, pero sin representarlo, ni obligarlo y sin asumir él ante el tercero, responsabilidades u obligaciones. El acto o negocio realizado por el gestor únicamente producirá efectos, si el principal o beneficiario lo ratifica expresa o tácitamente, y en ese caso, la ratificación produce los efectos del mandato expreso y opera retroactivamente (art. 1611 C.C.)

2)  Contrato a favor o a cargo de un tercero (arts. 1530 al 1533) en donde una persona, sin mandato, ni autorización, contrata con otra y asume personalmente obligaciones a cargo de un tercero o adquiere derechos para éste.  El contratante por o en beneficio del tercero (el C.C. lo llama “promitente”), no actúa en nombre, ni en representación de éste, ni ejercer mandato, sino lo hace en su propio nombre y por su propia cuenta, de modo que si las obligaciones o derechos derivados del acto o contrato no se realizan o no son cumplidas aquellas por el tercero, el promitente responde personalmente de los daños y perjuicios irrogados al otro contratante. El contrato a favor o a cargo de un tercero, no sólo no hay representación, sino tampoco hay encargo o encomienda y el cumplimiento de las obligaciones contratadas a cargo del tercero o la adquisición de derechos por el tercero, tienen, ante el promitente un efecto extintivo de responsabilidad y no afectan la esfera jurídica del tercero, si éste no manifiesta su voluntad.

3)  La representación legal nace de disposiciones legales, las que también determinan y fijan las atribuciones o facultades del representante, en tanto que el mandato nace de un contrato, que se otorga a una persona libremente designada por el mandante, quien también es libre de determinar las atribuciones (facultades) del mandatario.

4)  El contrato de trabajo tiene también semejanzas con el mandato, pues por medio de aquel se promete por parte del trabajador la prestación de un servicio o la realización de una obra, bajo la dirección del empleador y a cambio de una retribución (art. 18 C. De T. ) y en el mandato, el mandatario queda obligado a realizar actos o negocios que le encarga el mandante y salvo pacto, tiene derecho a una remuneración.

Elementos:

1)  Elementos Personales:  Por una parte el mandante o poderdante, o sea la persona que da el encargo o encomienda la realización de actos o negocios, y por la otra el mandatario o apoderado, que es la persona a quien se hace el encargo o se encomienda la realización de actos o negocios por cuenta del mandante o poderdante y quien se obliga a desempeñarlo.   Tanto el mandante, como el mandatario, deben tener capacidad de ejercicio, pues el mandato establece entre ellos una relación contractual que les otorga derechos y les impone obligaciones recíprocas, que no podría válidamente celebrarse si alguna de las partes careciere de capacidad.

2)  Consentimiento:  para que el mandato exista y produzca efectos jurídicos, se requiere no sólo la manifestación de voluntad del mandante, al designar su mandatario y señalarle el encargo que le hace y las facultades que para ello le otorga, sino que también es esencial la aceptación del mandatario.  La aceptación del mandatario puede constar expresamente, en el propio documento en que se otorga el mandato o puede ser tácita, de conformidad con lo que establecen los arts. 1252 y 1687 del C.C.  La aceptación tácita del mandato, resultaría del ejercicio del mismo o de la realización, por parte del mandatario, de los actos o negocios objeto del mandato.

3)  Objeto:  El objeto del mandato lo constituyen los actos y negocios jurídicos que el mandatario queda autorizado a celebrar, por cuenta de su mandante. El art. 1688 dice que pueden  ser objeto de mandato todos los actos o negocios para los que la ley no exige intervención personal del interesado y prohíbe expresamente, el otorgamiento de mandato para testar o donar por causa de muerte y para  modificar o revocar tales disposiciones.  Además, tampoco se puede otorgar mandato para actos personalísimos, tales como el ejercicio de un cargo público, para ejercer el derecho político de voto, para el ejercicio de la patria potestad o la tutela.

4)  Forma:  El contrato de mandato es solemne, ya que se requiere como requisito esencial para su existencia, que se otorgue en escritura pública (art. 1687). Otra formalidad esencial del mandato, sin la cual no puede surtir efectos, es la inscripción del mismo en el Registro de Mandatos que se llevan en el Archivo General de Protocolos y en su caso en el Registro Mercantil (arts. 1704 C.C.; 189 LOJ y 338 C.de C.)

5)   

Aceptación: La aceptación del mandatario puede constar expresamente en el propio documento en que se otorga el  mandato o puede ser tácita. La aceptación tácita del mandato  resultaría del ejercicio del mismo o  de la realización por parte del mandatario. Sin embargo existen dos casos en nuestra legislación en que se requiere la aceptación expresa del mandatario: si el mandato es aceptado gratuitamente (art. 1689 C. Civil), para levantar el arraigo del mandante, si se apersona a juicio el mandatario (art. 524 CPCYM).

Modalidades:

a)  Onerosidad /Gratuidad:  El mandato es oneroso y sólo será gratuito, si así se conviene por las partes y éste lo acepta expresamente (art. 1698)

b)  Revocabilidad: El mandato en Guatemala es esencialmente revocable, aun si se ha conferido por plazo o para asunto determinado (art. 1699).  La revocación del mandato es el acto unilateral, por el cual el mandante, sin incurrir en responsabilidad alguna, termina el mandato y rompe el vínculo contractual con el mandatario.   La revocación se sujeta a las siguientes normas:  I)  sólo produce efectos desde el momento en que se notifica al mandatario y a los terceros interesados en el negocio o asunto pendiente (art. 1699, 1718 y 1720); II)  La revocación puede ser expresa o tácita.  Es expresa, la que se formaliza en escritura pública y, para que surta efectos, debe además inscribirse en el Registro de Mandatos.  El artículo 1720 del C.C. establece que si el mandante designa un nuevo mandatario para que se encargue del mismo o de los mismo asuntos o negocios, sin expresar que queda vigente al anterior, ocurre una revocatoria tácita del anterior.

c)  Relaciones:  Del mandato nacen dos tipos de relaciones:  la interna, que existen entre el mandante y el mandatario y la externa, existente entre el mandatario y los terceros con quienes se relaciona en ejercicio del mandato.

Características: 

Gratuito u Oneroso: será gratuito, únicamente si el mandatario lo ha aceptado expresamente así, pues existe una presunción legal de onerosidad (art. 1689 C.C.)

Unilateral o Bilateral: Dependiendo de si es gratuito u oneroso, pues en el gratuito, sólo el mandatrio queda obligado directamente en virtud de la aceptación del mandato y las obligaciones del mandante son indirecta, pues no consisten en contraprestaciones a favor del mandatario, sino son consecuencia y efecto natural del ejercicio del mandato.  En cambio, en el mandato oneroso, el mandante está obligado a una contraprestación a favor del mandatario, de modo que ambas partes se obligan recíprocamente (art. 1587).

Intuito Persona:  La calidad personal de las partes y la confianza que existe entre ellas, es esencia del contrato.  Es por ello que las partes no pueden ceder a tercero sus derechos o transferir sus obligaciones derivadas del mandato (el mandatario no puede substituir el mandato, si no tiene faculta especial), y que la muerte o incapacidad de cualquiera de las partes, termina el mandato (arts. 1702,1717 y 1722, 1725 C.C.)

Solemne:  Para que surta efectos debe hacerse en escritura pública e inscribirse en el Registro respectivo.

Preparatorio:  Crea relaciones jurídicas entre el mandante y el mandatario, en orden a la realización por éste de otros actos jurídicos posteriores.

Principal: Es un contrato que subsiste por sí solo, independientemente de que los actos y negocios jurídicos previsto se realicen o no (art. 1589 C.C.)

Obligaciones del Mandante:

Para que nazcan las obligaciones del mandante, hacia el mandatario, no es necesario que este haya aceptado expresamente el mandato, pero sí es necesario que el mandatario lo haya ejercido y que haya desempeñado, aunque sea parcialmente, el encargo que el mandante le ha hecho. La obligaciones son:

a)  Asumir todos los derechos y responder por todas las obligaciones derivados de los negocios jurídicos realizados por el mandatario en ejercicio del mandato (art. 1712 C.C.)

b)  Indemnizar al mandatario de todos los daños y perjuicios que le haya causado el cumplimiento del mandato (art. 1714 C.C.)

c)  Proveer de fondos al mandatario, si éste lo pide, para el cumplimiento del mandato y, alternativa o adicionalmente, reembolsar los gastos en que el mandatario incurre en el cumplimiento del mandato, más intereses al tipo legal, aunque el negocio realizado por el mandatario por cuenta del mandante no haya tenido éxito, sin culpa del mandatario (art. 1713 C.C.)

d)  Retribuir al mandatario, pagándole los honorarios que se hayan convenido, o a falta de convenio, los que fije el Juez

e)  Responder en forma mancomunadamente solidaria entre sí y a favor del mandatario, en caso fueren varios los mandantes que encargan al mandatario un negocio común (art. 1716 C.C.)

Obligaciones del Mandatario:

Para que el mandatario quede obligado ante el mandante, es necesario que el mandato haya sido aceptado, sea expresa o tácitamente, pues en tanto no haya manifestado su aceptación, no habrá vínculo.

a)  Desempeñarlo con toda diligencia y responder ante el mandante por los daños y perjuicios que le cause el mandatario, en caso de no ejecutar la encomienda (art. 1,705)

b)  Obligación de ejercicio personal del mandato (art. 1707 C.C.)

c)  Obligación del mandatario, el rendir cuenta a su mandante de todos los actos y negocios realizados en ejercicio del mandato (art. 1706 C.C.)  La obligación de rendir cuentas al mandante implica también:

c.1) la obligación de mantenerle informado de las actividades realizadas; y

c.2) la obligación de entregar al mandante, cuando éste lo requiera, todos los bienes suyos que el mandatario tiene en su poder.

La obligación de rendir cuentas sobrevive la terminación del mandato, por cualquier causa, de modo que el mandante puede exigírsela a su mandatario o a los herederos de éste, aún después de que el mandato ha terminado.  De conformidad con el art. 1515 del C.C. la prescripción de la obligación de rendir cuentas y de reclamar o cobrar el saldo, se consuma por el transcurso de 3 años, plazo que principia a correr: I: desde que termina  el mandato en lo que se refiere a la obligación de rendir cuentas, II: desde que la cuenta ha sido aprobada por los interesado por el Juez, en sentencia firme, respectivamente (art. 1512).  La rendición de cuentas puede reclamarse judicialmente, por la vía del juicio oral (art. 217 y 218 CPCyM).

d)  Obligación de lealtad que se manifiesta de 4 formas:  i) no ejercer al mismo tiempo mandato de persona cuyos intereses están o puedan estar en conflicto (art. 1694); ii) no renunciar injustificadamente del ejercicio del mandato (art. 1708; iii) no usar para sí, ni en beneficio de sus parientes, los bienes del mandante, salvo que éste lo hubiere autorizado expresamente (art. 1710); y iv) no celebrar autocontrato, si no es con conocimiento y autorización expresa de los mandante (art. 1694)

Clases de Mandatos:

Mandato General:   Es aquel que se otorga a fin de que el mandatario atienda todos los negocios del poderdante y autoriza al mandatario para la administración de los bienes del mandante.  Es el típico poder de administración, por el cual el mandatario queda encargado de velar por los intereses del mandante y efectuar todos los actos que tiendan a la preservación, mantenimiento y explotación productiva de tales bienes.  (art. 1690 C.C.)

Mandato Especial:   Es aquel que se otorga para que el mandatario realice uno o más negocios determinados en su especie o en su género (art. 1690).  En esta clase de mandato, es el mandante quien detalla y determina las facultades que otorga al mandatario en relación al asunto o tipo de asunto cuya atención le encarga, de modo que el texto del propio mandato nos define su amplitud.

Mandato Específico:  Llamamos específico al mandato que, como en el caso del mandato para contraer matrimonio o para donar, tiene un objeto muy bien determinado y que, por la trascendencia o importancia de éste se limita a ese asunto. (Art. 1692)

Mandato Judicial:   Las personas hábiles para gestionar ante los tribunales, que por cualquier razón no quieran o no puedan hacerlo personalmente, o las personas jurídicas que no quieran concurrir por medio de sus presidentes, gerente o directores pueden comparecer por medio de mandatario judiciales, a cualquier acto siempre que tengan conocimiento de los hechos objeto del proceso.  En caso de las sociedades constituidas en el extranjero, sus representantes que tengan facultades judiciales deberán sustituirlas en un abogado, para comparecer a juicio, sino tienen esa profesión (art. 188 LOJ).  El art. 190 de la LOJ señala las facultades de los mandatarios judiciales.

Mandatos Provenientes del Extranjero:  Cuando un mandato es proveniente del extranjero, para que sea admisible y pueda surtir efectos en el territorio de la República de Guatemala, debe ser legalizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores (art. 37 LOJ).  Posterior a los pases de ley correspondiente debe protocolizarse por Notario hábil e inscribirse en el Registro de Poderes  y su fuere necesario en el Registro Mercantil.

MANDATO CONJUNTO O SEPARADO: Mandato Conjunto: Responden en forma mancomunadamente solidaria entre sí y al favor del mandatario, en caso fueren varios los mandantes que encargan al mandatario un negocio común. EJ:. El mandatario que representa a todos o algunos de los copropietarios de un inmeble. Mandato Separado: Los negocios realizados por el mandatario en ejercicio del mandato ( que le confiere un solo mandante), afectan y se trasladan automáticamente al patrimonio del mandante; pero es particularmente importante en el mandato sin representación, en donde el mandante tiene la obligación de asumir por cesión u otro título los derechos y obligaciones derivados de los actos y contratos que el mandatario ha celebrado por su cuenta.

Terminación del Mandato:

El mandato termina, de conformidad con lo que establece el art. 1717 del C.C.

a)  por vencimiento del plazo para el que fue otorgado

b)  Por concluirse el asunto para el que se dio

c)  Por revocación.  La revocación del mandato debe formalizarse en escritura pública y el testimonio de la misma debe inscribirse en el Registro correspondiente, a más de que el mandante debe notificar la revocación al mandatario y a las personas que tengan interés en el asunto o negocio (art. 1718 y 1719)

d)  Por renuncia del mandatario

e)  Por la muerte o interdicción del mandante o del mandatario

f)  Por quiebra del mandante o por inhabilitación sobreviniente al mandatario.

g)  La disolución de la persona jurídica que hubiere otorgado mandato.

Sustitución:El mandatario debe desempeñar personalmente el mandato y solo podrá sustituirlo si estuviere facultado expresamente para hacerlo. Queda libre de responsabilidad el mandatario cuando hace la sustitución en la persona designada por el mandante. Si la designación se hiciera por el mandante, éste es responsable si la sustitución recayere en persona notoriamente incapaz o insolvente. (Art. 1707 C Civil)  

Rendición de Cuentas: Es obligación del mandatario rendir cuentas a su mandante de todos los actos y negocios realizados en ejercicio del mandato. La obligación de rendir cuentas al mandante implica también: la obligación de mantenerle informado de las actividades realizadas, la obligación de entregar al mandante, cuando este lo requiera, todos los bienes suyos que el mandatario tenga en su poder. El mandatario debe justificar ante su mandante el origen y causa de todos los ingresos percibidos y los gastos efectuados o incurridos. (Ver Art 1515 Importante ).

Inscripción Registral: Es otra formalidad esencial del mandato sin la cual no puede surtir efectos, es la inscripción del mismo en el Registro de Mandatos que se lleva en el Archivo General de Protocolos y, en su caso en el Registro Mercantil (Art. 1704 C. Civil, 189 LOJ y 338 C. Comercio,)

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