Procedamos ahora con el resto de nuestro cuerpo
Permanezca relajado y disfrute de su tranquilidad interior...(apróx.20 segundos).
Presione los talones fuertemente contra el suelo. Perciba la tensión en sus nalgas y en la musculatura de sus muslos. Aumente la tensión..(5 segundos) y relaje las nalgas y los músculos. Aumente la tensión...(5 segundos) y relaje las nalgas y los músculos de los muslos. Experimente la diferencia entre tensión y relajación. Permita que se extienda la relajación...(apróx. 20 segundos).
Presione sus pies y los dedos del pie hacia abajo de manera que se tense la musculatura de la pantorrilla. Sienta la tensión...(5 segundos). Relaje sus pies y pantorillas. Experimente la relajación de la tensión...(apróx. 20 segundos)
Doble esta vez los pies y los dedos hacia arriba y sienta la tensión de la musculatura que envuelve la tibia...(5 segundos). Vuelva a relajarse. Relaje sus pies, sus rodillas, la musculatura de las piernas, la de los glúteos y la de las caderas. Experimente la pesadez de cintura para abajo mientras que la relajación se va extendiendo...(apróx. 20 segundos)
Extienda la relajación de su abdomen y a su columna vertebral. Sienta cómo la relajación se va extendiendo a su esplada, su pecho, sus hombros, sus brazos hasta llegar a la punta de los dedos. Relaje la nuca, la mandíbula y el resto de músculos faciales. Su respiración fluye libre y tranquila. Disfrute de este momento de paz interior...(20 segundos)
¿Está relajado?.- Totalmente relajado, usted se resiste a mover ni un sólo músculo de su cuerpo. Piense en el gran esfuerzo que le costaría si ahora usted quisiera levantar el brazo derecho. Compruebe si la sola idea de tener que hacerlo le ha producido alguna tensión en los hombros o en los brazos. Acto seguido, decide no levantar el brazo; usted continúa tranquilo y profundamente relajado...
Cuando desee dar por finalizados los ejercicios, dobe y extienda los brazos con fuerza hasta que vuelvan a estar completamente despiertos.