12.176 cursos gratis
8.741.793 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Curso de autodefensa psíquica

Autor: Gustavo Fernández
Curso:
8,89/10 (44 opiniones) |32129 alumnos|Fecha publicación: 23/06/2006
Envía un mensaje al autor

Capítulo 12:

 Rituales de protección

Introducción necesaria a esta lección: especialmente a los alumnos más recientes, recordamos que para una ajustada comprensión de las metodologías aquí expuestas y su fundamentación es imprescindible cuanto menos la lectura de las lecciones anteriores (que de todas formas aconsejamos repasar a TODOS los alumnos) y el curso básico de introducción.

Hasta aquí he hecho entonces especial hincapié en que dos son fundamentalmente las armas para protegernos psí quicamente: el "l áser mental", eufemismo para la "densificaci ón del pensamiento" y la "magia mental" que puede ser precedida o acompañada de la así llamada "magia ceremonial", sobre cuyos fundamentos he abundado en anteriores lecciones. En lo particular soy un practicante "convicto y confeso" de magia ceremonial; siento que la liturgia de las mismas no sólo me facilita los procesos psí quicos necesarios para una adecuada protecci ón, sino que movilizan las fuerzas astrales y etéreas consecuentes con tal fin. En la ciudad en que resido -Paran á, capital de la provincia de Entre Rí os, Argentina- he llevado las cosas al extremo de proponer rituales colectivos: en contra de la autocensura que suele imperar en nuestros medios, donde aun los m ás fervientes practicantes suelen mantener en un discreto anonimato sus prácticas, me ha sorprendido encontrar favorable acogida del público. A título documental, adjunto fotograf í as de una sesi ón pública realizada tiempo atrás donde asistieron m ás de 80 personas, muy pocas de ellas estrictas estudiantes o practicantes de estas disciplinas. Aun cuando para muchos era la primera vez que se asistía a una sesi ón de estas características, y en contra de muchas agoreras predicciones en el sentido que una hipotética mentalidad "provinciana" y filoclerical pod ía generar un amplio espectro de reacciones ninguna positiva; desde la burla o el sarcasmo hasta una infundada pero necesariamente descalificadora denuncia legal, haciendo caso omiso de quienes, seguramente a nuestras espaldas y en virtud de sus particulares creencias habrán defenestrado nuestras prácticas ("defenestraci ón" que, de cualquier forma, nunca llegó a nuestros oídos) lo cierto es que la reacci ón popular ha sido muy positiva. Esto demuestra que cuando al com ún de la gente se le explica, cuidadosa y detalladamente, los porqué de una filosof ía atí pica como la nuestra, es capaz de digerirlo y asimilarlo. No gratuitamente, muchos de quienes estuvieron all í presentes por primera vez hoy son mis amigos. Participarles a ustedes de esta experiencia y otras, entonces, busca un doble propósito: por un lado, informarles y documentarles.

Por otro, proponer, modestamente, la necesidad de terminar con esa actitud insegura de mantener un velo de misterio sobre la práctica de nuestras creencias, m ás allá de la conveniencia esotérica en ocasiones, cuando muchas veces detrás de esta excusa sólo aletea el temor al ridí culo o al descrédito social. Yo, Gustavo Fern ández, me reconozco de profesi ón de fe ocultista y estoy orgulloso de ello.

La ocasi ón fue el advenimiento del Halloween de 1997. Y los pasos que se cumplieron fueron los siguientes:

Se traza en el piso un gran doble cí rculo. Ese anillo recibe el nombre de " ánima mundi". Cada elemento que se coloca en un ritual es un símbolo que representa algo; m ás que la "cosa dibujada" o colocada en sí es la representaci ón mental a trav és de su visualizaci ón que nos hacemos con todos los elementos que vamos acomodando, dibujando, interconectando, lo que en conjunto genera el efecto que buscamos, porque evocan la sublimaci ón de los sentidos. La luz de las velas nos habla de la vista. Las defumaciones y sahumerios, del olfato; el sonido de campanillas o las palabras oradas, actúan sobre el oí do; los "toques de paso", el roce del aire contra nuestras manos cuando efectuamos "mudras", el contacto con la copa de cristal, llega al tacto; el paladear el agua consagrada de esa copa, al gusto. El " ánima mundi" significa "el esp íritu del mundo": simbólicamente representa al Universo microcósmicamente reflejado en ese lugar: es como ponerle lí mites a la realidad. Si se hiciera un "ritual necrom ántico" (de invocación y llamado de espíritus de difuntos, de paquetes de memoria o de entidades del "bajo astral") el ánima mundi pasaría a tener otra propiedad conexa, que es la de servir de círculo de protecci ón. En un ritual necrom ántico sí o sí forzosamente desde el comienzo del ritual hasta el final del mismo los oficiantes, los asistentes -colaboradores- y los "comparsas" -asistentes pasivos- deben mantenerse dentro del cí rculo, porque el estar fuera del mismo los hace m ás vulnerables, m ás permeables a las influencias de las entidades que puedan convocar, no así en otra clase de rituales, como los de consagración, donde el efecto dentro o fuera del cí rculo es el mismo mientras la persona haya pasado parte de la liturgia dentro de aquél. En el ritual del 31 de octubre la comparsa pasó dentro del ánima mundi durante la defumaci ón que los asistentes hicieron de cada uno de los presentes. No se trata aqu í de proteger durante el acto a nadie, sino de proyectar en el lugar, sobre el lugar, en la persona o los objetos que lleva para tal efecto, las vibraciones que tratamos bajar al plano en que nos desenvolvemos.

En el ánima mundi se escribe una serie de palabras que deben reunir tres condiciones: un valor numerol ógico, es decir que traducidas a n úmeros representen una determinada vibraci ón del Cosmos.

Deben asimismo tener un significado propio: expresar lo que se desea, lo que buscamos, a qui én buscamos. Deben tener un sonido que sea en sí mismo una vibraci ón. Por ejemplo: si se escribe la palabra "ACLA" y se pronuncia la sílaba "OM" pese a formar parte de horizontes culturales muy distintos (una es europea y medieval; la otra, hindú y pretérita) son correspondientes entre sí, porque ambas representan el espíritu universal concretizado en la materia f ísica de la persona que las usa.

Existe una enorme diversidad de rituales; nosotros empleamos aquellos que observamos o deducimos son los m ás eficientes de cara al resultado y económicos en tiempo en funci ón de la energ ía y el esfuerzo en los tiempos que lleva.

En el ritual del 31 de octubre, el oficiante "saltó" de lo occidental a lo oriental. Por ejemplo: mientras que todo el contexto era típicamente occidental (desde las túnicas, los sí mbolos empleados, hasta los candelabros y dem ás), el libro sagrado que estaba en el altar era oriental (se trataba del Bhagavad gitâ). Se puede usar cualquier libro sagrado (la Biblia, el Corán, el Talmud, etc.). El Ocultismo parte del precepto que todos los libros sagrados de todas las religiones están imbu ídos de algo de la Divinidad; tambi én parte del precepto que todos los libros sagrados tambi én acumulan mediocridades humanas, pese a lo cual todos comparten una pizca de lo Trascendente. Por lo tanto, es absolutamente circunstancial que uno emplee un libro sagrado oriental u occidental; lo importante reside en que el oficiante del ritual tenga alguna afinidad con el texto elegido. Este mismo planteo hace que uno esté facultado para emplear "letaní as" (oraciones o repeticiones) tanto latinas como orientales, por ejemplo, el empleo del mantram "om Shiva, om Shivaina, om Shivaraina om", que empleamos en el ritual, es una alabanza al dios Shiva (dios creador del Universo entre los hindúes, representa adem ás al ciclo regenerador de la Naturaleza). Ellos sostienen que hay un principio cósmico universal: la conciencia cósmica sin manifestarse es llamada Bhrama; cada manifestaci ón de Bhrama se metamorfosea en esa circunstancia en una deidad independiente. Es decir, cuando Bhrama opera a través de las fuerzas transformadoras y constructoras de la Naturaleza es "Shiva"; cuando Bhrama opera a través del caos, de la destrucci ón y del desorden, es "Kali", cuando Bhrama encarna entre los hombres en "Khrishna".

Volviendo al " ánima mundi", las palabras que se escriben dentro pueden ser las siguientes (entre otras): JEHOVAH ADONAI (si el ritual tiene como objetivo combatir a un enemigo hay que sustituir la palabra "Adonai" -aspecto creativo de la Deidad- por "SABAOTH" -aspecto destructivo-). Al igual que Shiva y Kali, dos de las "caras" de Bhrama.

La Gnosis siempre sostuvo que Dios es malo y bueno a la vez; entonces si Dios es todo, también abarca al Mal, como dos caras de una misma moneda, el Jano de los griegos, el dios bifronte.

Algunos cabalistas comparten ese enfoque, diciendo que Dios se puede manifestar constructivamente o destructivamente, pudiendo ser de conducta "erótica" o "than ática". Si es "erótico" (Eros: dios de la vida y el amor entre los antiguos griegos) es Jehovah Adonai, y si es than ático (Thánatos: dios de la muerte entre aquellos), será Jehovah Sabaoth.

Las palabras que siguen en el ánima mundi (siempre se escriben de Este a Oeste) son las siguientes: HA'ARETZ (se pronuncia "jaretz") EHEIEH ("ejeiej") ELOAH ("eloaj") VA DAATH.

Esta frase en hebreo es una impetraci ón a Dios para que esté presente en nosotros y actúe a través de nosotros.

Si empleo la palabra Sabaoth (en reemplazo de Adonai) para combatir a un enemigo y además deseo amplificar el "efecto boomerang" ("que dios te de el doble de lo que me deseas"), luego de escribir "Va Daath" continúa esta frase: ABREQ AD ABRA (se pronuncia como se escribe). Es la antigua frase que, por deformaci ón, degeneró en el circense "Abracadabra" de los ilusionistas de sal ón, pero que originalmente se traducí a como "devuelvo el rayo de la muerte hacia ti". Luego, en ambos casos se continúa escribiendo SATOR AREPO TENET OPERA ROTAS hasta completar el cí rculo. Dentro del ánima mundi se dibuja un pantáculo o estrella de cinco puntas, cuya punta superior apunte hacia el Este. Hay que dibujarla de un sólo trazo. Para facilitar el proceso, dentro del círculo se marca el Este y cuatro puntos más -que resulten equidistantes- y luego se unen formando esa estrella. El pentágono que se formó en el centro del pantáculo se llama "exergo", y en él deben escribirse las palabras SATOR AREPO TENET OPERA ROTAS, ACLA ACLA o colocar un "cuadrado m ágico" (que veremos en la próxima clase). Mirando hacia el Este hacia la derecha y hacia adelante se hace un segundo pantáculo (un sólo cí rculo y dentro una estrella de cinco puntas) donde se depositan los objetos a consagrar, es decir, aquellos objetos que los asistentes hayan llevado para ser, diríamos, "cargados" con una propiedad especí fica. Es el fundamento operatorio de amuletos y talismanes.

En cada una de las puntas del pantáculo mayor se coloca una vela violeta y fuera del cí rculo, en el ángulo noroeste de la habitaci ón se coloca una vela negra que cumplirá la funci ón de "punto de fuga" (ver m ás abajo) para absorber toda la negatividad que pueda estar rondando en el lugar.

Capítulo siguiente - Apéndice: El punto de fuga
Capítulo anterior - Los egrégoros

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratará tus datos para realizar acciones promocionales (vía email y/o teléfono).
En la política de privacidad conocerás tu derechos y gestionarás la baja.

Cursos similares a Curso de autodefensa psíquica



  • Vídeo
  • Alumnos
  • Valoración
  • Cursos
1. Cómo tratar a personas difíciles
Todo el mundo ha tenido que tratar en alguna ocasión con ellos: entorpecen el... [13/11/01]
264.474  
2. Cómo superar el miedo a volar
¿Le dan pánico los aviones? ¿Siente un sudor frío cada vez que pisa un aeropuerto?... [04/03/02]
13.248  
3. El arte de dirigir tu propia vida
El "liderazgo personal" es el rol que adoptamos todos para dirigir nuestra vida y... [14/01/03]
46.387  

Capítulos del curso


¿Qué es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail