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Curso de autodefensa psíquica

Autor: Gustavo Fernández
Curso:
8,89/10 (44 opiniones) |32129 alumnos|Fecha publicación: 23/06/2006
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Capítulo 27:

 Los genios planetarios II

Genio número 27: Yerathel.

Lo que puede obtenerse de Yerathel:

La confusión de malvados y calumniadores y verse libre de enemigos. Protección contra los que nos provocan y atacan injustamente. El verse confiar una misión de propagar la luz. Borrar de las memorias de la vida lo negativo arrepintiéndose de ello. El conocimiento de las verdades eternas, triunfo de empresas justas. Ser fiel a su destino, que la voluntad acepte la liquidación del karma.

"Yerathel, Dios que castiga a los malvados".

"Eterno, libérame de los hombres malvados. Presérvame de los hombres violentos".

"Eripe me Domine ab hómine a viro iniquo eripe me".

"Yerathel, Señor, perm íteme utilizar las virtudes adquiridas a lo largo de las vidas, para iluminar con ellas la parte oscura del Universo. Permíteme que sea como un río de fuego, en el que puedan purificarse todos cuantos se acerquen a él".

"Permíteme ser aquél que distribuya la llama a los que no han recibido a su hora su parte de Eternidad".

"Ayúdame, Yerathel, a volar por encima de lo profano y a penetrar en el dominio de lo sagrado, ayúdame a encontrar mi lugar en el Cosmos, a estar del lado derecho de la Creación".

"Haz de modo que en mí la inteligencia activa sea el reflejo de la divina Sabiduría y que no se apague nunca en mi alma la sed de actuar y de aprender. Y cuando mi espíritu se despegue, llevado por el afán de ir más allá de mí mismo, ponme, Yerathel, con el Eterno, faz a faz ".

Genio número 28: Seheiah.

Lo que puede obtenerse de Seheiah:

Protección contra las enfermedades, los incendios, las ruinas y caídas. Protección contra los accidentes y las catástrofes en general. Protección contra los rigores del propio destino. El perdón de los pecados mediante la comprensión de los errores. El restablecimiento de la salud, la propia y la de los demás. Prudencia para sí mismo y los demás.

"Seheiah; Dios que cura a los enfermos".

"Dios, no te alejes de mí. Ven pronto a socorrerme".

"Deus no elongeris a me. Deus meus in auxilium meum respice".

"Seheiah: ayúdame, Señor, a tomar conciencia de las cosas. Sobre mí gravita un pesado karma y quiero que me ayudes a dar todo lo que se me pide, sin que mi personalidad mortal ponga obstáculo al cumplimiento de mis obligaciones. Y si soy acreedor a ciertos privilegios, guíame para que administre con prudencia los bienes que reciba del Eterno".

"Protégeme, Señor, cuando mi salud flaquee; ilumina mi alma para que comprenda el sentido de la prueba y ya limpio de las escorias del pasado, haz de mí una columna de Tu templo".

Genio número 29: Reiyel.

Lo que puede obtenerse de Reiyel:

La liberación de los enemigos, visibles e invisibles. Verse libre de sortilegios de todo tipo. Inspiración para las plegarias y las alocuciones y discursos. Fuerza persuasiva para convencer al adversario. Misión para realizar una obra.

"Reiyel; Señor, que me has elegido a mí para ser el vehículo de Tu verbo".

"Vela para que mi alma conserve la pureza necesaria a la manifestación de Tu pensamiento. Lava las impurezas, los atascos interpuestos por mi personalidad mortal, a fin de que Tu corriente no encuentre obstáculos".

"Libérame de esos enemigos que pueden suponer un freno y de los amigos que me retienen prisionero de los falsos valores".

"Procúrame un lugar para meditar y lléname de celo para propagar lo que mi Ego detecta. No permitas que mi conducta traicione lo que Tú llevas a proclamar en palabras".

"Señor Reiyel, alienta en mí el afán de entrega y permíteme ser dispensador de las virtudes de tu diestra".

Genio número 30: Omael.

Lo que puede obtenerse de Omael:

Paciencia en los avatares y miserias de la vida. Fecundidad en el matrimonio.

Normalidad en los partos. La venida al mundo de un alma noble a través de la generación.

Buenas relaciones entre padres e hijos.

"Omael; Dios paciente".

"Tú eres mi esperanza, en Ti confío desde mi aurora espiritual".

"Quonian tu es patientia mea Domine; Domine spes mea a juventute spiritus mea".

"Omael, Señor, quisiera que a través de mí pudieran venir al mundo almas nobles y elevadas. Quisiera que me eligieras para transmitir la vida a seres superiores que den testimonio de Tu reino".

"Pero si la necesidad exige que de mí vengan seres deformes de cuerpo o de alma, abre, Señor, el don de vivificar la facultad de hallar vida en aquellos que ha tocado el Ángel de la Muerte".

"Ojalá, Señor Omael, pueda ser aquél a través del cual otros Lázaros vuelvan a la vida".

Genio número 31: Lekabel.

Lo que puede obtenerse de Lekabel:

Inspiración en los asuntos profesionales. Se le invoca para obtener iluminación en todo lo relacionado con la profesión, siendo altamente especializado en asuntos laborales.

"Lekabel; Dios que inspira".

"Yo diré Tus poderosas obras, Señor Eterno. Recordaré Tu justicia y sólo la Tuya".

"Quoniam non cognovi litteraturam introibo in potentias Domini; Dómine memorabor justitiae tuae solius".

"Lekabel; inspira mi alma, Señor, para que mi trabajo humano transcurra por los caminos de lo abstracto. Ayúdame a descubrir en mí espacios siderales, de manera que mi ritmo macro orgánico pueda acompasarse con el movimiento cósmico".

"Haz que mi intelecto pueda dar la solución difícil que de mí se espera y aleje de mí la tentación de enriquecerme con la explotación de mi talento".

"En esa última etapa de un ciclo evolutivo, dame la serenidad necesaria para que pueda asimilar las experiencias acumuladas en mis vidas anteriores, haz que las pasiones no puedan turbarme, ni ser sensible a otra belleza que la de Tu faz divina".

Genio número 32: Vasariah.

Lo que puede obtenerse de Vasariah:

Justicia. Predisposición favorable de magistrados, abogados, jueces. Feliz memoria y poder expresarse con facilidad.

"Vasariah; Dios justo".

"La palabra del eterno es recta y todas Sus obras se cumplen con fidelidad".

"Quia rectum est verbum Domini, et omnia opera ejus infide".

"Vasariah, has puesto, Señor, una bien dura tarea sobre mis frágiles espaldas. Si mis vidas anteriores han hecho inevitable el que ahora juzgue a mis hermanos, que defienda sus derechos y los constriña a la realización de sus deberes, manifiéstate en mí, señor Vasariah, de manera que sea yo mismo ejemplo de rectitud y orden".

"Si me veo obligado a ser el vehículo de Tu severidad, ayúdame a no ser jamás ni insolente ni prepotente al anunciar las sentencias".

"Ayúdame a sentir por mis hermanos que juzgo esa solidaria simpatía que hará más llevadero el peso del castigo".

"En todo momento y en todo lugar, haz que sea un modesto servidor de Tu ley, y no el brazo arbitrario de un terrenal e injusto gobierno".

Genio número 33: Yehuyiah.

Lo que puede obtenerse de Yehuyiah:

El conocimiento de los traidores y su destrucción. Protección contra las acechanzas de los malvados. Obediencia de los subordinados. La revelación de los defectos propios y de las actitudes erróneas. Resultados prácticos en los trabajos, victorias profesionales.

"Yehuyiah; Dios que conoce todas las cosas".

"El Eterno conoce el pensamiento del hombre y sabe de su vanidad".

"Dominus scit cogitationis hominum quo niam vanae sunt".

"Yehuyiah, Señor, he recorrido un largo camino del lado de la ley, he sido Tu instrumento y me has manipulado a placer. Si es Tu voluntad el que ahora conozca la perversidad de tu reino, vela desde lo alto, Yehuyiah, para que aprenda las lecciones que deba asimilar y no me extralimite en atribuciones maléficas".

"Quiero moverme en el límite de Tus exactos designios, quiero que mi incursión en las columnas de las tinieblas sea un episodio, un interludio, un intermezzo, una distracción en la gran ópera de mi existencia".

"Y, una vez aprendidas las lecciones que Tu voluntad me ha asignado, pido tu ayuda, Señor, para que pueda volver a la columna de la luz y, ya en ella, pasar al pilar del centro, a fin de ser fundamento y base de Tu esplendoroso universo".

Genio número 34: Lehahiah.

Lo que puede obtenerse de Lehahiah:

El aplacamiento de la cólera, la propia y la de los demás. La comprensión de la estructura del universo, de las leyes divinas. Favores inverosímiles de parte de los grandes: títulos, honores, dones. Buenos resultados en las peticiones a ministros, directores, gobernantes.

"Lehahiah; Dios clemente".

"Israel, pon tu esperanza en el eterno, desde ahora y para siempre".

"Speret Israel in Dómino, ex hoc nunc, et usque insaeculum".

"Lehahiah: dame buenas causas en las que servir. Dame señores de vasto horizonte, a los que aportar mi fiel eficacia organizadora".

"Me has enseñado, Señor, a combinar el Agua con el Fuego y en esa tarea espero conquistar mis títulos de gloria".

"Oriéntame hacia situaciones en las que pueda brillar con las cualidades que me has insuflado, y si me toca trabajar para ruines señores, pon en mí la ambición de ser justo".

"Haz que con mi voz y con mi gesto pueda aplacar a los esp íritus encolerizados; haz que sea ejemplo de generosidad y entrega; haz que el corazón y el cerebro vivan en mí en perfecta armonía y que pueda transmitir a mis hermanos esa paz que Tú has llevado a mi alma; haz de mí, Lehahiah, el pilar inamovible de la columna del centro".

Genio número 35: Chavakiah.

Lo que puede obtenerse de Chavakiah:

Ayuda en el establecimiento del contacto con el Ego. Buena comprensión entre padres e hijos. El hallazgo de canales adecuados para realizar la misión. Reconciliación entre familiares ofendidos y el perdón de toda ofensa. El reparto amistoso de sucesiones, testamentos entre miembros de familia.

"Chavakiah; Dios que da alegría".

"Amo al Señor por haber escuchado la voz de mis oraciones".

"Dilexi quoniam exaudiet Dominus voce morationis meae".

"Chavakiah, ayúdame Señor a entender la lengua extraña de las divinas regiones".

"Ayúdame, Chavakiah, pon en mí la fuerza de decisión necesaria para romper con los hábitos perversos y poder ser así la base de un nuevo universo".

"Yo seré el material firme, la cal y el cemento de Tu obra, y te ofrezco mi cuerpo y mis vehículos para que edifiques con ellos el nuevo Edén".

Genio número 36: Menadel.

Lo que puede obtenerse de Menadel:

Conservar el empleo y los medios de existencia. Protección contra los calumniadores y maledicentes. Liberación de los hábitos viciosos que nos aprisionan al pasado. Descubrimiento de tesoros interiores y exteriores. Ayudas providenciales, tanto espirituales como materiales.

"Menadel, Dios adorable".

"Eterno, quiero permanecer en Tu casa, en el lugar donde Tu gloria habita".

"Domine dilexi decorem demus tuae et locum habitationis gloriae aetuae".

"Menadel, ayúdame Señor a borrar la memoria de mi pasado. Haz que siete velos caigan sobre lo que fui y ya no quiero ser".

"Cuida, Señor, de que no me persiga la nostalgia, ni el sabor de esos confortables hábitos que durante tantos eones de tiempo me han mantenido cautivo del universo material".

"Quiero volar hacia Tu luz, quiero obtener de Ti el visado para regresar a mi patria; quiero poder oír la música de las esferas y el crepitar de los astros en su carrera espacial".

"La dura jornada de labor ha terminado para mí, y vuelvo a tus lares cargado de experiencia".

"Bebe mi néctar, Señor, y en él encontrarás una más alta comprensión de Tu obra".

Genio número 37: Aniel.

Lo que puede obtenerse de Aniel.

Vivir en paz y armonía con personas de carácter muy distinto. La victoria en condiciones muy apuradas. La celebridad. El secreto de las leyes del universo.

"Aniel, Dios de las virtudes".

"Dios de los ejércitos, levántanos. Muéstranos Tu faz serena y estaremos salvados".

"Deus ad virlutem convertenos et ostende faciem tuam et salvi erimus".

"Aniel, a través del intelecto quiero, Señor, expresar Tu Universo".

"Sé que hay estadios que todavía no he podido alcanzar, sé que hay cimas que no comprendo. Pero intuyo que más allá de mi mundo hay un mundo más vasto, en el cual un día todos podremos penetrar".

"Yo te pido, Señor, que me lo hagas entrever, para que pueda ser el anunciador de Tus maravillas a los que se encuentran a niveles inferiores al mío".

"He alcanzado un punto en el que veo claro que todo es Uno y ya nunca más he de moverme de Tu unidad".

"En la inmensa variedad de Tu obra, Tu voluntad es Una".

"Eterno y múltiple, Tu voluntad es Una".

"Eterno y múltiple, Tu voluntad es Una".

"Eterno y múltiple, Tu voluntad es Una, hasta el final de los tiempos".

Genio número 38: Haamiah.

Lo que puede obtenerse de Haamiah.

Protección contra el rayo, las armas, animales feroces y espíritus perversos.

Protección de los que buscan a Dios contra sus enemigos. Descubrimiento de la verdad, adquisición de tesoros del cielo y de la tierra. Ayuda en las obras espirituales.

"Haamiah; Dios de la esperanza de todas las criaturas de la Tierra".

"Eterno, tú eres mi refugio. Tú haces del Muy Alto Tu retiro".

"Quonian tu est Domine espes mea; altissimim posuisti refugium tuum".

"Haamiah, purifica, Señor, mis sentimientos, aparta de mí todo lo que no se ajuste a Tus divinas reglas, haz que mi corazón sólo desee lo que Tú, Señor, deseas desde Tu eternidad".

"Inspírame, Señor, las medidas con las que edificar Tu templo. Enséñame el arte de combinar el Agua con el Fuego, a fin de que cese el combate entre los hermanos enfrentados".

"Y cuando haya alcanzado el nivel del Maestro Constructor, haz que me sean dados atributos de la lógica y de la razón para que mis hermanos puedan contemplar a través de mí el esplendor de Tu obra".

"Dame, Señor, poderes para resucitar en el corazón de los hombres tu Eterna verdad".

Genio número 39: Rehael.

Lo que puede obtenerse de Rehael.

Curación de las enfermedades. Misericordia divina para solucionar problemas.

Amor filial y amor paternal. Obediencia y respeto de los hijos para con los padres e inferiores.

"Rehael; Dios que recibe a los pecadores".

"Escuchad, Señor, apiádate de mí, acude en mi socorro".

"Audivit Dominus, et misertus est mei; Dominus factus est meus adjuntor".

"Rehael, Señor, haz que todo en mi vida sea como debe ser. Ayúdame para que no transfiera a otros mis problemas, mis compromisos. Dame fuerzas para que pueda realizar yo mismo mi tarea esencial, y no sienta el deseo de cargar sobre las espaldas de mis hijos mis propios deberes con la espiritualidad ".

"Dame lucidez, Rehael, para tomar las decisiones que se imponen para descargarme de los negocios, propiedades, hábitos, y poder marchar libre de peso hacia empresas espirituales".

"Necesito tu ayuda, Señor, para proceder al sacrificio de mis sentimientos y para que mi razón acepte el tránsito a un mundo de valores nuevos".

"Líbrame de la tentación, Señor, de dejar mi tarea para otra generación, haciendo que mis hijos vivan el deber que Tú me has impuesto".

"Escucha mi plegaria, Eterno, y haz que hasta mí llegue el rayo de Tu suprema lucidez".

Genio número 40: Yeizael.

Lo que puede obtenerse de Yeizael:

Liberación de los prisioneros. Liberación de los enemigos. Consuelo en los avatares de la vida. Inspiración de los condicionamientos interiores, de los vicios.

Posibilidad para los artistas y escritores de colocar sus obras.

"Yeizael; Dios que regocija".

"¿Por qué, Eterno, rechazas mis plegarias, por qué ocultas Tu rostro?".

"¿Ut quidam Domine repellis orationem meam; avertis facien tuam a me?".

"Yeizael, despiértame, Señor, del sueño de la razón, fertiliza mi mente con los más puros anhelos, haz que pueda ofrecer a la sociedad que me rodea una visión equilibrada de Tu reino".

"Permíteme, Yeizael, liberarme de los enemigos interiores y exteriores, desprenderme de todo aquello que me mantiene prisionero en los niveles inferiores de tus mundos, a fin de que a través de mi alma pueda correr el mensaje que proclaman Tus Altos Hechos".

"Y, cuando la fuente del Aleph mane de mis entrañas, mantenme, Señor, próximo a los Hombres, para que no vean en mí a un ser extraño, para que puedan escucharme confiados y ser, para ellos, canal hacia el eterno".

Genio número 41: Hahahel.

Lo que puede obtenerse de Hahahel:

La reintegración a la fe. Inspiración en pláticas religiosas. Eficacia en ritos y oraciones. Poder de convencer a los impíos. Protección en la misión encomendada y contra los calumniadores.

"Hahahel; Dios en Tres Personas".

"Eterno, libera mi alma de labios inicuos y de la lengua engañosa".

"Domine, libera animan meam a labiis iniquis et a lingua dolosa".

"Hahahel, transmíteme, Señor, Tu aliento con la fuerza implacable de quien da un hachazo, para que Tu mensaje penetre en mí violentamente y no pueda perderse una sola gota de ese Amor en mundanos devaneos".

"Ayúdame, para que ese amor que de Ti recibo, vuelva a las fuentes primordiales enriquecido con mi propio amor humano, tejido de obras y sacrificios".

"Permíteme, Señor, ser el gran protagonista de Tu pureza y no toleres que mis labios exijan de otros aquello que yo mismo debo restituirte".

"Mantenme, Señor, atado a Tu luz, para que pueda ser, en todo momento y en todo lugar, tu perfecto misionero".

Genio número 42: Mikael.

Lo que puede obtenerse de Mikael:

Comunicación con personas que se encuentran lejos. Obediencia por parte de los subordinados. El don de la diplomacia. Seguridad en los viajes.

"Mikael; Virtud de Dios, casa de Dios, semejante a Dios".

"El Eterno te guardará de todo mal. Él guardará tu alma".

"Dominus custodit te ab maní malo, custodiat animan tuam Dominus".

"Señor Mikael, concédeme el privilegio de instituir en la Tierra el orden que rige en el Cielo".

"Haz que mi inteligencia comprenda las divinas medidas y guíame después hacia las circunstancias que han de permitirme exteriorizarlas".

"Que Tu luz me ilumine para que pueda difundir sólo aquello que es conforme a las reglas de oro".

"No excites mi curiosidad hacia las cosas profanas y haz de mí una persona ávida de secretos cósmicos".

"No permitas, señor Mikael, que sirva a otro soberano que no seas Tú, ni que ostente otro poder que el que viene directamente de Tu trono".

"Mantenme, Señor, en Tu obediencia, no me apartes de la esfera de Tu amor ".

Genio número 43: Veuliah.

Lo que puede obtenerse de Veuliah:

Favor de personajes elevados, directamente o por intermedio de sistemas de comunicación, verbales, escritos o de cualquier naturaleza. El triunfo de justas causas.

Protección para las empresas y su prosperidad.

"Veuliah; rey dominador".

"Eterno, yo imploro tu socorro y mi plegaria de la mañana se eleva hacia Ti".

"Et ego ad te Domine clamavi; et mane mea praeveniet te".

"Veuliah; haz que en mi fuero interno resplandezca la luz para que mis sentimientos se acomoden a las exigencias del orden universal".

"Haz que mi amor se complazca en todo lo que es noble y elevado".

"Haz que mi fuerza interior se proyecte hacia objetivos sublimes".

"Que mis sentimientos, señor Veuliah, se integren armoniosamente al mundo mental, que sean felices inspiradores de mi razón y que unos y otros puedan ser generadores de conciencia".

"Si me has designado, Señor, para hacer Tu guerra, presérvame de todo odio, de todo rencor, que mi violencia no pueda tener otro objetivo que el de Tu justicia, que mi brazo armado sea aquél a través del cual es restituida la virtud y la libertad ".

"Señor Veuliah, no permitas que para mis hermanos pueda jamás ser el tirano, sino el que presta la fuerza y el valor para permanecer en el seno de tu justo rigor".

Genio número 44: Ylahiah.

Lo que puede obtenerse de Ylahiah:

Protección de los magistrados para ganar un proceso. Protección contra las armas, los atentados, los ladrones. Valor para afrontar la adversidad. Conquista de la celebridad por una hazaña singular.

"Ylahiah; Dios eterno".

"Acoge los sentimientos que mi boca expresa y enséñame Tus leyes".

"Voluntaria oris mei beneplacita fac Domine et judicia tue doce me".

"Ylahiah, si me has elegido a mí como instrumento de Tu justicia, mantenme dentro de Tu luz, no permitas que mis sentimientos se desborden impeliéndome a tomar justicia por mi mano. Guíame, Señor, hacia las escuelas del Saber, donde pueda instruirme sobre Tus leyes y tomar consciencia de la organización del cosmos".

"Haz que las empresas en las que triunfe sean aquellas que inspira Tu designio y estando Tu voluntad en juego, haz que sea ese héroe mediante cuyo comportamiento todo el Universo da un magistral paso hacia delante".

Genio número 45: Saliah.

Lo que puede obtenerse de Saliah:

Buena salud y curación en caso de enfermedad, para sí mismo y para los demás.

El triunfo de la modestia, la confusión de los orgullosos. Facilidad en el aprendizaje de cualquier cosa, medios para ello. La vida y la salud de todo lo que respira, sean plantas, animales u Hombres.

"Saliah, motor de las cosas"

"Cuando digo, "mi pie vacila", tu bondad, Eterno, me sirve de apoyo".

"Si diceman, motus est pes meus; misericordia tua domine adjuvebat me"

"Saliah, Señor, me encuentro maduro como un Sol que necesita derramar su simiente por el Universo; debes ayudarme para que de mí no se desprendan las virtudes indiscriminadamente, sino que salga tan sólo de mi esfera luminosa aquello que es útil al discurrir de la Obra del Eterno".

"Haz, Señor Saliah, que a través de mí puedan encontrar su plenitud los que estén movidos por el afán de servicio, y que gracias a mi acción madure la buena simiente".

"No permitas, Saliah, que mi temperamento se exprese con exceso, que no sean demasiado tórridos los veranos ni demasiado fríos los inviernos".

"Permíteme, Señor, actuar siempre al unísono del latir cósmico, y que todo encuentre a través de mí su perfecta línea del Universo".

Genio número 46: Arial.

Lo que puede obtenerse de Arial:

Revelaciones, descubrimientos secretos, tesoros ocultos, sueños proféticos, ideas nuevas, pensamientos sublimes, iluminación para el camino a tomar. Es el canal para agradecer a Dios los bienes que nos dispensa.

"Arial, Dios revelador".

"La bondad del Eterno es para todos y su misericordia se extiende a todas sus obras".

"Suavis Dominus universis: et miserationes ejus super omnia opera ejus"

"Arial, Señor, quiero desprenderme de mis redes materiales para recorrer en libertad tus espacios sin fin, quiero rebasar el mundo concreto y saturarme de eternidad".

"Quiero que me reveles, Señor Arial, todos los secretos encerrados en tu profundidad divina, uno a uno en perfecto orden, de manera que mi frágil intelecto pueda asimilarlos y proyectarlos al mundo de los Hombres".

"Ilumina, Señor, mis centros de percepción, para que pueda serte útil en esa magna empresa de descubrir a mis hermanos los tesoros que yacen en mi interior".

Genio número 47: Asaliah.

Lo que puede obtenerse de Asaliah:

Elevación hacia Dios y ser el testimonio de Su Verdad. Conocimiento de la verdad en filosofía y también en los engaños. Un comportamiento en todo momento justo.

Protección contra las inmoralidades y los escándalos.

"Asaliah: Dios justo que señala la Verdad ".

"Son tus obras numerosas, Eterno. Las has hecho todas con sabiduría. La Tierra está llena de tus bienes".

"Quam magnificata sunt opera tuam Domine. Omnia insapientia fecisti, impleta et terra possesione tua".

"Asaliah, Señor, yo ya estoy en la otra orilla. Con tu ayuda ya me alejo de la zona oscura, abandono los castillos materiales y me adentro en tus tierras de promesas".

"En un pasado lejano me has manipulado a tu antojo, he sido fiel marioneta y después yo he querido estructurar el mundo de acuerdo con lo aprendido de Tu luz primordial".

"Ahora, Señor, quiero que actuemos al unísono, Tu mano con mi mano, Tu soplo con mi impulso, y quiero que dejemos huellas para que los que vengan tras de mí encuentren el camino ya hecho y descubran los gestos y las palabras con las que crear".

Genio número 48: Mihael.

Lo que puede obtenerse de Mihael:

Paz y armonía entre los esposos, amistad y fidelidad conyugal. Protección para los que recurren a Él. Presentimientos e inspiraciones secretas sobre lo que ha de ocurrir.

"Mihael, Dios Padre socorrible".

"El Eterno ha puesto en evidencia su fuerza salvadora y ante los pueblos ha manifestado su justicia".

"Notum fecit Dominus salutare suum; inconspectu geintium revela vit justitia suam".

"Mihael, permíteme, Señor, transmitir la vida, haz que todo florezca a mi alrededor, y pon en mí la buena simiente para que aquello que en mí germina sea digno de los ojos del Eterno".

"Quiero, Señor, que de mi oscurecimiento nazca Tu luz, que mi sacrificio se transforme en fuente de vida".

"Quiero que pongas en mis manos la vara mágica que descubre manantiales, para que pueda poner en la tierra árida de los humanos Tu divina agua, emanada de Tu fuego creador".

Genio número 49: Vehuel.

Lo que puede obtenerse de Vehuel:

Consuelo en las penas y contrariedades. La iluminación divina. El descubrimiento de una misión. El descubrimiento de los valores morales interiorizados. La generosidad y el desprendimiento de los poderosos. La contemplación de Dios.

"Vehuel: Dios grande y elevado".

"El Eterno es grande y digno de loanza y su grandeza es insondable".

"Magnus Dominus et laudabilis et magnitudinis ejus no est finis".

"Señor Vehuel, vuelca mis aspiraciones hacia lo elevado, hacia lo que es noble; y digno de Tu Santo Nombre".

"Permíteme, Señor, elevar hasta tu altura las criaturas que se acerquen a mí, permíteme que sientan en mi aliento el sabor de la trascendencia".

"Orienta mis pasos hacia las montañas y no hacia los valles, hacia las cimas inaccesibles, más allá de las nubes, hacia el puro éter del cielo".

"Haz que brillen en mí las virtudes, no para decorar con ellas mi vanidad, sino para testimonio, Señor, de Tu esplendorosa presencia".

"No permitas que pueda ser aquél que con sus actos oscurezca Tu radiante divinidad".

Genio número 50: Daniel.

Lo que puede obtenerse de Daniel:

El consuelo y la misericordia de Dios. Remedio de todos los males. El perdón de las injurias, de los pecados. El rejuvenecimiento, la recuperación de la gracia y de la belleza. Una victoria moral. Una nueva ilusión de vivir. Salir de la confusión. Un renacer con una nueva esperanza.

"Daniel; el signo de las misericordias. El ángel de las confesiones".

"El Eterno es misericordioso y compadeciente. Lento en la cólera y rico en bondades".

"Miserator et misericors Dominus longanimis et misericors".

"Daniel, insufla en mí, Señor, la virtud de rejuvenecer con mi aliento los seres y las cosas. Haz que pueda revelar a los demás su potencial dormido y que yo represente para todos el nacimiento de una nueva ilusión".

"Que gracias a mí descubran el frescor y la gracia de lo Eterno que yace en la piedra, y que les sea revelado al mismo tiempo el fulminante efecto de los recursos morales para cambiar situaciones aparentemente irremediables".

"Que pueda, Señor, ser aquél que saca a los humanos de su indecisión, aquél que les descubre perspectivas, que los toma confiados en Tu justicia después que se hayan confesado, ante ellos mismos, sus errores".

"Permite, Señor, que encuentren en mí consuelo tras duras etapas de adversidad y rigor".

Genio número 51: Hahasiah.

Lo que puede obtenerse de Hahasiah.

La revelación de los misterios ocultos. Elevación del alma a la contemplación. Una misión redentora. Iluminación para que en esa misión no se mezcle con elementos provenientes de apetencias personales y egoístas. La curación de los enfermos.

"Hahasiah; Dios oculto".

"Que la gloria del Eterno subsista por los siglos. Que el Eterno se regocije con Sus obras".

"Sit gloria Domini in saeculum laeta bitur dóminus in operi bus suis".

"Hahasiah; Eterno, si me has elegido a mí para ser el brazo pagano de Tu justicia y el ejecutor de Tu Providencia, ayúdame a soportar el peso de mis errores y apunta a mi cuenta mis actos de bondad, de manera que la balanza de mi actuación en la Tierra se aproxime a su punto fiel".

"Instrúyeme, Señor, sobre Tus ocultos designios, no hagas de mí un instrumento ciego, haz que mi conciencia sea iluminada con Tu luz".

Genio número 52: Imamiah.

Lo que puede obtenerse de Imamiah:

El redescubrimiento de la divinidad. La superación de hábitos perversos. El abandono de las malas compañías. La liberación moral y material de una esclavitud, de un cautiverio. La destrucción del poder de nuestros enemigos. Protección para los prisioneros, la inspiración de medios para obtener la libertad. Protección en los viajes.

"Imamiah; Dios elevado por encima de todas las cosas".

"Loaré al Eterno a causa de Su justicia. Cantaré en nombre del eterno, del Muy Alto".

"Con fitebor domini altissini".

"Imamiah, Señor, haz que mis enemigos comprendan que ya no formo parte de su mundo, diles que me he quemado con Tu fuego y que ya no puedo cumplir las promesas que mi personalidad material contrajera un d ía".

"Libérame, Señor, de las responsabilidades de mi pasado profano, y ayúdame a retomar el camino a la celestial morada, para volver al mundo cargado con Tus pesas y medidas y construir Tu Edén".

"Quiero ser el operario conciente de la construcción de Tu mundo, el edificador iluminado de Tu santuario".

Genio número 53: Nanahel.

Lo que puede obtenerse de Nanahel:

Inspiración para las grandes obras. Sustento material para las mismas. El templo físico en el que adorar a la divinidad. Rejuvenecimiento intelectual y físico. Revelación del orden divino. La contemplación de Dios.

"Nanahel; Dios que rebaja a los orgullosos".

"Yo sé, Eterno, que tus juicios son justos y que es Tu Verdad la que me ha humillado".

"Cognovi Domine quia aequitas judicia tua: et in veritate tua humiliaste me".

"Nanahel; enséñame Señor, tu divino orden. Muéstrame el engranaje que muestra Tu justicia, revélame la particularidad de Tus leyes, de Tus normas, a fin de que pueda, en la Tierra, ser el ejecutor de Tu sublime mandato".

"Ayúdame, Nanahel, a encontrar el retiro propicio para que Tú y yo podamos comunicarnos".

"Allí estableceré el Santuario, allí honraré al Eterno, allí construiré la escalera de 72 peldaños para que las divinas jerarquías puedan subir y bajar".

"Allí generaré las doce tribus divinas que han de establecer en el mundo Tu esplendoroso Reino".

"Nanahel, no dejes que Tu luz me ciegue y haga de mí un ser orgulloso e insolente".

"En todo momento, en todo lugar, quiero ser de Tu designio el humilde artesano".

Genio número 54: Nithael.

Lo que puede obtenerse de Nithael:

La misericordia de Dios y larga vida. Protección contra las caídas y accidentes. La estabilidad en el empleo y el favor de los grandes. (Debe rezársele pues para conservar los medios de vida, propios y ajenos).

"Nithael; rey de los cielos".

"El Eterno ha establecido su trono en los cielos y su reino domina sobre todas las cosas".

"Dominus caeloo paravit sedem suma ipsius ómnibus dominabitur".

"Nithael; pon en mí el sentimiento de lo pasajeras que son las cosas. No permitas, Señor, que me identifique con la gloria que de Ti recibo, ni que considere como míos los poderes que Tú me has dado".

"Quiero ser, Señor, el actor de Tu obra, ora rey, ora mendigo. En la opulencia y en el despojo, en la grandeza y en la miseria, permíteme ser fiel al camino que Tus fuerzas han trazado".

"Ayúdame, Nithael, a conservar en lo alto de mis triunfos la sed de lo primordial".

Genio número 55: Mebahiah.

Lo que puede obtenerse de Mebahiah:

Fecundidad, los que deseen tener hijos. Facilidades para la realización de una obra espiritual. Iluminación divina. Consuelo, fuerza moral y espíritu religioso.

"Mebahiah; Dios eterno".

"Tú, eterno, reinas a perpetuidad y tu memoria permanece en generación".

"Tu autem dómine in aeternim permanes et memoriale tuum in generationem".

"Mebahiah; dame, Señor, la fuerza física de un Hércules para transportar sin agobio sobre mis espaldas Tu eterna verdad, de aquí para allá, en dulce peregrinaje, por todo el universo".

"Que mi fuerza física sea la imagen de Tu fuerza moral, que puedas encontrar en mí, Señor, una pieza útil de Tu obra".

"Quiero ser, Mebahiah, el constructor, el carpintero, aquél que elabora las pequeñas cosas que permiten a la Verdad acomodarse, tomar aposento, sentirse a gusto en la materia que le permiten establecerse en las moradas de los Hombres".

Genio número 56: Poyel.

Lo que puede obtenerse de Poyel:

Cualquier cosa que se le pida, tan vasto es su poder. Renombre, fortuna, saber filosófico y espiritual. Poder expresarse correctamente (para tartamudos, para los que padecen de pereza expresiva o dificultad de traducir en palabras sus sentimientos).

"Poyel; Dios que sostiene el Universo".

"El Eterno sostiene a todos los que caen y levanta a todos los que están encorvados".

"Allevat dominus omnes qui corriunt er erigit onmes elicos".

"Poyel, quiero que mis labios expresen, Señor, tan sólo lo que es digno, quiero que mi verbo descubra a quienes no escuchen la profundidad de tu obra, quiero que, como en Ti, todos los que a mí acudan encuentren sostén".

"Vivifica, Señor, mi palabra, haz que con ella pueda abrir anchas perspectivas, que con ella pueda iluminar insondables abismos".

"Haz que a través de mí se expresen tus más elevadas virtudes. Hazme, Señor Poyel, el constructor de la Tierra, de esa ciudad eterna que Tú has edificado en el cielo".

Genio número 57: Nemamiah.

Lo que puede obtenerse de Nemamiah:

Prosperidad en todas las cosas. Liberación de prisioneros. Éxitos en las batallas. Sueños premonitorios. Lucidez en la estrategia de la vida.

"Nemamiah: Dios loable"

"Ustedes que temen al Eterno, confíen en Él, que es su socorro y su coraza".

"Qui timent Dominus speraverunt in Domino adjutor eocrum et protector eorum est".

"Ayúdame, Nemamiah, para que en mí no haya otro designio que el de construir en La Tierra el arquetipo que ya existe en el cielo".

"Dame valor para afrontar mis responsabilidades y lucidez para hacer las cosas a su tiempo y no anticipando las etapas".

"Quiero luchar por la Tierra Prometida, pero guárdame, Señor, de la tentación de entrar en ella anticipadamente".

Genio número 58: Yeyalel.

Lo que puede obtenerse de Yeyalel:

Curación de enfermedades, especialmente las oftalmológicas. La confusión de los malvados y falsos testigos. La confesión de la verdad. Consuelo para las penas. La solución lógica para los problemas concretos de la vida.

"Yeyalel; Dios que atiende las generaciones".

"Mi alma está turbada. Y tú, Eterno, ¿hasta cuándo deberé esperar tu socorro?."

"Et ánima turbata est valde, sed tu Domine usque quo?".

"Yeyalel, arma mi brazo, Señor, para que construya con la mirada fija en la Eternidad".

"Que mis edificios sirvan para albergar la felicidad de los hombres".

"Pon mi inteligencia al servicio de la necesidad real y no permitas que la utilice para demostrar la certeza de mis prejuicios".

"Que mi combate tenga en todo momento un objetivo útil a la comunidad a la que pertenezco".

"Guárdame Señor, de la violencia y haz que en todo momento sea capaz de ceder antes de destruir".

"Desde lo alto de tu morada, guarda memoria en mí.

Genio número 59: Habahel.

Lo que puede obtenerse de Habahel.

Fecundidad en las mujeres estériles. El descubrimiento de objetos valiosos. El pago de deudas del pasado. El sometimiento y el respeto de los hijos hacia sus padres. La buena marcha de los negocios mundanos.

"Habahel; Dios que conoce todas las cosas".

"Desde la salida del sol hasta su ocaso, ¡que el nombre del Eterno sea loado!".

"A solis ortu uaque ad ocassum laudábile nortem domini".

"Habahel, quiero, Señor, que si por los méritos de mi pasado haces que el oro descienda del cielo para mí, me armes con el anhelo de invertirlo en la promoción de Tu reino".

"Dame, Habahel, un nivel de sabiduría que me permita utilizar este oro para que la vida en la Tierra sea más llevadera".

"Dame el afán de servir, dame el deseo de dar, dame el empeño de ser el transmisor, el administrador, el simple agente entre Tu bondad y las necesidades de los Hombres".

Genio número 60: Mitzrael.

Lo que puede obtenerse de Mitzrael:

La curación de las enfermedades mortales. Captación de la armonía cósmica. La liberación de los que nos persiguen. La fidelidad y la obediencia de los subordinados hacia los superiores. Longevidad y las más bellas cualidades del cuerpo y del alma. Distinción por el talento y la virtud.

"Mitzrael: Dios que consuela a los oprimidos".

"El Eterno es justo en todas sus vías y misericordioso en todas sus obras".

"Justus Dominus in ómnibus viis suis: et sanctus in omnibus operibus epis".

"Mitzrael, limpia, Señor, los canales de mis cuerpos para que tus sublimes energías puedan transitar por ellos sin encontrar obstáculos".

"Haz, Señor, que pueda vivir en mi nivel más elevado creando a mi alrededor la divina armonía que de Ti me llega".

"No permitas que mi talento esté por encima de mi virtud a fin de que en todo momento pueda servir de ejemplo".

"Hazme fiel al mundo de arriba, a fin de que todos mis gestos, todas mis palabras, sean el fiel reflejo de la vida cósmica".

Genio número 61: Umabel.

Lo que puede obtenerse de Umabel:

Amistad. Para conservarla, para reanudarla, para crearla. Una conducta de acuerdo con la ley divina. La orientación correcta de los afectos. El retorno a Dios de los que han perdido el sentido de la Ley. Conocimiento en Astrología y Física.

"Umabel; Dios por encima de todas las cosas".

"Que el nombre del Eterno sea bendecido ahora y por los siglos de los siglos".

"Umabel: que mis pasiones sean, Señor, las de amarte y bendecirte. Que mis afanes de construir sean los de edificar tu morada".

"Sit nomen Domini benedictum, ex hoc nunc et usque in saeculum".

"Que la búsqueda en mis propias entrañas no tenga otro objetivo que el de encontrarte a Ti en mí.

"Tú eres, Señor, mi pasado y mi porvenir y sólo la pérdida de tu Amor puede hacerme sufrir".

"No te alejes de mí, ámame, a fin de que los que a mí se acerquen en busca de amistad puedan encontrarte en mi contacto".

"Que todo mi libertinaje se reduzca, Señor, a un afán inmoderado de Ti".

Genio número 62: Iah-Hel.

Lo que puede obtenerse de Iah -Hel:

Conexión con la sabiduría divina. La evidencia de la verdad. Comprensión y entendimiento entre esposos. Abandono de los placeres mundanos para buscar la trascendencia. Un retiro del mundo para estudiar la filosofía y la ciencia divina.

"Iah-Hel, Ser Supremo".

"Ve, Señor, cuánto amo tus preceptos. Según tu promesa, dame la Vida".

"Vide quonian mandata tua dilexi Dómine, in misericordia tua vivificame".

"Iah-Hel, vivifícame, Señor. Haz que las corrientes de Tu pensamiento circulen por mi cerebro regenerándolo".

"Haz que los latidos de Tu corazón se sincronicen con los míos. Que mi gesto sea Tu gesto, que mi palabra sea Tu palabra".

"Haz que en mí lo masculino y lo femenino ocupen sus puestos respectivos y no permitas que una imaginación exaltada me lleve a ambicionar otro lujo que el de comprender la maravillosa máquina del mundo que el Eterno creó".

"Búscame, Señor, un lugar en el que pueda exaltarte y celebrarte, y desde el que sea posible mantener contigo la permanente conexión".

Genio número 63: Anauel:

Lo que puede obtenerse de Anauel:

Dinero para realizar una obra. Protección económica, curación de enfermedades y conservación de la salud. Conversión de ateos y suscitar interés en los indiferentes.

Prosperidad en los negocios y actividades profesionales. Protección contra los accidentes.

"Anauel: permite, Señor, que mis objetivos morales se cumplan. Haz que mis medios estén al servicio de una sociedad humana y fraternal".

"Que todo en mí funcione como en los cielos para que mi armonía suscite en los demás el deseo de emulación".

"Hazme sensato, Señor, para que no se pierda ni una gota de mi poder económico en vanas empresas".

"Quiero ser el financiero de la perfección que Tú representas y quiero que me mandes, Señor, proyectos en los que intervenir, a fin de que mi oro se convierta en mi luz".

Genio número 64: Mehiel.

Lo que puede obtenerse de Mehiel:

Consuelo en la adversidad. Exalta las plegarias y los votos de los que esperan de la misericordia de Dios. Protección contra la llamada de los instintos. Inspiración para escribir libros, novelas, obras literarias. Ayuda para que las obras sean editadas y para la profesión de escritor.

"Mehiel; Dios que vivifica todas las cosas".

"He aquí el ojo del Eterno que se posa sobre los que temen y sobre los que esperan de su bondad".

"Ecce óculi dómini super metuentes eum: et in eis, qui sperant super misericordiam ejus".

"Mehiel, espero de ti, Señor, que utilices mi talento para instruir a los hombres sobre las verdades eternas".

"Las facultades que con el vivir he adquirido pongo, Señor, a tu disposición para que vivifiques con ellas a los que duermen".

"No abrigo otra ambición que la de transmitir a mis hermanos las bellezas de Tu Universo".

"No es una tarea fácil, y sólo podré llevarla a cabo si Tú, Señor, me prestas la inspiración".

"Abro mi corazón y mi mente a Tu soplo: transítame, penétrame, pon en ellas Tu divina simiente".

Genio número 65: Damabiah.

Lo que puede obtenerse de Damabiah:

Protección contra los sortilegios. Protección contra los naufragios morales o marítimos. Éxito en las empresas útiles, sobre todo las relacionadas con el mar.

Descubrimientos que pueden valer una fortuna.

"Damabiah; Dios, fuente de sabiduría".

"Vuelve, Eterno. ¿Hasta cuándo me tendrás esperándote?. Ten piedad de tus servidores".

"Convertere Dómine, et usque qua et deprecabilis esto super ser vos tuos".

"Damabiah, quiero conocer, Señor, el secreto del feliz aliaje del fuego con el agua".

"Quiero que me enseñes a construir con agua y fuego, de acuerdo con las reglas del maestro Hiram, y con el saber oculto del rey Salomón".

"Quiero, Señor, que estos conocimientos llenen mis espacios interiores y que formen como un mar tranquilo de sosiego y fuerza espiritual".

"Ponme, Señor, al abrigo de las tempestades pasionales y hazme ciudadano de tu armonioso universo".

Genio número 66: Manakel.

Lo que puede obtenerse de Manakel:

Calmar la cólera divina cuando se ha ofendido a Dios. Sueños reveladores. Ayuda contra el insomnio. Protección de los poderosos. Mejorar el carácter y con él, el destino. La amistad y la bondad de las gentes de bien.

"Manakel, Dios que secunda y mantiene todas las cosas".

"No me abandones, Eterno. Dios mío, no te alejes de mí.

"No de relinquas me Dómine Deus meus, me dicesseria a me".

"Manakel: Señor que posees la fuerza que transmuta las tinieblas en pura luz, ayúdame a salir de la oscuridad".

"Permíteme evadirme de las situaciones estacionarias y líbrame de mis apegos materiales".

"Ayúdame a descubrir, Señor, lo que hay de trascendente en mi propia alma".

"Que Dios se muestre benigno con vuestro servidor y cure mis males".

"Ayúdame a ser amable y bondadoso, despierta mi intuición para comprender los mensajes que me envías en sueños, y permite que pueda despojarme de mis malas cualidades, tanto las físicas como las morales".

Genio número 67: Eyael.

Lo que puede obtenerse de Eyael.

Consuelo en la adversidad y suprema sabiduría. Larga vida y el conocimiento de las ciencias ocultas. Iluminación por el espíritu de Dios. Aptitud para las Altas Ciencias. Da el conocimiento de la Verdad a los que recurren a Él en sus trabajos.

"Eyael; Dios delicia de los niños y los hombres".

"Haz del Eterno tus delicias y Él te dará lo que tu corazón desea."

"De ectare in Domino et dabit tibi petitiones dordis tui".

"Eyael: Espíritu de Verdad, ayúdame a sacar fuera de mí los valores espirituales que Dios me ha conferido. Haz que pueda discernir lo verdadero de lo falso y permite que en mi labor diaria rinda testimonio de la Verdad, la Belleza y la Sabiduría."

"Hazme fuerte en la adversidad, ¡oh, Eyael!, y no permitas que mis labios profieran palabras falsas, para salirme de situaciones embarazosas."

"Muéstrame, Eyael, el camino de la Alta Ciencia, condúceme de tu mano hasta el Trono de Dios, libérame de las servidumbres materiales para que pueda encontrar, en la soledad, el espacio que necesito para realizar la Obra que Tú me inspiras".

"Acrecienta, Eyael, mi amor hacia Dios. Haz que mis obras sean gratas a Dios. Haz que sea Portador del Bien y Armonía".

"Instrúyeme, Eyael, instrúyeme sin cesar, derrama sobre mí los conocimientos de las leyes eternas para que pueda ser un instrumento eficaz en la obra divina".

Genio número 68: Habuhiah.

Lo que puede obtenerse de Habuhiah:

Virtudes para la curación de enfermedades. La conservación de la salud. Cosechas abundantes, fecundidad para los que no pueden tener hijos.

"Habuhiah; Dios que da con liberalidad ".

"Load al Eterno porque Él es Bondad y Su misericordia es para siempre jamás".

"Confitemini Domino, quoniambo nus: quonian in saeculum misericordia ejus".

"Habuhiah, haz que mi fe sea fecunda y que pueda ella mover montañas".

"Haz que Tu luz, acumulada en mi interior, sea tan intensa que pueda con ella restablecer la salud de los enfermos. Haz que las tentaciones que la vida me depare sirvan para fortalecerme y adquirir una más alta conciencia".

"Señor Habuhiah, dame fuerza para ser osado, dame valor para afrontar el peligro, dame Tu luz para vencer mi oscuridad".

"Llévame con mano firme a los dominios de la verdad y la trascendencia".

"Hazme ciudadano de ese mundo en el que ya no existe la duda".

"Permite, oh Señor Habuhiah, que sea para los demás una fuente de salud y alegría".

Genio número 69: Rahael.

Lo que puede obtenerse de Rahael:

El encontrar los objetos perdidos o robados y saber quién los sustrajo. Renombre, fortuna y legados. La benevolencia de los magistrados. Eficacia de la abogacía. La limpieza del pasado kármico: el perdón de los pecados.

"Rahael; Dios que ve todo".

"Señor, sois mi parte de herencia y mi cáliz. Vos tenéis en vuestras manos mi destino".

"Dominus pars haere ditatis meae et calicis mei, tu es qui restitues haeve ditaten meam mihi".

Rahael: Señor que todo lo ves, en la sublime memoria de las vidas, dame la fuerza necesaria para pagar el mal y transmutar los antiguos odios en puros amores desinteresados".

"Vacía mi alma de todo lo torcido y miserable que pueda haber en ella, para que en mis tinieblas pueda penetrar Tu luz ".

"Y cuando haya apurado hasta la última gota del cáliz de la amargura, permite, Rahael, que rinda testimonio de la divina sabiduría, permite que sea un ejemplo viviente para los demás y que me convierta en canal de los grandes designios del espíritu".

Genio número 70: Jabamiah.

Lo que puede obtenerse de Jabamiah:

Expresa la eterna fecundidad de Dios y puede obtenerse de Él, todo. La restitución de los poderes creadores. La capacidad de engendrar. La regeneración de los corruptos, la purificación de la naturaleza humana. Ayuda a convertirse en una de las primeras luces de la Filosofía.

"Jabamiah; Verbo que produces todas las cosas. En el principio, Alohim, Él, los dioses, el Ser de Seres, había creado lo que constituye la existencia de los cielos y la tierra".

"Jabamiah; Señor que produce todas las cosas, haz de mí el receptáculo vivo y conciente de Tu Verbo".

"Lléname Jabamiah de Tu presencia, de suerte que cuando el mundo me llame a la acción, sea Tu fuerza la que actúe, Tu voz la que ordene, Tu divino genio el que construya".

"Regenera en mí, Señor Jabamiah, todo lo que no sea conforme a la Ley divina y guárdame, Señor, de la vanidad de pensar que mis obras son mías y no tuyas".

"Permite, Jabamiah, que las circunstancias sean propicias a la expresión de Tu Verbo, y pon ante mí las personas adecuadas para que tu semilla fructifique en ellas".

"Y si mi trabajo es g