12.176 cursos gratis
8.741.793 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Curso de autodefensa psíquica

Autor: Gustavo Fernández
Curso:
8,89/10 (44 opiniones) |32129 alumnos|Fecha publicaciýn: 23/06/2006
Envýa un mensaje al autor

Capýtulo 13:

 Apéndice: El punto de fuga

no de los aportes m ás significativos al desarrollo de conceptos de avanzada dentro de la mecánica de los fenómenos paranormales (y en la cuesti ón de la supervivencia a la muerte) está dada, a nuestro criterio, por la rotura del corsé intelectual que buscaba explicar a través de procesos estrictamente psicologistas la g énesis y etiologí a de esta fenomenologí a. Como diversos autores han señalado en numerosas oportunidades, la propia palabra "parapsicología" ya resulta caduca para referirnos a una multiplicidad de eventos que escapan a los l ímites de lo mental, por más "extrasensóreo" que el mismo resulte. De hecho, sólo aqu él que encare esta disciplina pensando en una "parafísica" así como en una "parabiología" puede resultar, aunque parezca perogrullesco, un sensato parapsicólogo.

En consecuencia, debemos entender que una aproximaci ón meramente psicologista a la Parapsicolog ía (hija dilecta del Ocultismo) puede brindarnos una explicaci ón etiológica, esto es, de las causas desencadenantes del fen ómeno en estudio; pero sólo un conocimiento interdisciplinario que no desprecie la fí sica, la geometrí a no euclidiana y las matem áticas nos ilustrará sobre la mecánica de producci ón de tales eventos.

En este sentido, hemos observado que una especialidad tan resistida por personas con formación human ística como psicólogos y parapsicólogos, como es la astronom ía, puede ofrecernos aproximaciones confiables para explicar algunos de los muchos puntos oscuros que encierran estas tem áticas. Se trata de uno de los fen ómenos cósmicos m ás interesantes, el de los llamados "agujeros negros" que parece tener un correlato psíquico ("lo macrocósmico en lo microcósmico") en lo que hemos llamado "puntos de fuga", especie de "puertas" a una dimensi ón propia del ámbito de quienes ya no pertenecen a este mundo. Y que exista esta correspondencia ya de por sí no debe asombrarnos pues, recordando la versatilidad del Principio de Correspondencia ocultista, admira extender sus implicancias hasta este caso.

Como todos sabemos, un "agujero negro" es un punto del espacio llamado así porque el potencial gravitatorio de ese punto es tan infinitamente elevado que nada escapa a su atracci ón, ni siquiera la luz.

El proceso de gestaci ón del mismo arranca en las variaciones que se producen durante el "envejecimiento" de algunas estrellas. Este puede tener dos caminos: o aquellas comienzan a incrementar su volumen, pasando por la fase de gigante roja, hasta estallar, como en el caso de las "novas" y "supernovas", o bien, alcanzan un determinado punto crítico, comenzando a colapsar sobre sí mismas, en lo que podrí amos denominar un proceso de "implosión".

Ahora bien. Como quedara oportunamente demostrado por la f í sica relativista, todo cuerpo estelar "curva" el espacio a su alrededor. Cuanto mayor es la masa del cuerpo, mayor la gravitaci ón y mayor la curvatura, y debe quedar comprendido que el "volumen" (tamaño) de un cuerpo no es necesariamente sin ónimo de su "masa" (resistencia a la inercia). Así, si Júpiter, m ás voluminoso que la Tierra, tiene también mayor gravedad que ésta -y, en consecuencia, tambi én mayor curvatura espacial a su alrededor- una estrella que alcanzara la etapa de "gigante roja" involucione reduciendo su tamaño -o sea, su volumen - no necesariamente disminuye su masa, ya que ésta es una variable dependiendo de las distancias e interacciones corpusculares de sus átomos constituitivos. En consecuencia, una estrella colapsada sobre sí misma disminuye su volumen, pero aumenta de manera inversamente proporcional su masa, y con ella su gravedad. Pasa entonces a la etapa de "enana blanca" -del tamaño de un simple planeta como el nuestro, pero con una gravedad miles de veces mayor- y continúa implosionando, hasta reducirse a un tamaño tan exiguo -unos pocos metros de di ámetro- que, a escala cósmica, es inexistente.

Llegado este punto, su masa aumentó en un l ímite tendiente a infinito, con lo cual tambi én lo hizo su gravedad. Tenemos entonces un "agujero negro", punto del espacio que, como la vorágine del Maëlstrom del cuento de Edgar Allan Poe, atrae hacia sí, desde distancias inconmensurables, materia y energ ía que terminan siendo devoradas por el mismo.

Pero si algo da su especial característica ins ólita a este fenómeno es que, si idealmente pudi éramos situarnos a "un lado" del agujero negro para observar el proceso de absorci ón de materia y energía, veríamos que todos estos componentes parecen "caer" a un pozo, pero no "salen " por ningún lado.

Así, un rayo lumí nico se dirigirí a hacia el agujero, ingresa a éste... y se corta abruptamente, como desapareciendo en la nada. Ahora bien, si un incremento en la gravedad tendiendo a infinito provocaría una curvatura tambi én tendiendo a infinito, la "bolsa" gravitatoria así creada se "desfondarí a", dando paso a... ¿dónde?.

Pues, a un universo paralelo.

De hecho, los astrof í sicos han encontrado otro enigm ático fenómeno astron ómico que parece ser la polaridad opuesta del "agujero negro". Se trata de los "quasars", palabra formada por la contracción de las palabras inglesas que definen a "objetos cuasi estelares", es decir, puntos del espacio que se comportan como estrellas pero no son estrellas, emitiendo altísimas cotas de radiaci ón de todo tipo (rayos X, gamma, etc.). El interrogante es que tales emisiones no provienen específicamente de un cuerpo estelar dado, sino apenas de un "punto" en el espacio que se comporta como una estrella, de allí la definición de "cuasi estelar". Y suponemos con bastante fundamento, que el "quasar" es, a este Universo, el "agujero negro" de un universo simultáneo o paralelo, como el "agujero negro" de aquí pasa a ser el "quasar" de allá.

De hecho, matem áticamente nada se opone a la posibilidad de la existencia de "universos reflejos" del nuestro, como que la propia teoría de los "números negativos" corre en su apoyo.

Y ahora regresemos temporariamente al campo de la Parapsicologí a, sólo el tiempo necesario para establecer un nexo entre ambas teorías.

Tenemos la presunci ón de que aquello que denominamos "paquetes de memoria" -siguiendo aquí al bi ólogo francés Jean Jacques Delpasse, en alusi ón a los "fantasmas" o elementos psíquicos supervivientes a la muerte de la materia biol ógica- coexisten no necesariamente en el mismo "plano" vibratorio que el nuestro, sino quiz ás desplaz ándose a otros niveles de desenvolvimiento y, al hablar de niveles, no hacemos lugar aqu í a cuestiones espirituales sino, sencillamente, a planos de naturaleza energética que la propia Ley de Entropía -tambi én conocida como Segundo Principio de la Termodin ámica- obligarí a a ocupar.

Una de las numerosas razones por las cuales este supuesto parece adquirir sólidos fundamentos, pasa por las descripciones que las numerosas personas sensitivas hacen de sus percepciones de "paquetes de memoria", más especí ficamente, del momento en que éstos desaparecen del campo visual.

Recordemos que en la generalidad de casos, la percepci ón de un "paquete de memoria" adopta la forma de una nebulosa o una figura vagamente humanoide, de color blancuzco, excepto en los contados casos en que la percepci ón implica la visualizaci ón en detalle de las características adoptadas por el sujeto durante su vida biol ógica. Esos mismos sensitivos informan que en muchas ocasiones el proceso de desaparici ón de la visi ón implica que el ente o "paquete de memoria" parece aproximarse hacia el testigo, deform ándose, extendi éndose instantáneamente hacia ambos lados y desapareciendo como un fogonazo de luz curv ándose alrededor del campo visual del testigo. Y ahora sí , volvamos a la astronomía.

Los cientí ficos han elaborado una interesante hipótesis sobre cómo varía la sucesi ón de los acontecimientos cuando un hipotético astronauta ubicado en el interior del "agujero negro" contempla la materia y energ ía a punto de ser absorbido por éste.

Según esa teorí a, alrededor del "agujero negro" se formarí a un campo o anillo que ha recibido el nombre de "horizonte de singularidad ". A medida que la luz, por caso, se acerca al "agujero negro", su tiempo se lentifica, m ás aún para un hipotético observador situado dentro de éste, el cual observará que la luz (o la imagen del objeto que se aproxima, lo que a fin de cuentas, tambi én es luz) parece extenderse por ese anillo que es el "horizonte de singularidad" y, si bien otro observador situado fuera del agujero lo vería ingresar a éste, para el astronauta "de adentro", al llegar al "horizonte" aquél se detendría con lo cual la luz quedaría "suspendida" en el anillo de singularidad.

Aunque esto parece complicar innecesariamente las cosas podríamos agregar que, si no se ve a la luz o al objeto hecho luz "caer" hacia él, se debe a que el astronauta mismo es el "horizonte de singularidad". Y precisamente observemos que se corresponde como dos gotas de agua con las descripciones de la "partida" de los paquetes de memoria.

Incidentalmente, nada impide suponer que, en este plano psí quico, el "agujero negro" por el cual un "paquete de memoria" pasa a su propio universo sea precisamente el sensitivo o, mejor dicho, su potencialidad parapsicológica. Y as í como existen individuos que a la manera de "agujeros negros" permiten el pasaje de "paquetes de memoria" hacia este otro universo, otros seres humanos podrían actuar como "quasares" que faciliten el ingreso o manifestaci ón de nuestra Realidad en aquellos.

Por otra parte, observemos que tanto las crónicas parapsicológicas como protoparapsicol ógicas, especialmente las de la metapsíquica francesa y el espiritismo norteamericano, enseñan que en las sesiones de convocatoria de "espí ritus", sean reuniones mediumn ímicas o sesiones de tablero "ouija", debe marcarse siempre un "punto de fuga", sea en forma de un punto hecho a bol ígrafo o lápiz, sea, sencillamente, la palabra "adiós" inscripta en una tarjeta. Según esta teorí a, es por ese punto -y sólo por ese punto- por el cual se retira el ente convocado. Alg ún lector puede oponer el argumento de que tal punto es arbitrariamente elegido por el o los operadores y, en consecuencia, dif ícilmente coincida con alguna alteraci ón espacio-temporal que asuma esas características de "agujero negro mental ", pero observemos que el mero hecho de que todos los asistentes acepten esa convenci ón como "punto de fuga" hace que el mismo, ya con definición espacial, asuma algo así como la densificaci ón psíquica resultante de las tensiones concentradas sobre el mismo por los participantes. Dicho de otra forma: psíquicamente hablando, pensar en un punto del espacio con la necesaria tensi ón, en detrimento de cualquier otro, "curvaría" mentalmente esos planos psíquicos a su alrededor. A fin de cuentas, el Principio del Mentalismo -que ya hemos estudiado- acepta que las tensiones mentales dirigidas vectorialmente sobre un punto pueden modificar el entorno del mismo.

Algo similar ocurre cuando en ciertos rituales ocultistas, dicho punto es marcado con un cuchillo de plata: las enseñanzas esotéricas -Eliphas Levi dixit- señalan que toda punta metálica impide la condensaci ón de "luz astral" y, en tal plano sutil de materializaci ón, la funci ón inversa del mismo tambi én se comportaría como un punto de fuga.

Finalmente, y recordando que en numerosas ocasiones hemos insistido en considerar tales rituales a la luz de aproximaciones racionales, cientí ficas, sí, pero lo suficientemente audaces para reveerlas al cristal de las modernas teorí as fí sicas, vale advertir que el empleo de velas negras expresa, simbólicamente, lo que la misma significa para el operador; el punto de condensaci ón de lo thanático (negativo) inmanente al ambiente, el punto por el cual "escapan " las vibraciones perjudiciales presentes en el lugar. De hecho es, por definici ón, otro "punto de fuga". Así como el color negro es en realidad la suma de todos los colores o, para decirlo m ás correctamente, la superposici ón de las frecuencias que conforman, en el espectro luminoso, todos los colores, energéticamente un objeto negro tenderá a atraer hacia sí todo tipo de componente negativa energ ética y, de hecho, un "paquete de memoria thanático" lo es. Si a ello sumamos que la vela expresa simbólicamente la idea de punto focal, la densificaci ón psíquica proyectada por el o los operadores incrementa el significante del mismo.

Para terminar, perm ítaseme señalar que estudiando los aspectos más preocupantes de los errores cometidos en prácticas esotéricas o parapsicol ógicas, figura como causal significativo la no estipulaci ón de "puntos de fuga"; esto condice con nuestra impresi ón generalizada de que peor que hacer mal una experiencia (cuyas consecuencias sólo pueden implicar la pérdida de tiempo o la desilusión por los esfuerzos malgastados) es hacerlos bien, pero incompletos: muchas veces se "abren " puertas dejando pasar ciertas "cosas", y luego no se sabe cómo cerrarlas. De allí que recomendemos muy especialmente establecerlos, preferentemente de com ún y previo acuerdo, para que actúen algo así como cloacas espirituales que eliminen el riesgo de remanencias nefastas. Y teniendo, en todo momento la tranquilidad de saber que estamos procediendo, por anacrónico que resulte, con criterio científico; la exposici ón metodol ógica y crítica del Principio de Correspondencia y de la Ley del Mentalismo abonan l ógicamente la presunci ón de que tal técnica (la de valernos de "puntos de fuga" marcados gráficamente, con velas, preferentemente con puntas metálicas o meramente mentales), aunque parezca rondar los l ímites de la imaginaci ón desbocada, en realidad es apenas un esbozo de un nuevo orden en un criterio secuencial de razonamientos que no es f ácilmente desarticulable y sí , por el contrario, caracterizará axiom áticamente en el futuro a nuestra disciplina.

Capýtulo siguiente - Rituales de protección II
Capýtulo anterior - Rituales de protección

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a Curso de autodefensa psíquica



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. Cómo tratar a personas difíciles
Todo el mundo ha tenido que tratar en alguna ocasión con ellos: entorpecen el... [13/11/01]
264.474  
2. Cómo superar el miedo a volar
¿Le dan pánico los aviones? ¿Siente un sudor frío cada vez que pisa un aeropuerto?... [04/03/02]
13.248  
3. El arte de dirigir tu propia vida
El "liderazgo personal" es el rol que adoptamos todos para dirigir nuestra vida y... [14/01/03]
46.387  

Capýtulos del curso


ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail