12.169 cursos gratis
8.789.221 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Autoayuda. Meditación con el sitar

Autor: Jordi Mas i Manjon Ph.D
Curso:
10/10 (2 opiniones) |779 alumnos|Fecha publicaciýn: 25/08/2009
Envýa un mensaje al autor

Capýtulo 3:

 Amor, compasión, alegría e igualdad. Sentimientos ilimitados

El Despertado, el Honorable del Mundo, dijo a los monjes, dijo al presente y al futuro.

Hay cuatro pensamientos que son ilimitados, el amor, la compasión, la alegría, la igualdad entre almas.

¿Por favor Ganges río sagrado, respóndeme que quiso decirnos el Honorable del Mundo con estas palabras? Los pensamientos son producciones nuestras, realizaciones de nuestros deseos, no obstante hay pensamientos, realizaciones, que son de un carácter ilimitado, no tienen fronteras, no están cercados, estos son el amor, un sentimiento, una realización más allá de una emoción. Las emociones, pulsiones que como acordes suenan cuando las cuerdas del sitar influenciadas por el entorno se distienden o contraen, sonando el sonido a veces con sabor dulce a veces con sabor amargo.

El amor, es un sentimiento, emociones conducidas con pensamientos ilimitados, muchas han sido, son y serán las personas que buscan la respuesta a lo qué es el amor. Pero, ¿quién pregunta?, porque el amor es un sentimiento nacido del pensamiento de algo vivo, no puede saborearlo alguien que está muerto, ¿ cómo saber uno mismo si está vivo o muerto?, porque la velocidad con la que nuestros pensamientos se suceden, oscurecen la causalidad, evitando el comprender que son nuestras propias producciones limitadas las que evitan que el Amor se exprese.

¿El amor es único, hay diferentes amores?, la raíz del amor es único, producto de un pensamiento, lo que es diferente son los subproductos de ello, al igual que restos de una ágape fastuoso, quedan residuos, y en la ignorancia lo confundimos con lo ilimitado El pensamiento ilimitado del amor, se vuelve estado, un estar consigo mismo, y a su vez en un estar con el Tú, y este Tú, es la ilimitación del pensamiento, que abre hacia el exterior sin límites, sin fronteras, sin delimitaciones , expresando solamente libertades, concesiones, porque el Tú es el Todo.

Pregunté de nuevo, ¿qué es la compasión?, y el río sagrado respondió.

La compasión, es otro de los pensamientos ilimitados, este tampoco tiene límites, no está circundado, no está cerrado, desde dentro ni desde fuera.

No es la compasión, el colocarse en alguna posición, no hay posición más que la de compartir el instante con el otro, la compasión es un pensamiento dirigido hacia el otro, pero sin contaminaciones de otros pensamientos. No es compasión, cuando en la profundidad del corazón se ayuda, para hallar en ello una recompensa de carácter emotivo, no es compasión el dar para a su vez recibir, no es compasión dar solamente porque el otro no puede tener.

Lo ilimitado de la compasión radica, en que uno comparte el Tú, el dolor ajeno se vuelve con sabor a uno mismo, no hay limitaciones a ello, no hay acuerdos limitadores, y estos acuerdos pueden ser políticos, religiosos, familiares, sociales todo aquello que nuestra mente pueda en su febril capacidad de crear disponer para que del modo más sutil oscurecer y limitar la compasión.

¿Por qué hay tan poca compasión?, porque se limita el alcance de ella, porque cercamos la posibilidad del acercamiento, no hay una posición preferente en el mostrador de la existencia, no existe un lugar donde colocarse, como esos mostradores de los comercios, donde se coloca el cliente y el comerciante, no hay una posición para el enfermo y el médico, no hay una posición para el estudiante y para su formador.

La posición es el Tú, no es posible la compasión sin ello, si prevalece el Yo, no hay compasión. Las limitaciones son tan extensivas en el presente como en el pasado, los países, son fragmentados, los estados inventados, y el ser sufriente es carente de compasión.

¿Son todos los seres merecedores de compasión?, todos los seres son el Tú, no hay distinción entre el vagabundo y la vaca, entre el vagabundo y el hombre de negocios floreciente, entre la anciana y la joven. Las distinciones, modos de parcelar y limitar la compasión es un modo de alejarse de ello. El acercamiento, es sin delimitaciones, a de ser abiertamente, no obstante, los prejuicios, nacidos de pensamientos limitadores, son cercas, barreras que impiden saborear al Tú.

Porque el Tú, cuando no hay limitaciones, cuando se expresa la compasión, tiene un sabor a existencia, a universalidad, a libertad, a fragancia de la primera hora de la mañana cuando el rocío humedece la superficie de todo lo que la vista y más allá puede alcanzar a ver.

Un sabor único, el Tú, la sociedad ha intentado, en su conjunto, responder a las necesidades de la colectividad, pero al mismo tiempo ha creado las limitaciones para ello, una muestra de ello, han sido las leyes, que en el intento de mejorar la sociedad, han producido el medio para transgredir sus propias normas de convivencia, porque el Tú, dejó pasó al Yo, y esa es la diferencia entre compasión y piedad, la piedad, se fundamenta en el Yo, en el lugar preferente del que dá. La compasión, es la unión del yo al Tú, y lo preferente es el Tú.

De nuevo pregunté ¿qué es la alegría?, y el sagrado Ganges, Ganga en hindi, me respondió fluyendo con la suavidad de una caricia de una madre amorosa a su hijo.

El pensamiento ilimitado de la alegría, como el amor y la compasión, es ilimitada, no hay cercas, no hay barreras que impidan su expresividad. No obstante la alegría no es un algo que se pueda comprar y vender.

La alegría no es el producto de la adquisición de un bien material, no es el acercamiento pensado a alguien, no es la nuvulación de los sentidos por la ingesta de sustancias tóxicas, no es la pasividad ante el Todo, no es tumbarse al sol a broncearse, no es la ganancia fácil, no es la compra compulsiva de lo que no es preciso, no es el nacimiento de hijos como compromiso social.

La alegría es un estar en el instante sin limitaciones, es un alegrarse del Tú preferentemente ante el Yo, porque no puede haber alegría en el Yo sin el Tú, y si hay un Yo que precede al Tú, al final desaparece el Tú, y solamente queda el Yo, residual y pequeño, con esa falsa apariencia de alegría, una nota discordante, una risotada, que dura un breve instante en el Todo de la existencia.

La auténtica alegría, participa todo el universo, todo el conjunto del universo, celebra que el Ser está en el Ello, no hay ganancia personal, no hay saciedad del deseo incumplido, no hay necesidad de adquirir aquello que no es preciso.

La búsqueda de las emociones del otro, cerca la posibilidad de la alegría, porque limita, cerca la celebración conjunta, el otro pues se vuelve comparsa de una danza que al final acaba en disputa, en rechazo.

La celebración de una brizna de hierba que brota es la misma que el crecimiento de un robusto roble, no hay distinción, la alegría de compartir nuestro vivir en el presente con el Ello, es una celebración continúa si delimitaciones Muchos son los lugares que comercian con la creencia de la venta de momentos de alegría, desde la antigüedad existen los lugares en los que se reunen la gente, se reunen en la soledad compartida, porque no hay alegría, lo que hay es algarabía, sonrisas comprometidas, risas forzadas, compromisos vendidos, todo ello producto de una falsa creencia, la creencia que están siendo alegres.

Un sonido suena en el campo, en la ciudad, un silbido de alguien que caminando solo, alegre sin limitaciones expresa el impulso incontenible, una nana cantada por la amorosa madre a su hijo en la cuna, una melodía tarareada por el o la campesina trabajando en el campo, todos ellos saboreando la vida, la existencia, sin más, sin intentar obtener algo a cambio, solamente ser alegres por serlo, como la propia Vida, que confundimos con el mundo, este mundo producto de un pensar, de un hacer, de un construir con pensamientos limitados, la alegría también es un pensamiento, también es un constructo, también es una interpretación pero sin limitacion.

De nuevo volví a preguntar al amado Ganges, ¿qué es la igualdad entre almas?, y el río Sagrado me respondió amorosamente.

El Yo y el Tú, son uno, la distinción solamente existe en las nubes pasajeras y circunstanciales del pensamiento, no hay más distinción, que la que nosotros hemos querido creer, no diferencia de almas, no obstante, la história social muestra que a lo largo de la história ha habido una constante lucha por la distinción.

El Honorable nos mostró que la igualdad entre almas, este pensamiento ilimitado es una verdad, mucho más allá que una sóla realidad.

La disposición y diferenciación de las clases sociales, ha sido un precedente que ha señalado el acontecer social, ha sido la excusa para que el Yo dominante y limitador, se estableciese como el poder y el otro como el obediente comparsa. Dolor, desde el pasado social hasta el presente, situaciones que continúan siendo productoras de sufrimiento, la unión del Yo y el Tú, da el producto de la igualdad, y ello es un logro de la humanidad, el saberlo pero continuar en la diferenciación es un acto antinatural, es un pensamiento limitado.

La Igualdad entre almas es también un pensamiento, pero este es ilimitado, y a diferencia del acto antinatural, este es un logro de la humanidad hacia un futuro con la voluntad consciente del cese del sufrimiento.

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a Autoayuda. Meditación con el sitar



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. Autoayuda
Cada persona puede ayudarse a si misma, tenemos el medio, solo es necesario... [21/12/05]
3.585  
2. Meditación
Este curso enseña una de las tantas técnicas de meditación, la meditación es útil... [16/09/05]
12.298  
3. Autoayuda. La confluencia
Autoayuda. La confluencia es un mecanismo de defensa psicológico que consiste en... [11/12/09]
529  

ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail