12.176 cursos gratis
8.741.793 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Capítulo 19:

 La posibilidad de recuperar de hacienda el IVA de las operaciones impagadas

Todo tratamiento que pretenda afrontar con éxito la problemática que supone la morosidad para la empresa, pasa ineludiblemente por la aplicación de una interesante medida con la que cuentan los empresarios y que permite en cierta medida, contrarrestar los efectos negativos generados por la clientela morosa en sus negocios. La misma, fue introducida por Ley 66/1997, de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y de orden social, dando nueva redacción al artículo 80 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, de la LIVA, y contempla la posibilidad que el sujeto pasivo (empresario) reduzca la base imponible del IVA cuando su cliente no haya hecho efectivo el pago de las cuotas repercutidas y, tras la entrega del bien o prestación del servicio, se haya dictado sobre él providencia de admisión a trámite de suspensión de pagos o auto de declaración de quiebra, o se haya instado el cobro mediante reclamación judicial al deudor.

Para proceder a la recuperación del IVA repercutido a clientes morosos, se exige, entre otros requisitos, instar la oportuna demanda de reclamación de cantidad por el importe impagado correspondiente a las facturas impagadas, y asimismo que se produzca el transcurso de dos años desde la generación de la deuda. Con dicha medida, el empresario adquirirá el derecho a la devolución del impuesto. Lo que resulta más interesante de todo ello, es el hecho que no se exige acreditar si la reclamación judicial fue en su día estimada mediante sentencia firme por lo que cabe la posibilidad que el deudor se allane y pague la deuda reclamada en la demanda o incluso que la misma sea desestimada e igualmente el acreedor pueda solicitar la devolución del IVA ante la administración tributaria. Realmente la Ley no lo exige en modo alguno. En esta situación, se concluye que en todos los casos de impago, interesará siempre presentar demanda judicial, y ello con perspectivas a adquirir en el futuro, el derecho a solicitar de la administración, el IVA legalmente recuperable. La normativa presume que un crédito es total o parcialmente incobrable a efectos del impuesto, y en consecuencia podrá reducirse su base imponible, cuando tenga más de dos años de antigüedad sin cobrarse y que haya sido reclamado judicialmente, sin que tenga porqué existir sentencia firme. 

Además, éste derecho puede llegar a conservarse incluso en la circunstancia que se llegue a cobrar total o parcialmente la deuda impagada, tanto si ello ocurre a nivel judicial como extrajudicial, siempre que el acreedor no desista expresamente ante los Tribunales de la acción ejercitada y todo ello, en virtud de la modificación contemplada por la Ley 62/2003.

En referencia a esta modificación, las novedades introducidas por la Ley 62/2003 de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, en nuestro ordenamiento tributario, siguiendo los objetivos de política económica recogidos en la Ley de Presupuestos, es por un lado, la posibilidad de recuperar el IVA correspondiente a facturas impagadas de clientes que no actúan como empresarios o profesionales. En consecuencia, se admite la posibilidad de corregir la base imponible respecto de las operaciones que resulten morosas y que tengan como destinatarios a consumidores finales, siempre que el importe de la misma sea superior a 300 " . Anteriormente tal posibilidad únicamente se admitía para las operaciones fallidas cuyos destinatarios eran sujetos pasivos del impuesto.

Lo más destacable de esta regulación, es la posibilidad de modificar la base imponible por causa de impago de la contraprestación, ampliándose y generalizándose así, la posibilidad de recuperar el IVA repercutido a facturas impagadas, relativas a aquellos otros supuestos en los que el deudor no tenga la consideración de empresario o profesional. Hay que tener en cuenta que la anterior regulación sobre la materia, únicamente contemplaba la posibilidad de recuperar el IVA en aquellos casos en los que el cliente deudor tuviera la condición de empresario o profesional.

Por otro lado, otra modificación que contemplada por  Ley 62/2003, y que afecta también a la recuperación del IVA en los casos de facturas impagadas, es la posibilidad de que el sujeto pasivo desista de la reclamación judicial, debiendo modificar en este caso, la base imponible nuevamente al alza, con la emisión en el plazo de un mes, a contar desde el desistimiento, de una factura rectificativa en la que se repercuta la cuota procedente.

¿Qué entiende la LIVA, por un crédito total o parcialmente incobrable a efectos del impuesto?. Cuando éste tenga más de dos años de antigüedad sin que se haya cobrado y que asimismo se haya efectuado la correspondiente reclamación judicial. Por otro lado, también se establece que sobre dicho crédito se hubiere repercutido el impuesto en el momento del nacimiento del mismo, y esta circunstancia haya quedado reflejada en los libros obligatorios del IVA.

La exigencia legal, determina la improcedencia de la modificación de la base imponible cuando la deuda impagada derive de: créditos garantizados o afianzados, créditos correspondientes a entidades o personas vinculadas, créditos adeudados o afianzados por Entes Públicos y en el caso que el destinatario de la operación está establecido fuera del territorio de aplicación del impuesto.

La reducción de la base imponible implicará, por parte del acreedor, la emisión de la correspondiente factura rectificativa, que obligará al destinatario de la operación a practicar la minoración oportuna del IVA soportado en la declaración-liquidación correspondiente al período impositivo en el que la reciba. Desde ese momento, el cliente será deudor por la cuota del IVA directamente ante la Administración, intentándose compensar de este modo en algunos casos el perjuicio que supone para el sujeto pasivo tener que ingresar en el Tesoro un impuesto no cobrado del cliente. El plazo para modificar la base imponible es el de tres meses siguientes al transcurso del término de los dos años establecidos por Ley para la antigüedad de la deuda. Se inicia el referido plazo de tres meses con la confección de la factura rectificativa, emitida con serie especial y a su vez, remitida al destinatario de la operación con la oportuna modificación o anulación de la cuota de IVA repercutida. Debería tenerse muy presente el orden cronológico exigido, para evitar caducidades indeseadas en la realización de éste trámite. El plazo de tres meses comienza con la rectificación de la factura impagada y tras la finalización del término de dos años de antigüedad del crédito contemplado por la Ley para la reducción de la base imponible. A su vez, el término establecido para proceder a la comunicación de la intención de recuperar el IVA correspondiente a créditos impagados, es el de un mes tras la rectificación de la factura. A dicha comunicación deberá acompañarse la referida factura rectificada, así como la resolución de admisión a trámite de la demanda interpuesta.

Hay que valorar la circunstancia que todas las operaciones de compra-venta fallidas si son reclamadas judicialmente puede llegar a recuperarse de Hacienda el 16% de IVA, cosa que resultará siempre rentable para la empresa, ya que los gastos de la reclamación judicial de importes relativamente elevados, no superarán prácticamente ningún caso ese 16%.

Debe considerarse el hecho de que en el caso que una empresa decida proteger su actividad comercial mediante la contratación de un seguro de crédito global, en virtud del cual se fije el pago de una indemnización por las pérdidas finales que la sociedad asegurada experimente como consecuencia de las deudas incobrables, se perderá el  derecho a solicitar la devolución del IVA, tal y como aquí se ha descrito, al no haberse interpuesto la correspondiente demanda judicial contra el deudor, requisito indispensable para solicitar la devolución del impuesto.

Requisitos para reducir la base imponible del impuesto y recuperar las cuotas de IVA impagadas:

1º- Que el destinatario de la operación impagada sea un empresario o profesional.

2º- Que hayan transcurrido dos años desde el devengo del impuesto repercutido sin que se haya cobrado todo o parte del crédito.

3º- Que esta circunstancia se encuentre reflejada en los libros registros del IVA.

4º- Que el cobro del crédito se haya reclamado judicialmente.

No procede la modificación de la base imponible en el plazo y forma que veremos a continuación si la deuda impagada deriva de: Créditos garantizados o afianzados, créditos correspondientes a entidades o personas vinculadas, créditos adeudados o afianzados por Entes Públicos y en el caso que el destinatario de la operación está establecido fuera del territorio de aplicación del impuesto.

Cómo proceder a la modificación de la base imponible.

Cumplidos los anteriores requisitos, la modificación de la base imponible debe realizarse dentro del plazo de tres meses siguientes al transcurso del plazo de dos años exigidos para la antigüedad de la deuda y se iniciará mediante la expedición de una factura que será enviada al destinatario de la   operación en la cual se rectifique o se anule la cuota de IVA repercutida.

Asimismo se exige el cumplimiento de los siguientes requisitos:

Para el acreedor:     

a)   Las operaciones cuya base imponible se pretenda rectificar deberán haber sido facturadas y contabilizadas en tiempo y forma.

b)  Este tendrá que comunicar a la Administración Tributaria la rectificación realizada en el plazo de un mes desde que se emitió la factura rectificativa.

Para el deudor:       

a)  Hacer constar en la declaración liquidación del periodo en que se reciban las facturas rectificativas la minoración de las cuotas rectificadas.

b) Comunicar a la Administración Tributaria la recepción de las facturas rectificativas, especificando el importe de las cuotas rectificadas y de las no deducibles en el plazo de presentación de la declaración - liquidación anterior.

Si se produjese el cobro parcial con anterioridad a la modificación de la base imponible se entenderá siempre que esta cantidad incluye IVA. La rectificación de las deducciones del destinatario cancelará el crédito del proveedor en el importe correspondiente a las cuotas del impuesto rectificadas generando un crédito a favor de la Hacienda Pública por el mismo importe.

Una vez efectuada la modificación de la base imponible, si se obtuviera el cobro total o parcial de la deuda no procederá rectificación al alza de la mencionada base.

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratará tus datos para realizar acciones promocionales (vía email y/o teléfono).
En la política de privacidad conocerás tu derechos y gestionarás la baja.

Cursos similares a Aseguramiento del credito y documentación de las operaciones comerciales



  • Vídeo
  • Alumnos
  • Valoración
  • Cursos
1. Contabilidad y documentación comercial
Aprende a llevar la contabilidad en una empresa, así como el registro de las... [04/02/09]
83.426  
2. Dirección de operaciones
Las técnicas de dirección de operaciones se aplican en todo el mundo en todas... [17/09/10]
1.255  
3. Logística y operaciones. Inventarios
"Las empresas deben tener el stock necesario para que la empresa funcione sin... [19/01/11]
2.375  

¿Qué es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail