Las preguntas que Stirling planteó acerca del origen y
transporte de piedras monolíticas fueron objeto de
estudios científicos realizados por Philip Drucker y Robert
Heizer en 1955. Mediante el estudio microscópico de pequeños y
delgados cortes de roca sacados de los monumentos, fue posible
determinar que la piedra provenía de las montañas de los Tuxtlas, a
más de 100 kilómetros al oeste de La Venta.
En general se acepta que grandes bloques de basalto volcánico, de
varias toneladas de peso, fueron arrastrados por tierra a lo
largo de más de 40 kilómetros, luego colocados en balsas y llevados
por los arroyos del río Coatzacoalcos hasta su boca; después, por
la costa hasta el río Tonalá, y por último por el río
Blasillo hasta La Venta durante la temporada de lluvias.
Una vez que el bloque de piedra toscamente cortado llegaba a su
sitio, era tallado de acuerdo con la forma deseada, como
la figura monumental de un individuo sentado, como
"altar", o como cabeza colosal. Dados los problemas
logísticos y de ingeniería que el corte y la transportación de
semejantes monolitos implicaron -una cabeza ya terminada
pesaba 18 toneladas en promedio- muchos estudiosos han
concluido que tal tarea sólo podría tener éxito porque poderosos
gobernantes dominaban a una población considerable. Siguiendo
estos razonamientos políticos, muchos científicos aceptaron la
interpretación de Stirling de que las cabezas colosales eran
retratos de gobernantes, sugiriendo incluso que los diseños de sus
cascos los identificaban por su nombre.
Para explicar las hendiduras con forma de taza, las estrías y los
hoyos rectangulares tallados en muchas de las cabezas, se ha
especulado que después de la muerte de un gobernante su imagen era
probablemente objeto de vandalismo, o que era
"matada ceremonialmente" por su sucesor.
Hay muchas interrogantes en torno de estas interpretaciones,
incluyendo la de Stirling. Para una sociedad que carecía de
escritura, suponer que el nombre de un gobernante era registrado
por medio del diseño en el casco es ignorar que muchos de
éstos son totalmente sencillos o muestran figuras geométricas no
identificables. En cuanto a señales de mutilación o
destrucción deliberada, sólo en dos de las dieciséis cabezas se
detectan intentos frustrados de retalle para convertirlos en
monumentos llamados "altares".
Los hoyos, las hendiduras con forma de taza y las estrías que se
ven en las cabezas también están presentes en los
"altares", y estas dos últimas -tazas y
estrías- aparecen en las piedras del santuario olmeca de El
Manatí, al sureste de San Lorenzo, Veracruz. Según estudios
recientes sobre el arte y la representación olmecas, las cabezas
colosales no eran retratos de gobernantes, sino de individuos
adolescentes y adultos, llamados baby-face por los científicos, que
habían sido afectados por la malformación congénita que hoy se
conoce como Síndrome de Down y otros relacionados. Probablemente
considerados sagrados por los olmecas, estos individuos
babyface eran venerados en las grandes ceremonias religiosas.
Hay 3 opiniones. Opina sobre este curso.
| Cursos | Valoración | Alumnos | Vídeo | |
|---|---|---|---|---|
|
América IV. Culturas del Norte (segunda parte) Las culturas madres de América. Este curso da continuación al estudio de las culturas del Norte. Tocaremos el tema de la alimentación, sus tradici... [10/12/08] |
|
214 | ||
|
Historia Moderna Descubre lo que sucedió en una etapa de la Historia que muy poca gente conoce. Una época en la que hubieron muchos cambios y se llegaron a descubrir cosas que ni tan siqu... [03/10/05] |
|
2.706 | ||
|
Historia de los archivos en España Historia de los archivos en España, los primeros archivos proceden de la época romana. En cada ciudad romana, había un archivo municipal. N... [19/06/09] |
|
294 | ||
Publicar en
del.icio.us
digg
meneame