12.170 cursos gratis
8.782.564 alumnos
Facebook Twitter YouTube
Busca cursos gratis:

Capýtulo 8:

 Tallado en piedras (segunda parte)

Huecos como el interior de una boca se lograban a base de punzonas huecas que el tallador giraba con un arco de cuerda o frotando las manos. Los pequeños postes cilíndricos que resultaban eran rotos y la superficie se alisaba. Con punzones sólidos que podrían ser de piedra dura, hueso o madera hacían los finos orificios de lóbulos y tabique; en muchos casos, se hacían perforaciones atrás de la pieza para poder colgarla. Diseños secundarios como bandas incisas alrededor de la boca o frente a las orejas se realizaban con una fina punta de cuarzo a mano firme y segura.

Para darle lustre, el artefacto era pulido repetidas veces, ya con madera, piedra o piel, a manera de lija. Ya que las distintas piedras tienen diferentes grados de brillo, se utilizaban fibras aceitosas de algunas plantas, con cera de abeja y excremento de murciélago. En muchas ocasiones Piedra Mojada escuchó a su padre advertir a otros escultores en el taller que todos los aspectos visuales de una escultura, especialmente en las hachas votivas por su contorno geométrico, debían de fluir armoniosamente, con movimiento propio, ola tras brillante ola, para obtener una gran boca magnífica y aterradora.

Tallado en piedras (segunda parte)

Una semana después, mientras se dirigían a casa, Piedra Mojada comentó a su padre que ser escultor, aunque extremadamente laborioso, era muy grato pues resultaba en gran conocimiento de la piedra: la presión ideal para trabajarla, la forma individual que responde al pulido, el grado de calor que cada una soporta, y otros detalles que sólo son revelados con años de contacto íntimo. Pero lo que le preocupaba era no conocer la religión olmeca, lo que, a su modo de ver, daba vida a estas piedras.

Para tranquilizarlo, su padre le contestó que era normal que se preocupara por eso, y dijo que todas las esculturas que expresaban la realidad olmeca, tanto la visible como la no visible, se agrupaban en tres imágenes fundamentales que eran claras y distintas. La primera, posiblemente la más antigua, era la de un saurio, un zoomorfo reptil convencionalizado, que se representa como un lagarto con ceja serrada, ojo en forma de rectángulo o de "L" caída y una hendidura en forma de "V" sobre la cabeza. No tiene mandíbula inferior, pero su labio superior está siempre volteado hacia arriba revelando su dentadura de reptil y, a veces, un diente de tiburón. 

Lo curioso es que por lo común sus patas se representan como si fueran manos humanas con los dedos distendidos lateralmente. Antiguamente, su cabeza de perfil se acompañaba de símbolos como barras cruzadas, volutas opuestas o manos con los dedos distendidos lateralmente. Hoy en día, tallamos muy pocos artefactos portátiles de esta imagen. Su presencia en la escultura monumental ocurre principalmente en los atavíos de los baby-face y en la banda superior de los "altares".

Capýtulo siguiente - Baby-face o cara de niño

Nuestras novedades en tu e-mail

Escribe tu e-mail:



MailxMail tratarý tus datos para realizar acciones promocionales (výa email y/o telýfono).
En la polýtica de privacidad conocerýs tu derechos y gestionarýs la baja.

Cursos similares a América III. La cultura Olmeca (segunda parte)



  • Výdeo
  • Alumnos
  • Valoraciýn
  • Cursos
1. América III. La cultura Olmeca (primera parte)
Las culturas madre de América. En esta ocasión estudiaremos la cultura Olmeca, que... [10/12/08]
2.573  
2. América IV. Culturas del Norte (segunda parte)
Las culturas madres de América. Este curso da continuación al estudio de las... [10/12/08]
1.171  
3. Cuba, las claves de una revolución (segunda parte)
Es en esta segunda parte del curso sobre la Revolución Cubana, conocerás como, con... [26/06/08]
373  

ýQuý es mailxmail.com?|ISSN: 1699-4914|Ayuda
Publicidad|Condiciones legales de mailxmail