En opinión de los expertos, muchas de las enfermedades crónicas que afligen a la sociedad occidental de un modo particular (cáncer, obesidad, hipertensión, trastornos cardiovasculares, etc.) se relacionan de un modo muy estrecho con la dieta alimenticia.
Algunos trabajos científicos han puesto de relieve que ciertos ingredientes naturales de los alimentos proporcionan beneficios medicinales y resultan extraordinariamente útiles para la prevención de enfermedades e incluso para su tratamiento terapéutico.
Aceites de pescado -> aterosclerosis
Betacarotenos -> tumores
Calcio -> osteoporosis
Colina -> hipertensión
Fibra dietética -> trastornos intestinales
Zinc -> respuesta inmunitaria
En la actualidad, se observa una clara y acusada preocupación en nuestra sociedad por las posibles relaciones entre el estado de salud personal y la alimentación que se recibe. Incluso se acepta sin reparos que la salud es un bien perfectamente controlable a través de la alimentación. De ahí, que se detecten en el mercado alimentario manifiestas preferencias por aquellos alimentos que se anuncian como beneficiosos para la salud.
Las modernas técnicas de investigación en el campo de la epidemiología y la dietética han permitido establecer ciertas relaciones entre los estilos de vida y los hábitos alimentarios, a la vez que es posible destacar la incidencia de algunas enfermedades en la mortalidad de la sociedad occidental.
Por eso no es extraño que en el último tercio del siglo XX, el mercado haya sido inundado de alimentos con el calificativo de "saludables" y que en los dos últimos decenios hayan aparecido los "alimentos para la salud", también denominados según los países "alimentos funcionales" o "productos nutracéuticos".
No puede negarse el interés que estos productos han despertado en el mercado alimentario, como tampoco las suspicacias y debates que han surgido en torno a ellos. Aunque los alimentos funcionales responden a un avance científico en el campo de la alimentación, existe una gran confusión en todo lo que respecta a este nuevo grupo de productos.
En este sentido, muchas frutas, verdura y otros productos de la alimentación convencional también tendrían derecho a recibir este calificativo, porque no contienen, al menos en cantidades importantes, sustancias consideradas nocivas desde el punto de vista clínico: sal, grasas, azúcar, colesterol. Por el contrario, aquellos alimentos que ofrecen algún componente con una actividad positivamente favorable para la salud del que lo consume podrían ser denominados sin ambages "alimentos para la salud".
Hay 2 opiniones. Opina sobre este curso.
| Cursos | Valoración | Alumnos | Vídeo | |
|---|---|---|---|---|
|
Quitar olor de la alfombra. Trucos de hogar Aprende cómo quitar el olor de una alfombra. Este truco de hogar te ofrece un procedimiento totalmente simple, práctico y fácil para elim... [29/05/09] |
|
2.218 |
|
|
|
Recetas de cocina, trucos y utensilios Trucos en la cocina. Freír, guisar, asar... ¡Ya nada será un secreto para ti! La cocina es como un taller en el que preparamos las fó... [08/05/09] |
|
2.068 | ||
|
Alimentación, instinto de supervivencia Realizar una alimentacion consciente para vivir en salud.... [26/09/05] |
|
527 | ||
Publicar en
del.icio.us
digg
meneame